Todo lo que necesitaba saber, lo aprendí de mi Mamá
Mi mamá me enseñó a apreciar un buen trabajo: “Si te vas a matar, hazlo afuera. Acabo de terminar de limpiar”
Mi mamá me enseñó religión: “Reza para que esta mancha se quite”
Mi mamá me enseñó razonamiento: “Porque lo digo yo, por eso…y punto”
Mi mamá me enseñó previsión: “Asegúrate que llevas condones, no quiero sorpresitas”
Mi mamá me enseñó ironía: “Sigue llorando y verás como te hago llorar de verdad”
Mi mamá me enseñó a ser ahorrativo: “Guárdate las lágrimas para cuando yo me muera”
Mi mamá me enseñó ósmosis: “Cierra la boca y come”
Mi mamá me enseñó contorsionismo: “Mira la suciedad que tienes en la nuca”
Mi mamá me enseñó fuerza de voluntad: “Te vas a quedar sentado hasta que te comas todo”
Mi mamá me enseñó meteorología: “Parece que ha pasado un huracán por tu cuarto”
Mi mamá me enseñó veracidad: “Te he dicho un millón de veces que no seas exagerado”
Mi mamá me enseñó patrones de comportamiento: “Deja de actuar como tu padre”
Mi mamá me enseñó ventriloquia: “No me rezongues, cállate y contéstame: ¿Por qué lo has hecho?”
Mi mamá me enseñó odontología: “Me vuelves a hablar así y te tiro todos los dientes”
Mi mamá me enseñó rectitud: “Te voy a enderezar de un chanclazo”
Mi mamá me enseñó lenguaje encriptado: “No me, no me…que te, que te…”
Mi mamá me enseñó geografía: “Como sigan así, los voy a mandar a uno a Roma y el otro a la Patagonia”
Mi mamá me enseñó biología: “Tienes menos cerebro que un mosquito”
Mi mamá me enseñó lógica: “¿Mamá que hay de comer?” “¡Comida!”

