La humanidad ha aplicado prótesis a otra gente para ayudar a los incapacitados desde la era de los Egipcios.
Pero recientemente nos hemos percatado que no somos los únicos que sufrimos de incapacidad en la tierra, a diferencia de los humanos, los animales no pueden llorar o quejarse por el dolor y mucho menos aplicarse ellos mismos una prótesis en caso de sufrir un accidente.
Felizmente la ciencia ha avanzado y nos ha permitido llegar hasta ese campo y ayudar a los seres vivos que los necesitan.
Muchos centros veterinarios están dedicados a realizar la colocación de prótesis, para que los animales vuelvan a vivir una vida normal.