
Las llevaban los faraones, las usó Cleopatra y las han puesto de moda verano actrices y modelos, que recorren el caluroso asfalto de las ciudades a golpe de chancla. Pero aunque estos zapatos con tira entre los dedos -también llamados flip-flops (su nombre en inglés) o thongs- parecen la mejor opción para el verano, los podólogos alertan de que no son lo más recomendable para los pies. Caídas, cortes o problemas de circulación son algunos de sus efectos para la salud.
La chancla es un tipo de calzado ligero. Es tanto calzado de interior como de exterior pues se la usa tanto para estar en casa como para ir a la playa o a la piscina. Las chanclas siempre están concebidas para ser ligeras y confortables y para no dificultar la transpiración del pie en los días de calor.

Por ello el uso de la ropa más fresquita y de las sandalias para nuestros pies pero... cuidado porque algunos expertos advierten de los riesgos de abusar de este tipo de calzado. Las chanclas pueden dañar no solo nuestros pies sino también las nuestras rodillas e incluso la espalda.

El no llevar el pie bien sujeto, las chanclas dificultan el equilibrio y aumentan el riesgo de caídas. Además, los expertos indican que no se puede realizar ningún tipo de actividad física con ellas, ni siquiera cortar el césped. "Lo más común es que se produzcan heridas entre el primer y segundo dedo del pie, donde roza la tira", "son cómodas para la playa o para ir a la esquina a comprar, pero no para andar más de 20 metros. Para caminar, lo ideal es que el pie esté sujeto por el talón".

No son pocas las investigaciones sobre el uso de las sandalias. Un estudio, demostró que quienes usan estos zapatos propios del verano tienden a agarrar el calzado con los dedos, acortando la zancada y haciendo una fuerza excesiva cuando los pies tocan el suelo. De esta forma una enorme fuerza se transfiere a las piernas y aumenta la presión sobre la parte inferior de nuestro cuerpo.
A su favor, los expertos señalan que este calzado es cómodo, fresco y más que recomendable para ducharse en sitios públicos y acudir a la piscina, ya que ayudan a prevenir las infecciones por hongos.Pero hay riesgos aún mayores derivados del uso de las chanclas: los resbalones y caídas a veces terminan en esguinces de tobillos.

¿Qué hay que tener en cuenta para elegir unas buenas sandalias?
Lo fundamental es que los zapatos tengan un buen apoyo en la zona del puente, así como una buena sujeción en el talón. De esta forma se reduce la inestabilidad. Es recomendable que el calzado no sea de suela plana y evitar sandalias hechas de espuma muy barata. Es aconsejable, además, plantar el pie completo en el suelo.

Recomendaciones
Habría que considerar el uso de correas de cuero y materiales blandos para reducir la irritación y las ampollas.

