Estas historias que son de ponernos la piel de gallina fueron reales.
1. En 1974, la presentadora de TV Christine Chubbuck anunció a sus televidentes: “Manteniendo la política del canal 40 de entregarles lo último en sangre y violencia al rojo vivo, están a punto de ver un intento de suicidio”. Acto seguido, ella sacó un revolver y se disparó en la sien.
2. En 1878, George W. Burleigh distribuyó panfletos que anunciaban su muerte al final de un discurso en el Chicago’s Thornton Hall. Él llenó el auditorio, dio su discurso y se voló los sesos.
3. En 1854, George Towler saltó a un horno que contenía 50 Toneladas de hierro derretido al rojo vivo. No quedaron rastros de él.
4. A comienzos del 1920, los turistas viajaban al Monte Mihara en Japón, y saltaban al mar de lava hirviendo de un volcán activo. Más de 600 personas registradas, saltaron en 1936.
5. En 1877, un ebrio George Perks le dijo a sus amigo: “Donde vaya esa máquina, yo la seguiré”, acto seguido se puso en frente de lo que era una gran aplanadora. Ya te podrás imaginar el desenlace.
6. Un joven empresario llamado Gerald Mellin, encontró a su esposa con otro. Como venganza decidió suicidarse de la peor forma. Ató una soga a un árbol, se la puso al cuello, se subió a su auto deportivo, aceleró al máximo y terminó decapitado.
7. Richard Summer, un artista esquizofrénico, decidió morir, esposándose en un árbol y tirando lejos la llave. Luego de algunos días, Richard parece que cambió de parecer, ya que el árbol tenía rasguños y señales de que él había intentado escapar a último momento. Richard murió de inanición.
8. En 2012, Nordin Montong, se metió a una jaula donde habían 2 tigres y empezó a molestarlos con una escoba. Los tigres lo deshicieron como si fuese una piñata. Todo el mundo que visitiaba el zoológico quedó horrorizado de presenciar esa escena.
9. En 1856, George Barker decidió introducirse una vara de hierro al rojo vivo por la boca. Murió de quemaduras en la garganta.
10. En 1922, Felix Bourg puso un cartucho de dinamita debajo de su sombrero. Caminó por la calle unos segundos antes de que esta explotara.
11. En el año 165, el filósofo griego Peregrinus Proteus disertó un discurso en los juegos olímpicos, acto seguido caminó desnudo hacia la antorcha de fuego, donde murió en llamas.