InicioParanormalComo sobreviví al apocalipsis. Parte 9. El final.
Saludos mis queridos lectores, hoy vengo a traer la esperada conclusión de esta historia de supervivencia en un mundo infestado de no muertos. Espero sea de su agrado. Si les gusta comenten y si pueden dejar puntos, hagánlo si quieren. Sin nada más que decir, aquí está el final:
Día 366: Hemos iniciado nuestro camino a Córdoba, el problema es que la carretera estaba obstaculizada por algunos autos y para cuando llegamos ya estaba anocheciendo así que decidimos acampar ahí. Por suerte cerca había unos árboles cortamos sus ramas con los machetes e hicimos una fogata. Como en la casa habría turnos para vigilancia. Eran 4 períodos 2 horas. Fer iniciaría, durante su tiempo de vigilancia solo hubo un zombi y lo mató con el arco. Luego iría yo, luego mi padre y al final mi hermano. Bueno mi vigilancia terminó solo hubo un par de zombis que eliminé con el arco, bueno tengo que irme a dormir, ya tengo mucho sueño.
Día 367: He despertado y nos hemos preparado para partir. Ahora las cosas estaban más complicadas, la carretera estaba completamente atascada de vehículos parados ahí. No tuvimos más remedio que tomar vías alternas hacia Córdoba, las cuales eran más largas y gastábamos más gasolina. Cuando apenas entramos a la ciudad por sus límites ya estaba anocheciendo y encontramos una gasolinera abandonada. Con el fin de evitarnos gastar munición con los machetes y los arcos matamos a los empleados no muertos que se encontraban en el lugar. Entramos al edificio administrativo para poder dormir adentro. Lo exploramos y solo había 6 zombies, justo un cargador de mi revólver que usamos para matarlos. En el lugar había unos sillones, trajimos almohadas y cobijas para pasar la noche. Al igual que ayer períodos de vigilancia con el mismo orden que el de ayer. Ya termino mi período de vigilancia y es tiempo de irse a dormir.
Día 368: Hora de irse. Lamentablemente en la gasolinera no había combustible y ahora solo tenemos combustible para 3 días más… con suerte. Espero que eso sea suficiente para llegar a la supuesta zona segura de la ciudad. Hemos llegado a la zona centro de la ciudad pero el parque queda como a 15 minutos de nuestra posición… o al menos solía. Ahora hay varios autos que nos obstruyen la ruta, tendremos que acampar ya está atardeciendo. Hemos armado las fogatas e hicimos guardia otra vez. En mi período de guardia pude ver a un grupo de 5 zombis, llamé a todos a que vinieran y me ayudarán a despacharlos. Con los machetes y arcos los matamos para evitar hacer ruidos, ya que ahora estábamos en las calles sin protección no como en la casa. 3 de ellos eran policías, examiné sus cadáveres y logré conseguir 18 balas calibre .357 para mi pistola. No se lo dije a nadie, por seguridad. Mi período terminó y me fui a dormir.
Día 369: Ya nos levantamos y nos fuimos a seguir buscando la supuesta zona segura. Llegamos a duras penas a la autopista, en donde había una tienda de autoservicio. Entramos para ver si había alguien, solo estaba el cadáver sin vida de un cajero. Lo sacamos del local y con los estantes que había en el lugar y demás objetos sólidos logramos construir lo que serían camas. Casi no había provisiones ahí, parece que el lugar hubiera sido saqueado, no me sorprende. Solo encontramos unas 5 botellas de agua sin abrir de 3 litros cada una, una para cada uno de nosotros. Con los estantes vacíos restantes bloqueamos las entradas de la tienda. Descubrimos una escalera que daba a la azotea, excelente, un perfecto lugar para hacer vigilancia. Pero antes salimos a colocar los vehículos en el estacionamiento que estaba pegado al local. Cuando terminamos de acomodarnos ya estaba anocheciendo y al fin llegó mi turno de guardia. En mi ronda pude divisar a una camioneta estilo militar y pude contar alrededor de 6 personas dentro del vehículo. Además vi que estaban considerablemente armados y como solo teníamos mi revólver, los arcos y los machetes. Les dije a todos que se ocultarán y no hicieran ruido. Por suerte como solo contaban con los faros de su camioneta y estaba muy oscuro creo que ni pudieron ver la tienda. Siguieron su camino y todo el resto de la noche siguió tranquila. Ya termino mi turno, por fin puedo irme a dormir.
