Hola linces y lincesas. La idea es este post es contar como se trabaja en una verdulería normal. Seguramente no es la idea que muchos tienen, ni siquiera yo pensaba que era algo tan complejo.
Como tal taringuero, contaba con mucho tiempo libre. Un día, una amiga me habló al chat de facebook y me dijo que su mamá que trabajaba en una verdulería junto a ella en Constitución, necesitaban un empleado mas ya que la otra empleada dejó de ir sin previo aviso. Me preguntó si quería ganar $250, que en enero del 2014 era algo mas valioso, y me dijo que los empleados normalmente entran a las 6 de la mañana, pero como era mi primer día podía ir a las 8.
A las 6 de la mañana ya había salido de casa, viajé en el 148 que va hasta la plaza Constitución, un recorrido de 80-90 minutos aproximadamente. Hice dos cuadras, y llegué hasta el estacionamiento de una feria, o un paseo de compras, es lo mismo. Me esperaba mi amiga ahí mismo. Me hizo entrar, y esto es lo que vi (La imagen es de internet, pero se parece demasiado a tal punto de pensar que era la misma):
Lo primero que hice fue saludar a la mamá de mi amiga, y sin preguntarme ni siquiera como estaba me dijo "ponete a hacer el verdeo"...
Yo no tenía ni idea de como se hacía nada, por lo que mi amiga me explicó.
Uno puede imaginar que el verdeo viene así, bien limpio, y listo para comer, pero la verdad es que NO. Cuando me pasaron el verdeo, ni siquiera se notaba lo que era. Era pasto largo y grueso lleno de barro. La función que teníamos era cortarle todas las hojas secas, limpiarlo con un trapo con lavandina, y tirar el resto.
Lo mismo con el puerro. Las hojas amarillas las cortábamos, y dejábamos solo las partes que lo hacían ver bien. No habrán pensado que esto llegaba así, no?
Después del puerro y el verdeo, pasábamos a la espinaca y a la acelga. Prácticamente era el mismo trato para las dos verduras. Agarrábamos los paquetes viejos que sobraban, le sacábamos todo lo podrido y seco, y las hojas que estaban zafables las dejábamos. De 3 paquetes viejos hacíamos dos.
Si, esto era algo de lo que mas veía en la acelga. Mi jefa lo ponía igual, pero me daba tanto asco que se lo sacaba sin que se diera cuenta.
No me dejaba descartar nada que se pudiera vender, a menos que esté podrido en muy tal extremo. Todo, hasta la mas mínima hoja era dinero para ella, y si desperdiciaba algo solo por el hecho de "no estar tan podrido", me significaba una cagada a pedo.
Algo para destacar en este post también es la lechuga. Vendíamos en variedades:
Lechuga criolla
Lechuga mantecosa
Lechuga repollada
Lechuga francesa
Lechuga morada
Y aquí otra trampita:
Cada vez que hacíamos lechuga, le sacamos todo lo podrido al igual que con lo demás, en vez de tirar la planta que no está en su mejor estado. Algo que me enseñó mi jefa es que la lechuga no pesa nada, por lo tanto, para que pese mas y cobrar mas caro, hay que mojarla en todo momento. Uno diría que la mojaba para que no se seque, pero las que ya estaban secas se vendían igual siempre y cuando el cliente no estuviera viendo.
Algo para remarcar también son las bananas:
Obvio, llegaban luciendo así...
Y las cobrábamos a $16 por kilo, pero con el paso de los días quedaban así...
Y aveces, si no las tirábamos, así...
Y solo con ese aspecto teníamos permiso de tirarlas. Sino... las vendíamos como si fueran bananas especiales para licuados, y las vendíamos a $10.
Lo mismo con los tomates, si alguien va a una verdulería temprano cuando apenas abre, notaran que los tomates lucen de esta forma
Es algo que a cualquier persona hasta aguantaría la respiración si se acerca a uno, pensando que el olor que debe estar largando sería horrible. No puedo opinar sobre el olor porque siempre mantuve la respiración. Y bueno, el tomate estaba prohibido tirarlo, a menos que tenga pelitos blancos a la vista.
Las zanahorias podridas aveces se dejaban pasar, ya que no muchos se dan cuenta al principio, sería algo así:
Obvio, había muchos clientes que eran excepciones. Muchos llegaban y gastaban 600 pesos porque atendían restaurantes, y estos clientes eran privilegiados con las verduras y frutas del día, las mas nuevas, las mejores. También compraba la embajada de Brasil, que gastaba hasta $1000, pero obvio, llevaba de todas clases de todo.
Las demas personas eran robadas prácticamente. Me enseñaron un truquito para sacar mas a la gente sin que sospeche, sería algo así: si alguien hace una compra con valor a 28 pesos, yo le tendría que decir que sale 31, pero le regalaría un peso para redondear, por lo tanto se lo cobro a 30. Así el cliente piensa que gano un peso, pero en realidad perdió dos, y se va feliz.
Volviendo al tema de los empleados, entrábamos a las 6 de la mañana, y el lugar abría a las 8, y cerraba a las 20 pero nos íbamos a las 22. Por lo tanto, si el viaje es de una hora y media, perdía 3 horas viajando. Laburaba de lunes a sábado, por lo tanto tenía 5 horas en mi casa, 5 HORAS. 5 horas en la que tenía que cenar, bañarme, desvestirme, dormir, y volverme a vestir. Llegaba al trabajo y mi jefa me apuraba ya que esperaba que yo rindiera lo mismo que rinde una persona que trabaja ahí hace dos años.
Yo solo era un taringuero común y corriente, que se puede esperar de alguien así?
Terminé renunciando, y la verdad que no me arrepiento. Obvio quedé para el orto con mi amiga, pero entendió que no daba mas del cansancio. Hoy al menos puedo salir a boludear por ahí, ya que antes mi día libre era un domingo, y no había nada en la calle esos días.
Hasta aquí llego este post lincesos y lincesas. Espero que les haya gustado, y un pequeño consejo:
Traten de ir a la verdulería por la tarde, ya que los productos viejos son los que primero se venden. Siempre fijensé bien en la balanza lo que les cobran por cada cosa, y recuerden que casi nunca un precio es redondo, pero siempre te lo van a hacer parecer así.
Saludos, y virgueen mucho.
Resumen taringuero lvl 5: Las verduras podridas se venden igual, se cobra mas caro cuando se puede, y el cliente siempre pierde.