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Bueno y malos maestros; un momento de reflexión


Buenos y malos maestros- Artes marciales



Muchas veces tendemos hacer juicios de valor respecto a los resultados de nuestras gestiones sin querer admitir que el éxito o fracaso de nuestros proyectos depende de nosotros mismos. Comprender los fenómenos sociales y dinámicas modernas es hoy por hoy una herramienta fundamental para lograr nuestros objetivos presentes y futuros.


Me viene a la memoria una conversación que tuve con un destacado profesor de artes marciales de Temuco, Iván Muñoz (3º DAN) precisamente a propósito del tema de los profesores de nuestra ciudad. Con Iván, hace muchos años fuimos compañeros de la Kenpo, desde esa época el siempre se caracterizó por ser un tipo rudo, con una gran entereza y pasión por lo que hacía, lo que ha llevado a que se gane mi respeto y admiración.
En está conversación, él me contaba como el estaba dejando de lado muchos elementos de las artes marciales que para el son fundamentales, como son: el entrenamiento rudo, el combate, el endureciendo y la rígida disciplina. Le pregunte por qué lo hacia “La verdad es que me estoy quedando sin alumnos, la gente ya no quiere entrenar de la forma tradicional, prácticamente uno debe hacerles las clases a su manera o si no se van” la siguiente pregunta es a dónde “bueno a entrenar con uno de esos tantos chantas y mentirosos que tienen sus escuelitas por ahí”. Conversamos varios minutos sobre el tema, pero la inquietud seguía ahí, lo que llevo a reflexionar sobre el fenómeno en si.



maestro




El mercado como actor principal
Dentro de estas reflexiones cabe hacer el ejerció de analizar donde se origina el fenómeno. Nuestro primer pensamiento dice relación con el sistema económico actual en el que estamos inmersos, el cual, se caracteriza por su fuerte componente neoliberal. En este contexto debemos tener claro que es el mercado el que regula las relaciones comerciales y por que no decirlo muchas de las percepciones valóricas y representaciones sociales respecto a algo. Es así como las artes marciales a partir de mediados del siglo XX, con su llagada a los países con bases capitalistas sufre una trasformación radical respecto a sus bases epistemológicas.
Analicemos lo anterior, con el término de la segunda guerra mundial muchos maestros de artes marciales migran a países del primer mundo en donde establecen sus academias, por otro lado países como Japón, se insertan en las dinámicas internacionales dando a conocer al mundo su cultura y tradiciones. Todo esto lleva a una rápida inserción en la cultura del mercado (oferta y demanda), obviamente las artes marciales no quedan ajenas a esto y rápidamente pasan a convertirse en un producto que participa en los debenires del mercado. Es así como en esta contexto en diferentes partes del mundo van naciendo un sin número de academias de los más variados estilos y tradiciones.
Es claro que, en sus orígenes muchas de estas escuelas trataron de mantener las bases teóricas disciplinarias que las caracterizaban, algo por lo demás infructuoso y difícil de lograr debido principalmente al secretismo cultural al que se veían enfrentados. Paradigmático en lo anterior resultan los años sesenta con la arremetida de los grandes medios de comunicación que masifican las artes marciales de la mano de figuras como Bruce lee y Ed Parker, quienes se convivieron en verdaderos referentes e íconos mundiales (por lo demás muy hiperbolizados).
Otro aspecto paradigmático es la conversión deportiva de artes marciales, en donde varios estilos renunciaron a sus bases para convertirse en verdaderos sistemas de competición que más que un objetivo marcial buscaban un objetivo deportivo como llegar a ser un deporte olímpico o ponerse a la par con el boxeo.



artes
Estamos lo suficientemente preparados
Dado lo anterior podemos llegar a las siguientes conclusiones: En primer lugar las artes marciales se convierten en un producto de mercado, el cual cae en las lógicas de las dinámicas comerciales. En este contexto muchos “maestros” se dan cuenta de esas lógicas y van generando diferentes productos, abriendo nuevos mercados y buscando nuevas fuentes de capital.
La imagen empieza a cobrar un rol fundamental en estos aspectos, dentro del mundo de las artes marciales la publicidad se posiciona como un actor importante a tal punto que está termina por crear estilos y maestros, sólo basta ver a TV para darse cuenta. Por otra parte se empiezan a crear un sin número de asociaciones, las cuales son el resultado de paternalismos, mecanismos y negocios que de una verdadera asociatividad.
No me suena raro ver como un X maestro comienza a graduar cinturones negros, los coloca a hacer clases y pronto genera una asociación, fundan estilos y crean sistemas. También podemos ver como se forman federaciones deportivas, que viven a expensas de sus afiliados, competidores y alumnos. En ambos casos si podemos ver una lógica común primero existe fuerte jerarquía piramidal, los flujos de comunicación son de carácter vertical, existen fuertes mecanismos de control y un excesivo centralismo por parte de quienes las dirigen. También es innegable que existen asociaciones y federaciones que se caracterizan por su seriedad, transparencia, asociatividad y descentralización.
Otra conclusión interesante es que el éxito de una academia no sólo va a responder a la calidad del maestro que la dirija o la filosofía que pregone. Me ha tocado ver a muchos buenos exponentes haciendo clases a poco alumnos y sobreviviendo a duras penas con sus academias, por otra parte he visto exponentes de muy mala calidad con gimnasios de primer nivel y con salas llenas de alumnos. Por qué ocurre esto, la respuesta es simple y a la vez compleja, pero en síntesis podemos decir que en el caso del primer maestro existe un claro desconocimiento de las dinámicas modernas del mercado y en el caso del segundo, este las conoce bien.
Un viejo refrán dice “en el país de los ciegos el tuerto es rey” y eso es lo que a ocurrido recurrentemente en el mundo de las artes marciales muchos buenos maestrosson ciegos del mundo que los rodea, en cambio otros que no saben tanto son tuertos y pueden ver las buenas oportunidades, que en este caso son de negocios.
Otra conclusión radica en el hecho de que los únicos responsables que afloren estos malos maestros y escuelillas somos nosotros mismos, los motivos sobran, dejación, desconfianzas, falta de preparación, falsos orgullos etc… En este sentido se hace necesario que los maestros y practicantes de artes marciales conozcan las dinámicas de las sociedades modernas en especial las referidas al ámbito económico y social.
Estudios modernos demuestran que, para funcionar eficientemente en el mundo actual una persona a los menos debería cumplir cuatro requisitos de alfabetización: funcional (leer, escribir) tecnológica (uso de recursos) económica (conocer dinámicas) y política y social. Considero que es aquí donde encontramos nuestro punto flojo.Hay que hacerse la siguiente pregunta ¿cuál alfabetizados estamos?, obviamente sabemos leer y escribir, somos expertos en nuestros estilos (alfabetización tecnológica) , pero cuanto sabemos de los marcos legales y económicos que nos competen, dejo la pregunta abierta para la reflexión.
Nosotros los practicantes y profesores de artes marciales, estamos al final de la pirámide, sostenemos esta construcción, los
únicos responsables de quienes están sobre nuestras cabezas al igual que nuestros éxitos y fracasos, somos nosotros


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