Día 370: Despertamos y nos preparamos para buscar la zona segura. En lo que tardamos en reorganizar todos para irnos, se acabó la mañana. Terminando todo, nos fuimos de ahí. La autopista tenía ciertas partes de la ruta bloqueadas, así que de vez en cuando teníamos que pasar en el pavimento que se encontraba en medio de ésta. Durante el viaje estuve hablando con Fernanda:
-Lucio, ¿estás realmente seguro de que podremos encontrar esa tal zona segura?
-Seguro, cariño. No hay de qué preocuparse, además te recuerdo que aún tengo el diario de aquel soldado que encontramos en el campamento militar junto a las casetas de cobro hace días. Si no encontramos ese lugar, aún hay varios otros lugares seguros.
-Tienes razón. Oye, ¿crees que exista la posibilidad de que en ese lugar estén viviendo nuestros amigos?
-Es posible, ahora en este nuevo mundo, todo es posible, nunca sabes que pasará.
-Bueno, oye, ¿te encuentras bien?
-¿A qué te refieres?
-Bueno, te he visto diferente últimamente. Como que te encuentro más tenso, nervioso y preocupado… más de lo normal.
-Es que nuestra situación actual me preocupa. Ya no tenemos un lugar seguro como la casa, no tenemos paredes, ni ninguna protección duradera.
-Lo sé, lo sé. Pero tranquilo, todo estará bien. Tú sabrás como resolver esta situación, siempre lo haces.
-Estás en lo cierto.
Después de esta conversación se paso todo el camino pegada a mí. Cuando al fin pudimos lograr a la entrada del centro de Córdoba, tuvimos que hacer una especie de campamento, ya que no había edificios con buena apariencia de ser seguros y sería mejor quedarse en la calle. Cuando terminamos de instalarnos anocheció y al fin me tocó hacer guardia y cuando estaba a punto de terminar mi guardia y después de la falta de actividad enemiga escuché unos pasos y después un zumbido que pasó junto a mi oreja. Era un sujeto que tenía un rifle calibre .22 y me estaba disparando. Me puse a cubierto tras uno de los vehículos abandonados y con el Python logré acertarle un tiro en la mano derecha. Me acerqué corriendo lo más rápido que pude para encontrarle moribundo. En lo que recuperaba el conocimiento le quité un par de revólveres calibre .38 que traía consigo con 6 balas cada uno y unas 16 balas calibre .22 y su rifle. Eso era todo lo que traía. Vi a la distancia que un grupo de cómo 50 zombies se nos acercaban. A ver tenía 30 balas en mi revólver .357, 12 balas calibre .38 y 16 balas calibre .22, sumando un total de 58 balas, suficiente. Entonces mi instinto de crueldad renació y con el cuchillo que traía atado a mis ropas, me acerqué al moribundo atacante le hice varios cortes por todo el cuerpo y lo puse entre la mitad del camino para usarlo como carnada. Agarré todas las armas y cuando estaban a una distancia prudente disparé. Tardé como 15 minutos por estaba oscuro y había pocas luces. Fallé como 7 tiros. Pero logré eliminar a todos los zombi, el cadáver de aquel pobre hombre fue parcialmente devorado. Por suerte se comieron su cerebro así que no podría revivir. Genial, ahora solo tengo un tiro. Todos se despertaron y me dijeron que pasó, les conté todo hasta de que solo teníamos una bala, una calibre .357. Pero creo que no les importó, pero teníamos ahora otro problema, otra horda pero ahora más grande de cómo 100 zombis se nos acercaban y teníamos poco tiempo. Empacamos todo de manera rápida y desorganizada y los metimos en la camioneta. Arrancamos los vehículos y nos largamos de ahí lo más pronto posible. Conducimos toda la noche, hasta que por fin pudimos alejarnos de aquella aterradora horda de no muertos hambrientos de carne humana. Condujimos toda la noche y solo Fernanda durmió, acostó su cabeza sobre mi brazo y cayó en un sueño profundo. Creo que este era la primera vez que me la pasaba sin dormir durante una noche en este nuevo mundo.

