Que me vienen a hablar del HAARP y todas esas porquería yankies, aprendan giles
Juan Baigorri Velar
La historia argentina está llena de personajes enigmáticos, pero pocos alcanzan la estatura de Juan Baigorri Velar, el hombre que hacía llover.

Era un renombrado geofísico entrerriano, que en 1938, mientras trabajaba en Uruguay, notó que cada vez que encendía uno de sus aparatos, una caja con reactivos químicos, una simple batería eléctrica y un par de antenas, empezaba a llover.
Baigorri creyó haber descubierto una máquina de lluvia. Entusiasmado, presentó su invento en Buenos Aires , pero las autoridades lo descalificaron y lo desafiaron a que fuera hasta Santiago del Estero y provocara una tormenta allá, donde la sequía era gravísima. Cosa de creer o reventar, Baigorri fue a Santiago y llovió por primera vez en tres años.

Sin embargo, los funcionarios se seguían burlando. Ofendidísimo, Baigorri anunció que provocaría una tormenta sobre Buenos Aires entre el 2 y el 3 de enero de 1939 y le envió un paraguas de regalo al director de Meteorología.

Nuevamente, cumplió: a las 5 de la mañana del 2 de enero comenzó a llover. Baigorri se volvió famoso: lo llamaban “el mago de Villa Luro” y los chicos cantaban: “que llueva que llueva, Baigorri está en la cueva; enchufa el aparato y llueve a cada rato”.

Las negociaciones fracasaron una y otra vez, el hacedor de tormentas se retiró a su casa y el enigma quedó sin resolver para siempre ¿Fue un delirante o un genio? Baigorri murió en 1972, casi en la pobreza, y se llevó consigo todas las respuestas.

Juan Baigorri Velar repitió experimentos exitosos en Buenos Aires , San Juan, Córdoba y La Pampa. Desde el gobierno le exigieron que revelara los secretos de su máquina, pero él se negó porque no le daban a cambio presupuesto para desarrollar el invento.

Juan Baigorri Velar
La historia argentina está llena de personajes enigmáticos, pero pocos alcanzan la estatura de Juan Baigorri Velar, el hombre que hacía llover.

Era un renombrado geofísico entrerriano, que en 1938, mientras trabajaba en Uruguay, notó que cada vez que encendía uno de sus aparatos, una caja con reactivos químicos, una simple batería eléctrica y un par de antenas, empezaba a llover.
Baigorri creyó haber descubierto una máquina de lluvia. Entusiasmado, presentó su invento en Buenos Aires , pero las autoridades lo descalificaron y lo desafiaron a que fuera hasta Santiago del Estero y provocara una tormenta allá, donde la sequía era gravísima. Cosa de creer o reventar, Baigorri fue a Santiago y llovió por primera vez en tres años.

Sin embargo, los funcionarios se seguían burlando. Ofendidísimo, Baigorri anunció que provocaría una tormenta sobre Buenos Aires entre el 2 y el 3 de enero de 1939 y le envió un paraguas de regalo al director de Meteorología.

Nuevamente, cumplió: a las 5 de la mañana del 2 de enero comenzó a llover. Baigorri se volvió famoso: lo llamaban “el mago de Villa Luro” y los chicos cantaban: “que llueva que llueva, Baigorri está en la cueva; enchufa el aparato y llueve a cada rato”.

Las negociaciones fracasaron una y otra vez, el hacedor de tormentas se retiró a su casa y el enigma quedó sin resolver para siempre ¿Fue un delirante o un genio? Baigorri murió en 1972, casi en la pobreza, y se llevó consigo todas las respuestas.

Juan Baigorri Velar repitió experimentos exitosos en Buenos Aires , San Juan, Córdoba y La Pampa. Desde el gobierno le exigieron que revelara los secretos de su máquina, pero él se negó porque no le daban a cambio presupuesto para desarrollar el invento.

Si te interesa saber a mas profundidad y detalle esta historia, te recomiendo este pequeño documental:
Saludos!