Las últimas creaciones de la tecnología están generando problemas de salud, debido fundamentalmente a su utilización incontrolada o a efectos insuficientemente estudiados.
En la antigüedad se sacrificaban algunos individuos, con el fin de lograr el bien común de la sociedad, obtener lluvias, una buena cosecha, el triunfo en una guerra.
En el siglo 21 sacrificamos seres humanos en el altar de la tecnología.
El ejemplo más claro es el automóvil. Un invento cuya primera víctima documentada por accidente de tránsito fue Bridget Driscoll, de 44 años, que murió atropellada en 1896 en Londres. El vehículo circulaba a 12 Km/h.
Actualmente se habla de unas 1.200.000 muertes anuales, siendo la principal causa de muerte en jóvenes. Si algún maya o asirio hubiera sacrificado éste enorme porcentaje de su población activa, en busca de alguna cosecha favorable (y no para un mero transporte), los hubiéramos tildado de la sociedad más cruel de la historia.
Otra invención cuyos efectos estuvieron muy lejos de las intenciones de su inventor por su devastadora e imprevista consecuencia fué la máquina desmotadora de algodón de 1793 que fue la que impulsó la esclavitud en los Estados Unidos.
Mención aparte merecen los accidentes nucleares, como el caso de Chernobyl, en la categoría de desastres tecnológicos con su cuota de víctimas. Las bombas atómicas y toda la tecnología de la guerra y el armamento las dejamos afuera por su carácter intencional.
Enfermedades Tecnológicas
Las últimas creaciones de la tecnología están generando problemas de salud, debido fundamentalmente a su utilización incontrolada o a efectos insuficientemente estudiados. Dentro de las llamadas Enfermedades Tecnológicas encontramos:
los problemas de visión,
los trastornos musculoesqueléticos de muñecas, dedos, hombros, antebrazos y cuello debidos a posturas en sillas, uso del teclado y del mouse
dolores de espalda por uso de laptop.
También encontramos nuevas enfermedades como:
el Síndrome de la vibración fantasma, sentir vibraciones del celular cuando no las hubo,
la Hidradenitis palmar de PlayStation, un problema dermatológico que se asocia al juego excesivo,
el Insomnio Adolescente
la Wiiitis, provocada por los movimientos que exigen las nuevas consolas.
Ya en 1981 el “space invaders” provocaba lesión de muñeca.
Más controversiales, son los efectos en la salud de campos y ondas electromagnéticas, como las microondas emitidas por antenas y celulares, la transmisión de ondas de radio y los campos magnéticos de todo tipo de equipos. Aún no está dicha la última palabra.
No se trata de propiciar la tecnofobia,
sino la tecnofilia responsable.
Los desarrolladores, los propietarios de las patentes e incluso los usuarios deben estar atentos a los peligros latentes para la salud.
Ya que nosotros los fanaticos de la tecnologia les pagamos cada centavo a las compañias que exigen por sus creaciones, pero a la hora de tener consecuencias ninguna viene a pagarnos los gastos medicos , se puede justificar con el uso moderado, pero todos sabemos que en estos tiempos no existe, entonces es mejor cuidarse para poder disfrutar en un futuro las siguientes generaciones de avances tecnológicos de todo tipo y no solo de los avances medicos.
En la antigüedad se sacrificaban algunos individuos, con el fin de lograr el bien común de la sociedad, obtener lluvias, una buena cosecha, el triunfo en una guerra.
En el siglo 21 sacrificamos seres humanos en el altar de la tecnología.
El ejemplo más claro es el automóvil. Un invento cuya primera víctima documentada por accidente de tránsito fue Bridget Driscoll, de 44 años, que murió atropellada en 1896 en Londres. El vehículo circulaba a 12 Km/h.
Actualmente se habla de unas 1.200.000 muertes anuales, siendo la principal causa de muerte en jóvenes. Si algún maya o asirio hubiera sacrificado éste enorme porcentaje de su población activa, en busca de alguna cosecha favorable (y no para un mero transporte), los hubiéramos tildado de la sociedad más cruel de la historia.
Otra invención cuyos efectos estuvieron muy lejos de las intenciones de su inventor por su devastadora e imprevista consecuencia fué la máquina desmotadora de algodón de 1793 que fue la que impulsó la esclavitud en los Estados Unidos.
Mención aparte merecen los accidentes nucleares, como el caso de Chernobyl, en la categoría de desastres tecnológicos con su cuota de víctimas. Las bombas atómicas y toda la tecnología de la guerra y el armamento las dejamos afuera por su carácter intencional.
Enfermedades Tecnológicas
Las últimas creaciones de la tecnología están generando problemas de salud, debido fundamentalmente a su utilización incontrolada o a efectos insuficientemente estudiados. Dentro de las llamadas Enfermedades Tecnológicas encontramos:
los problemas de visión,
los trastornos musculoesqueléticos de muñecas, dedos, hombros, antebrazos y cuello debidos a posturas en sillas, uso del teclado y del mouse
dolores de espalda por uso de laptop.
También encontramos nuevas enfermedades como:
el Síndrome de la vibración fantasma, sentir vibraciones del celular cuando no las hubo,
la Hidradenitis palmar de PlayStation, un problema dermatológico que se asocia al juego excesivo,
el Insomnio Adolescente
la Wiiitis, provocada por los movimientos que exigen las nuevas consolas.
Ya en 1981 el “space invaders” provocaba lesión de muñeca.
Más controversiales, son los efectos en la salud de campos y ondas electromagnéticas, como las microondas emitidas por antenas y celulares, la transmisión de ondas de radio y los campos magnéticos de todo tipo de equipos. Aún no está dicha la última palabra.
No se trata de propiciar la tecnofobia,
sino la tecnofilia responsable.
Los desarrolladores, los propietarios de las patentes e incluso los usuarios deben estar atentos a los peligros latentes para la salud.
Ya que nosotros los fanaticos de la tecnologia les pagamos cada centavo a las compañias que exigen por sus creaciones, pero a la hora de tener consecuencias ninguna viene a pagarnos los gastos medicos , se puede justificar con el uso moderado, pero todos sabemos que en estos tiempos no existe, entonces es mejor cuidarse para poder disfrutar en un futuro las siguientes generaciones de avances tecnológicos de todo tipo y no solo de los avances medicos.