Día 371: He pasado toda la noche y madrugada conduciendo. Con el arrancón que dimos la noche anterior en nuestra huida de los zombis, se gastó mucha gasolina e hicimos varias paradas para rellenar. Rayos, creo que solo nos queda gasolina para otras 2 horas de viaje. Cálculo que son como las 9 de la mañana por la posición del Sol sobre nosotros. Hemos estado conduciendo por 1 hora y 45 minutos, el medidor de gasolina disminuye progresivamente. Ya casi no nos queda nada, estamos en serios problemas, casi no tenemos ni comida, armas, municiones, agua y gasolina… pero un momento, ya llegamos a la zona centro de la ciudad y a unos 100 metros de nosotros veo una especie de muralla y un grupo de hombres armados sobre ella. ¡El refugio! Les digo a todos por las radios que encontré la zona segura, damos un arranque en el que nos gastamos casi toda nuestra gasolina. Les digo a los vigilantes que abran la puerta, en cuanto nos vieron acercándonos bajaron lo más rápido posible y nos dejaron entrar. Justo en el que momento que entramos, nuestras camionetas gastaron todo el combustible. Al momento en que bajé no es nada de lo que me esperaba, había tiendas de campaña, militares y marinos vigilando el lugar. Varía gente con casas de campaña viviendo felizmente en éstas. Un lugar para los suministros y un lugar para las armas y municiones. Se podía respirar un aire de paz y armonía. En el momento en que bajamos nos revisaron y preguntaron que traíamos y si alguien estaba infectado. Les dije que varias armas sin munición, arcos y flechas, machetes y ropa y cobijas. Dijeron que todo esto nos lo podíamos quedar, ¡qué emoción! Además dijeron que nos darían todo lo que necesitáramos, solo teníamos que pedirlo. Fernanda vino corriendo hacia mí con lágrimas de felicidad en los ojos, me abrazó fuertemente y me besó. Esta es una nueva oportunidad para todos nosotros de comenzar de nuevo, un nuevo estilo de vida. Solo me preguntó que habrá pasado con los policías y criminales que solían habitar esta zona, pero eso será para otro día. Ahora sí, a disfrutar la vida como debe de ser. Solo para concluir este diario, gracias Dios, por todo lo que me has dado en este año. Te lo agradezco, ahora realmente creo que existes. Con esto, concluyo este diario personal. Adiós al que esté leyendo esto.
Este no es el final amigos míos. Habrá un segundo episodio de esta historia. Será publicado la primera parte del siguiente episodio para la siguiente semana. Así que les recomiendo seguirme para esperar a que aparezca la continuación. Soy Lucio y me despido de ustedes. Por cierto, les dejo los links a las partes anteriores:
Parte 1: http://www.taringa.net/posts/paranormal/16856691/Como-sobrevivi-al-apocalipsis-Parte-1.html
Parte 2: http://www.taringa.net/posts/paranormal/16858630/Como-sobrevivi-al-apocalipsis-Parte-2.html
Parte 3: http://www.taringa.net/posts/paranormal/16863175/Como-sobrevivi-al-apocalipsis-Parte-3.html
Parte 4: http://www.taringa.net/posts/paranormal/16868750/Como-sobrevivi-al-apocalipsis-Parte-4.html
Parte 5: http://www.taringa.net/posts/paranormal/16876227/Como-sobrevivi-al-apocalipsis-Parte-6.html
Parte 6: http://www.taringa.net/posts/paranormal/16876227/Como-sobrevivi-al-apocalipsis-Parte-6.html
Parte 7: http://www.taringa.net/posts/paranormal/16885828/Como-sobrevivi-al-apocalipsis-Parte-7.html
Parte 8: http://www.taringa.net/posts/paranormal/16896633/Como-sobrevivi-al-apocalipsis-Parte-8.html
Por cierto, les revelo que habrá otros 3 episodios de esta historia. Ahora sí, adiós.
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