Hoy les voy a hablar de la droga. Será que la droga mata o matamos a la droga nosotros? Será que el mono sangra o será que hacemos sangrar a la sangre del mono sangrante? Misterios que todavía no han sido resueltos, pero que sin duda son un misterio a resolver.
Una vez me dijo mi viejo que me diera un par de saques al día porque iba a reconectar neuronas que se van deteriorando.Desde aquel entonces le hice caso. Me uní a Taringa hace un par de años y nunca he hecho un post, pero aun así me daba un par de saques y entraba a ver posts, comentarios y shouts. Poco a poco sentía cómo mi vida cada vez tenía más sentido, más coherencia, todo giraba alrededor de la pepa. Después un día salí al barrio a comprar un medio kilo de pan, y fue ahí que me encontré con aquel monito descuartizado que se levantó y empezó a armarse de nuevo, primero los brazos, después las piernas. Le agarré el pene que estaba tirado por ahí y se lo puse nuevamente. Ahí me di cuenta de cuan importante es el pene y que trasciende cualquier uso sexual. Es más un arma que posee todo hombre con balas finitas que hay que saber usar.
Una vez mi abuela vino con la cinturonga y me dijo: Mijo, vos vas a crecer como se debe. Desde ahí aprendí que el orto es más que para cagar y salté a un vacío que no conocía, pero que me llevó a comprender cosas de la vida de las que ni siquiera había reflexionado. Le di masa.
La otra vuelta andaba en la bici por Villa Adelina, ahí en el túnel y me crucé con el dueño del gimnasio. Vi como estaba saltando la soga en la placita. Me acerqué. Le dije que qué onda, si me dejaba saltar la soga junto a él y me dijo que no había problema, que se sentía solo también. La verdad que al comienzo nos miraban mal, pero cuando vi a sus ojos comprendí que el mundo era nuestro, de nadie más. Se ahorcó.
Las navidades dice mi tío son para gente obscena. Al comienzo no le daba bola, tampoco entendía. Fue cuando me lo crucé en la pieza en la navidad del 2013 cuando entendía qué quería decir. La tortuga sufrió.
Las salchichas mueren y matan por vos, y es la posta, hermano.Una vuelta andaba en Retiro, ahí en la estación del Belgrano Norte. Faltaba un par de minutos para que llegue el tren, entonces me acerqué al puestito de pancho. Me atendió una vieja con una gorrita blanca que por alguna razón me inspiró desconfianza, aunque el hambre fue más fuerte y compré un panchito con papas. Ahí la vieja me toco el bulto y apreté el pancho, saltó la salchicha y le dio en el ojo. El agua hervía.
Ahora, un día, ahí en la sede de San Isidro/Martinez del CBC, me encontré con una feminista. La mina vestía bien, aunque no se depilaba. Le noté algo de vello en las axilas. Le dije que tenía algo negro ahí. Me miró feo y me dijo que era su cuerpo y que no pretendía seguir las pautas de bellezas patriarcales.Pelé la chota y saldamos cuenta. Tenía pija.
A veces me pregunto qué pasaría si los gays no existieran. Nunca hubiese pasado eso con mi viejo.
No quiero ofender ni sonar simplista, pero en el centro está el agite. En el centro de cada uno, ahí saltan las fichas de todos. Ni oeste ni sur ni nada. El Indio a veces decía que el Zumba iba a reinar, y le creo todavía, pero hasta que llegue ese día voy a caminar por la Florida y mearme en cada arbolito, de esos que te zumban con el : "cambio, cambio". Mirá si Cambiamos! La Cristi tampoco se salva eh. Globito gato. La vieja saltó.
Viví y encontrá la gema que define tu pecho.
Una vez me dijo mi viejo que me diera un par de saques al día porque iba a reconectar neuronas que se van deteriorando.Desde aquel entonces le hice caso. Me uní a Taringa hace un par de años y nunca he hecho un post, pero aun así me daba un par de saques y entraba a ver posts, comentarios y shouts. Poco a poco sentía cómo mi vida cada vez tenía más sentido, más coherencia, todo giraba alrededor de la pepa. Después un día salí al barrio a comprar un medio kilo de pan, y fue ahí que me encontré con aquel monito descuartizado que se levantó y empezó a armarse de nuevo, primero los brazos, después las piernas. Le agarré el pene que estaba tirado por ahí y se lo puse nuevamente. Ahí me di cuenta de cuan importante es el pene y que trasciende cualquier uso sexual. Es más un arma que posee todo hombre con balas finitas que hay que saber usar.
Una vez mi abuela vino con la cinturonga y me dijo: Mijo, vos vas a crecer como se debe. Desde ahí aprendí que el orto es más que para cagar y salté a un vacío que no conocía, pero que me llevó a comprender cosas de la vida de las que ni siquiera había reflexionado. Le di masa.
La otra vuelta andaba en la bici por Villa Adelina, ahí en el túnel y me crucé con el dueño del gimnasio. Vi como estaba saltando la soga en la placita. Me acerqué. Le dije que qué onda, si me dejaba saltar la soga junto a él y me dijo que no había problema, que se sentía solo también. La verdad que al comienzo nos miraban mal, pero cuando vi a sus ojos comprendí que el mundo era nuestro, de nadie más. Se ahorcó.
Las navidades dice mi tío son para gente obscena. Al comienzo no le daba bola, tampoco entendía. Fue cuando me lo crucé en la pieza en la navidad del 2013 cuando entendía qué quería decir. La tortuga sufrió.
Las salchichas mueren y matan por vos, y es la posta, hermano.Una vuelta andaba en Retiro, ahí en la estación del Belgrano Norte. Faltaba un par de minutos para que llegue el tren, entonces me acerqué al puestito de pancho. Me atendió una vieja con una gorrita blanca que por alguna razón me inspiró desconfianza, aunque el hambre fue más fuerte y compré un panchito con papas. Ahí la vieja me toco el bulto y apreté el pancho, saltó la salchicha y le dio en el ojo. El agua hervía.
Ahora, un día, ahí en la sede de San Isidro/Martinez del CBC, me encontré con una feminista. La mina vestía bien, aunque no se depilaba. Le noté algo de vello en las axilas. Le dije que tenía algo negro ahí. Me miró feo y me dijo que era su cuerpo y que no pretendía seguir las pautas de bellezas patriarcales.Pelé la chota y saldamos cuenta. Tenía pija.
A veces me pregunto qué pasaría si los gays no existieran. Nunca hubiese pasado eso con mi viejo.
No quiero ofender ni sonar simplista, pero en el centro está el agite. En el centro de cada uno, ahí saltan las fichas de todos. Ni oeste ni sur ni nada. El Indio a veces decía que el Zumba iba a reinar, y le creo todavía, pero hasta que llegue ese día voy a caminar por la Florida y mearme en cada arbolito, de esos que te zumban con el : "cambio, cambio". Mirá si Cambiamos! La Cristi tampoco se salva eh. Globito gato. La vieja saltó.
Viví y encontrá la gema que define tu pecho.