Cuando obramos guiados por el ego somos más propensos a cometer errores, sin embargo, guiados por la consciencia tenemos aciertos que parecen venir de la divinidad.
Hemos aprendido que existe la salvación del alma, por gracia divina, ya que parece que desde que nacemos tenemos una condena que cumplir.
La salvación y la liberación si existen, junto con el nacimiento y muerte, que se sucede en varias ocasiones.
Cuando una especie animal, cuando la materia en un planeta determinado, ha llegado al máximo de su desarrollo, del mismo planeta, se generan fuerzas para que en conjunción con la gran Energía Universal, liberen una chispa divina que va a posibilitar el paso de esa especie animal a hominal, al dotarlo con ello de su individualidad, al dotarlo con ello de un espíritu, que a su vez va a empezar a dirigir el desarrollo de la materia, a través de un cuerpo físico y a través de un alma o Entidad.
Hemos aprendido que existe la salvación del alma, por gracia divina, ya que parece que desde que nacemos tenemos una condena que cumplir.
La salvación y la liberación si existen, junto con el nacimiento y muerte, que se sucede en varias ocasiones.
Cuando una especie animal, cuando la materia en un planeta determinado, ha llegado al máximo de su desarrollo, del mismo planeta, se generan fuerzas para que en conjunción con la gran Energía Universal, liberen una chispa divina que va a posibilitar el paso de esa especie animal a hominal, al dotarlo con ello de su individualidad, al dotarlo con ello de un espíritu, que a su vez va a empezar a dirigir el desarrollo de la materia, a través de un cuerpo físico y a través de un alma o Entidad.