La sociedad actual se rige por convenciones donde la figura y el estado físico tienen un papel preponderante, por esa razón, conceptos como la buena alimentación y el cuerpo sano adquieren mayor carácter. Los alimentos se someten a estrictos controles de las grasas y de las cada vez más enemigas, calorías. Los azúcares no se escapan al fuerte control, al punto de fabricarse una gran cantidad de endulzantes artificiales como la solución más segura y saludable para el organismo. Sin embargo, muchos dudan de las bondades de estos edulcorantes y por eso el presente artículo expone los riesgos y efectos secundarios.
Provoca estragos en el organismo, reduce las ganas de comer alimentos nutritivos como las frutas y verduras, lo que puede resultar en carencias nutricionales. El alto consumo de azúcar es el principal culpable de la mayoría de las enfermedades crónicas que azotan nuestra sociedad: Diabetes, hipertensión, arterioesclerosis, Obesidad, Cáncer, Alzheimer, Candidiasis, Eczema, Síndrome Pre-menstrual, etc.
Contiene altas probabilidades de generar cáncer, también produce erupciones en la piel, diarrea o dolores de cabeza. Estudios han indicado también que las mujeres en estado de embarazo deben evitar el consumo de la sacarina. El producto consumido por una embarazada puede quedarse de manera nociva en el feto y producir otras complicaciones en los niños como alteración muscular e irritabilidad. Para las madres no es recomendable el consumo del edulcorante pues también se expulsa a través de la leche materna.
Tiene efectos adversos en la visión y el cerebro incluyen migrañas, dolores de cabeza, visión borrosa, etc. Reduce de los glóbulos rojos, signos de anemia (Consumido en altos niveles), destruye las bacterias beneficiosas y aumenta el pH intestinal.
Tiene efectos anticonceptivos y disminuye la fertilidad (En altas cantidades, según estudios), y puede provocar hinchazón, nauseas y mareos en algunas personas. Y no es recomendable su uso en personas con alergia a la ambrosía, crisantemos y alergias al polen.
El Azúcar

Provoca estragos en el organismo, reduce las ganas de comer alimentos nutritivos como las frutas y verduras, lo que puede resultar en carencias nutricionales. El alto consumo de azúcar es el principal culpable de la mayoría de las enfermedades crónicas que azotan nuestra sociedad: Diabetes, hipertensión, arterioesclerosis, Obesidad, Cáncer, Alzheimer, Candidiasis, Eczema, Síndrome Pre-menstrual, etc.
La Sacarina

Contiene altas probabilidades de generar cáncer, también produce erupciones en la piel, diarrea o dolores de cabeza. Estudios han indicado también que las mujeres en estado de embarazo deben evitar el consumo de la sacarina. El producto consumido por una embarazada puede quedarse de manera nociva en el feto y producir otras complicaciones en los niños como alteración muscular e irritabilidad. Para las madres no es recomendable el consumo del edulcorante pues también se expulsa a través de la leche materna.
La sucralosa

Tiene efectos adversos en la visión y el cerebro incluyen migrañas, dolores de cabeza, visión borrosa, etc. Reduce de los glóbulos rojos, signos de anemia (Consumido en altos niveles), destruye las bacterias beneficiosas y aumenta el pH intestinal.
La Stevia

Tiene efectos anticonceptivos y disminuye la fertilidad (En altas cantidades, según estudios), y puede provocar hinchazón, nauseas y mareos en algunas personas. Y no es recomendable su uso en personas con alergia a la ambrosía, crisantemos y alergias al polen.

Podáramos concluir que la mas ''saludable'' hasta el momento según estudios seria la Stevia.
