En México La supuesta comida para perros con clavos en el DF
Desde la tarde del domingo circula por Twitter esta imagen, en la que vemos a una persona sosteniendo en sus manos unos cubos con comida para perro a la que le han insertado clavos. La denuncia únicamente señala que en “los parques del DF” se encuentra este alimento, sin dar fe de ninguna dirección en específico o momento del hallazgo. La fotografía ha causado revuelo en la red social, donde un buen número de usuarios se han mostrado inconformes ante la injusticia. Más allá del enfado generalizado, es importante aclarar que se trata de una noticia que no corresponde a México, pues dicha comida fue encontrada en el Parque Centenario de Buenos Aires hace un par de semanas.
Por desgracia, que la imagen no corresponda a la capital del país no implica que no sea verdadera. Sí, hay gente que no tiene reparo en usar esas técnicas para deshacerse de los animales callejeros. Y sí, tampoco es inusual que se den estos casos en la Ciudad de México. A la mente me viene el caso de los vecinos de La Condesa que planeaban un exterminio perruno mediante albóndigas intoxicadas. Al final, los habitantes de esa zona desistieron de su plan no por estar de acuerdo con el respeto a los animales, sino porque podrían ser acusados de homicidio premeditado si un ser humano ingería ese alimento.
Los perros y gatos callejeros son uno de los problemas menos atendidos dentro de las grandes ciudades, y el Distrito Federal no es la excepción. Se han hecho esfuerzos para controlar su población, que van desde las campañas de esterilización hasta (desafortunadamente) el sacrificio de estos animales. Se estima que son 120 mil canes en situación de calle los que habitan en la capital, lo que significa un problema real y potencial de salud. Aunque hay muchas organizaciones cuyos esfuerzos por promover la tenencia responsable son loables, lo cierto es que aún no se encuentra una alternativa que permita el manejo de esta problemática.
Por lo pronto, en el Distrito Federal el gobierno sigue tratando de atender los síntomas, mediante la disposición de cubos para depositar los excrementos del animal, campañas gratuitas de esterilización y puntos de “sacrificio humanitario”. Sin embargo, la solución está en casa, en hacer comprender a la gente que una mascota es una responsabilidad; en evitar que los niños asocien tener un perro con tener un juguete más; y en erradicar el abandono, el maltrato y el descuido. Si no lo logramos, seguiremos con casos tristes como éste —sea en el DF u otra ciudad— con gente desesperada y desalmada que recurre a comida punzocortante y albóndigas asesinas.
(¡Gracias a @Majhadera por darnos la nota original sobre la comida con clavos)