Perdió un brazo hace un año: ahora ya puede
escribir, comer y vestirse solo
24/04/11 Metió la mano en un secarropas y el aparato le amputó el brazo. Los médicos se lo lograron reimplantar con éxito.
VOLUNTAD. GASTON TOLEDO, AYER, EN SU CASA DE ALTOS DE CHOYA, EN CATAMARCA. YA ESCRIBE SU NOMBRE COMPLETO.
A simple vista apenas se notan las diferencias entre sus dos manos. Son las manos de un nene de 6 años que, como cualquier otro, va a la escuela y ya aprendió a escribir su nombre completo, todo con letras mayúsculas.
A pesar de que Gastón Toledo nació diestro, escribe más rápido y preciso con la mano izquierda. Tuvo que aprender a la fuerza: hace un año, el domingo 18 de abril en el horario de la siesta, un accidente doméstico le amputó el brazo derecho. En la casa tenían un secarropas, y como se le había roto la tapa de plástico, lo hacían andar con un pedazo de broche, accionando el dispositivo para ponerlo en funcionamiento.
El nene metió la mano y la fuerza del aparato le destrozó el brazo derecho a la altura del codo.
La rápida acción de efectivos de la comisaría, de la Justicia y de los médicos del Hospital de Niños de la ciudad de Catamarca, abrieron la puerta al milagro de la ciencia y la medicina. En menos de 8 horas, Gastón fue operado en una clínica especializada de Tucumán y, con éxito, le reimplantaron el brazo.
Desde entonces y hasta la fecha, el nene comenzó un doble proceso: el primero, de rehabilitación de la motricidad de su brazo derecho; el segundo, de “aprendizaje” de su mano izquierda , ahora transformada en su mano más hábil.
Su familia acompañó minuto a minuto toda esa evolución. De la desesperación tras el accidente y la angustia del viaje, hasta el lento camino de la recuperación física y psicológica del pequeño. Es que el traumatismo que sufrió es uno de los más dolorosos y de los más difíciles de recobrarse.
El protocolo que siguieron los especialistas en traumatología del Hospital de Niños “Eva Perón” de la capital catamarqueña, y de la Clínica del Norte, en la ciudad de San Miguel de Tucumán, fue el más atinado para conservar huesos, brazo y mano y luego poder reimplantarlos en una cirugía exitosa que duró casi cinco horas.
Ahora, Gastón come y se viste solo, se abotona el guardapolvo y se ata los cordones utilizando las dos manos.
Sus padres se admiran de sus progresos diarios, de su fuerza de voluntad . El mismo médico que lo atendió en Tucumán, el especialista José Urpi, había dicho en una entrevista: “Este chico es un luchador”. Gastón le devolvió la gentileza asegurando a quienes le preguntan sobre su traumática experiencia que “el pelado (en alusión a la incipiente calvicie del médico) me curó”.
“Nosotros tenemos que agradecerle a mucha gente, a todos los que nos colaboraron, a los que se acercaron a ofrecernos su ayuda, a todos los que hicieron posible que él pueda mover de nuevo el brazo como antes”, comenta Carlos Toledo, el papá del nene. Y adelanta los planes: “ Ahora tenemos que seguir con la fisioterapia , con los masajes que los tenemos medio suspendidos. También tenemos que volver a Tucumán, a la clínica, para el control de la operación. Pero todo está muy bien”, se emociona. Mientras, Gastón, en cada letra de su nombre escrito, dibuja una sonrisa de alegría y de asombro por su extraordinaria recuperación.
Esta es la triste y dolorosa historia de Gaston, que con voluntad, y el apoyo de su familia esta saliendo adelante, FUERZA GASTON VOS PODES.
www.clarin.com/sociedad
PD: no pido que me punteen, ni tampoco que comenten, solo posteo esto, para que todos conozcan las historia de Gaston, y para que siempre tengan presente, que cuando se quiere se PUEDE, desde ya muchas gracias, hasta luego.
escribir, comer y vestirse solo
24/04/11 Metió la mano en un secarropas y el aparato le amputó el brazo. Los médicos se lo lograron reimplantar con éxito.
