Otro post para pensar un poco, para vos taringer@ noctambul@
Los pensamientos negativos son como parásitos que devoran silenciosamente tu salud. ¿Puedes contrarrestarlos? Sí.
TU ESTADO MENTAL AFECTA tu salud y, cuando piensas de forma pesimista, siempre esperando lo peor, el instinto de lucha o escape puede quedarse atascado. Imagina esto como acelerar el motor antes de una carrera; si mantienes el pie sobre el acelerador, quemarás la máquina. Y eso puede causar un daño a largo plazo. Por ejemplo, los pesimistas tienden a presentar niveles más altos de presión sanguínea y triglicéridos que los optimistas, y las posibilidades de padecer ataque cardíaco y muerte temprana también son más altos, de acuerdo con una investigación de la Universidad de Pittsburgh.
Esta ilustración muestra cómo una perspectiva adversa puede afectar tus órganos, aunque no ilustra las formas en que el optimismo llega a incrementar la salud. "La gente feliz y esperanzada es más proclive a ejercitarse, comer sano y dejar de fumar", asegura Jeffrey Huffman, director de psiquiatría cardíaca en el Hospital General de Massachusetts. En otras palabras, la felicidad te otorga poder para tomar el volante de tu salud. Y, al mantenerte positivo, también puedes cerrar la llave al cortisol, hormona vinculada a la calcificación, y al IL-6, una citocina inflamatoria relacionada con la esclerosis múltiple y los trastornos cardíacos. Así que tal vez sea tiempo de comenzar a ver el lado bueno de las cosas. Es posible que con eso termines salvando tu vida.
1 AMÍGDALA
Cuando el CPU emocional de tu cerebro detecta un evento negativo, este envía una señal de estrés que activa tu instinto de lucha o escape.
2 MÉDULA ESPINAL
Las señales de estrés se disparan a través de la médula espinal y el sistema nervioso, poniendo tus órganos en estado de alerta.
3 PULMONES
Los músculos suaves que alinean tus vías respiratorias se relajan. Estas se dilatan y la respiración se acelera para abastecer el aumento en la demanda de oxígeno.
4 CORAZÓN
Un estímulo estresante provoca que pulso y presión sanguínea se eleven, y moléculas inflamatorias, llamadas citocinas, viajen a través de tu torrente sanguíneo.
5 HÍGADO
Al prepararte para el esfuerzo excesivo, tu hígado comienza a sintetizar glucosa a partir del glucógeno, un trabajo innecesario si no existe una amenaza real.
6 GLÁNDULAS SUPRARRENALES
Si tu estrés pesimista continúa, tus niveles de adrenalina, cortisol y otras hormonas de estrés se elevan para mantener elevada la frecuencia cardíaca.
7 RIÑONES E INTESTINO
Los vasos sanguíneos que conducen a los órganos internos se constriñen, ralentizando la producción de orina, así como la digestión, lo cual es necesario solo si estás a punto de correr o pelear.
Los pensamientos negativos son como parásitos que devoran silenciosamente tu salud. ¿Puedes contrarrestarlos? Sí.
TU ESTADO MENTAL AFECTA tu salud y, cuando piensas de forma pesimista, siempre esperando lo peor, el instinto de lucha o escape puede quedarse atascado. Imagina esto como acelerar el motor antes de una carrera; si mantienes el pie sobre el acelerador, quemarás la máquina. Y eso puede causar un daño a largo plazo. Por ejemplo, los pesimistas tienden a presentar niveles más altos de presión sanguínea y triglicéridos que los optimistas, y las posibilidades de padecer ataque cardíaco y muerte temprana también son más altos, de acuerdo con una investigación de la Universidad de Pittsburgh.
Esta ilustración muestra cómo una perspectiva adversa puede afectar tus órganos, aunque no ilustra las formas en que el optimismo llega a incrementar la salud. "La gente feliz y esperanzada es más proclive a ejercitarse, comer sano y dejar de fumar", asegura Jeffrey Huffman, director de psiquiatría cardíaca en el Hospital General de Massachusetts. En otras palabras, la felicidad te otorga poder para tomar el volante de tu salud. Y, al mantenerte positivo, también puedes cerrar la llave al cortisol, hormona vinculada a la calcificación, y al IL-6, una citocina inflamatoria relacionada con la esclerosis múltiple y los trastornos cardíacos. Así que tal vez sea tiempo de comenzar a ver el lado bueno de las cosas. Es posible que con eso termines salvando tu vida.
1 AMÍGDALA
Cuando el CPU emocional de tu cerebro detecta un evento negativo, este envía una señal de estrés que activa tu instinto de lucha o escape.
2 MÉDULA ESPINAL
Las señales de estrés se disparan a través de la médula espinal y el sistema nervioso, poniendo tus órganos en estado de alerta.
3 PULMONES
Los músculos suaves que alinean tus vías respiratorias se relajan. Estas se dilatan y la respiración se acelera para abastecer el aumento en la demanda de oxígeno.
4 CORAZÓN
Un estímulo estresante provoca que pulso y presión sanguínea se eleven, y moléculas inflamatorias, llamadas citocinas, viajen a través de tu torrente sanguíneo.
5 HÍGADO
Al prepararte para el esfuerzo excesivo, tu hígado comienza a sintetizar glucosa a partir del glucógeno, un trabajo innecesario si no existe una amenaza real.
6 GLÁNDULAS SUPRARRENALES
Si tu estrés pesimista continúa, tus niveles de adrenalina, cortisol y otras hormonas de estrés se elevan para mantener elevada la frecuencia cardíaca.
7 RIÑONES E INTESTINO
Los vasos sanguíneos que conducen a los órganos internos se constriñen, ralentizando la producción de orina, así como la digestión, lo cual es necesario solo si estás a punto de correr o pelear.