Es lamentable tener que transmitir este tipo de noticias, pero es más que necesario hacerlas visibles para gritar en contra de una injusta realidad como esta.
Ric O’Barry, protagonista del famoso documental The Cove de 2009 y fundador de The Dolphin Project (El Proyecto Delfín), presenció e hizo visible una cruel realidad que cada septiembre ocurre en Taji, Japón.
Durante este mes, los pescadores del lugar, dan inicio a la cruel e inaceptable temporada de caza de delfines. Aquellos delfines que están migrando, son guiados hacia el puerto donde son atrapados con redes y posteriormente son asesinados a sangre fría con lanzas y cuchillos. Lo más indignante es el hecho de que muchos activistas tengan que manifestarse con miedo y en silencio todos los años.
¿Por qué en silencio? Porque el lugar está vigilado por policías, y abrir la boca ante semejante barbarie implicaría terminar preso.
En el video que registra indignado, frustrado y dolido Ric O’Barry, es posible ver a un aterrorizado delfín que intenta a toda costa huir de los pescadores.
Este bello y majestuoso animal queda lamentablemente atrapado en las rocas y una de las embarcaciones que espera con ansias por él, logra alcanzarlo.
La caza anual de delfines es una fuente de ingresos para los residentes locales, pero ha recibido una condena mundial, tanto para la crueldad de la matanza de delfines como por los altos niveles de mercurio de la carne de delfín.
Los residentes de Taiji han refinado las técnicas de caza de ballenas y han tenido importantes operaciones en esta actividad desde el siglo 17.
En 1979, el ambientalista Hardy Jones viajó por primera vez a Taiji para intentar liberar a 200 delfines cabeza de melón que habían sido capturados por los pescadores para la alimentación de los leones en el zoológico Shirahama. En 2003, dos activistas que liberaron a unas ballenas piloto y fueron detenidos por obstrucción a la fuerza de las empresas y de los daños a la propiedad, pasaron 23 días en la cárcel, y fueron puestos en libertad después de pagar multas de $ 5.000 y $ 3.000 cada uno.