VOLUNTAD. GASTON TOLEDO, AYER, EN SU CASA DE ALTOS DE CHOYA, EN CATAMARCA. YA ESCRIBE SU NOMBRE COMPLETO.
A simple vista apenas se notan las diferencias entre sus dos manos. Son las manos de un nene de 6 años que, como cualquier otro, va a la escuela y ya aprendió a escribir su nombre completo, todo con letras mayúsculas.
A pesar de que Gastón Toledo nació diestro, escribe más rápido y preciso con la mano izquierda. Tuvo que aprender a la fuerza: hace un año, el domingo 18 de abril en el horario de la siesta, un accidente doméstico le amputó el brazo derecho. En la casa tenían un secarropas, y como se le había roto la tapa de plástico, lo hacían andar con un pedazo de broche, accionando el dispositivo para ponerlo en funcionamiento.
El nene metió la mano y la fuerza del aparato le destrozó el brazo derecho a la altura del codo.
La rápida acción de efectivos de la comisaría, de la Justicia y de los médicos del Hospital de Niños de la ciudad de Catamarca, abrieron la puerta al milagro de la ciencia y la medicina. En menos de 8 horas, Gastón fue operado en una clínica especializada de Tucumán y, con éxito, le reimplantaron el brazo.
Desde entonces y hasta la fecha, el nene comenzó un doble proceso: el primero, de rehabilitación de la motricidad de su brazo derecho; el segundo, de “aprendizaje” de su mano izquierda , ahora transformada en su mano más hábil.
Su familia acompañó minuto a minuto toda esa evolución. De la desesperación tras el accidente y la angustia del viaje, hasta el lento camino de la recuperación física y psicológica del pequeño. Es que el traumatismo que sufrió es uno de los más dolorosos y de los más difíciles de recobrarse.
El protocolo que siguieron los especialistas en traumatología del Hospital de Niños “Eva Perón” de la capital catamarqueña, y de la Clínica del Norte, en la ciudad de San Miguel de Tucumán, fue el más atinado para conservar huesos, brazo y mano y luego poder reimplantarlos en una cirugía exitosa que duró casi cinco horas.
Ahora, Gastón come y se viste solo, se abotona el guardapolvo y se ata los cordones utilizando las dos manos.
Sus padres se admiran de sus progresos diarios, de su fuerza de voluntad . El mismo médico que lo atendió en Tucumán, el especialista José Urpi, había dicho en una entrevista: “Este chico es un luchador”. Gastón le devolvió la gentileza asegurando a quienes le preguntan sobre su traumática experiencia que “el pelado (en alusión a la incipiente calvicie del médico) me curó”.
“Nosotros tenemos que agradecerle a mucha gente, a todos los que nos colaboraron, a los que se acercaron a ofrecernos su ayuda, a todos los que hicieron posible que él pueda mover de nuevo el brazo como antes”, comenta Carlos Toledo, el papá del nene. Y adelanta los planes: “ Ahora tenemos que seguir con la fisioterapia , con los masajes que los tenemos medio suspendidos. También tenemos que volver a Tucumán, a la clínica, para el control de la operación. Pero todo está muy bien”, se emociona. Mientras, Gastón, en cada letra de su nombre escrito, dibuja una sonrisa de alegría y de asombro por su extraordinaria recuperación.
Esta es la triste y dolorosa historia de Gaston, que con voluntad, y el apoyo de su familia esta saliendo adelante, FUERZA GASTON VOS PODES.
www.clarin.com/sociedad
PD: no pido que me punteen, ni tampoco que comenten, solo posteo esto, para que todos conozcan las historia de Gaston, y para que siempre tengan presente, que cuando se quiere se PUEDE, desde ya muchas gracias, hasta luego.