Escuchá ACÁ la entrevista con Matt Krivicke, CEO de Sinthetics, compañía que desarrolló el "primer muñeco sexual masculino".
Sinthetics, una compañía con base en Los Ángeles, que se hizo mundialmente conocida por fabricar las muñecas sexuales más perfectas del mercado y con tan excelentes resultados ahora incursiona en el mercado para mujeres.
El nuevo producto para satisfacer la demanda femenina es el maniquí masculino que es confeccionado de acuerdo con los gustos y exigencias físicas de cada usuaria.
Son muy sofisticados y a la vez muy costosos, son juguetes que tienen una piel que al tacto es muy similar a la humana y con órganos sexuales que pueden almacenar la temperatura corporal. pero sobre todo hay modelos para todos los gustos.
El fabricante explica que lo que motiva a un hombre a comprar una muñeca, son unas medidas perfectas, sin embargo lo que motiva a una mujer comprar los muñecos sexuales es que se vean naturales, con tatuajes, pelos, imperfectos.
Matt Krivicke, parte del staff de Sinthetics, comentó que los maniquíes son fabricados sólo por pedido y al gusto del consumidor, que puede elegir desde la altura hasta la proporción del cuerpo, cabello, ojos, color de piel, en fin todo lo que satisfaga a la cliente.
Además un dato curioso es que también se puede encargar también un muñeco parecido a un ex, pero para esto la empresa que lo creará exige el consentimiento de la persona a la que se va a parecer.
Sinthetics no produce a la manera china, sino todo lo contrario. Sus maniquíes –como ellos prefieren llamarlos– son fabricados solo bajo petición y al gusto del consumidor, de forma que cada muñeca tiene su propio aspecto y personalidad. El cliente, como indica la web de esta empresa, puede elegir casi todo: altura, complexión, color de pelo y piel, tamaño de los senos, de la vagina o del pene, color de ojos. Las variables son infinitas. Se puede encargar también una muñeca/o parecido al ex, pero para empezar a dar vida a este avatar, la empresa exige el consentimiento de la persona a la que se va a parecer. Algunos sueñan también con maniquíes que sean el doble de algún famoso o celebrity. En este caso, la compañía trata de encontrar un punto medio entre satisfacer al cliente y crear un clon de Beyoncé, Kate Moss o Brad Pitt, cambiando rasgos para que haya solo un cierto parecido razonable.
La empresa es flexible y se adapta a los gustos de sus consumidores, excepto en un caso, cuando piden maniquíes con aspecto infantil. “No hacemos ese tipo de encargos, hemos tenido algunos incidentes con eso y al final hemos tenido que llamar a las autoridades”, confiesa Krivicke.
Lo único malo es que por ahora se trata de un “lujo” que muy pocas pueden darse, ya que en Sinthetics, el costo de “Gabriel” oscila entre los 5 mil y 13 mil dólares.