Las personas que se jubilan duermen mejor
Los investigadores observaron que las probabilidades de tener trastornos del sueño en los siete años posteriores a la jubilación eran un 26% menor que en los siete años previos. Imagen cortesía de Wikipedia.
jueves 20 de enero, 12:00 PM
( / ) Jubilarse podría ser la clave para tener mejores sueños. Una investigación realizada en Finlandia encontró que dejar el trabajo atrás va seguido por una importante disminución en los trastornos del sueño.
Un detalle importante es que los mismos científicos aclararon que sus resultados se aplican a hombres y mujeres con jubilaciones adecuadas, es decir que les alcanzan para llegar a fin de mes sin sobresaltos financieros.
Se llama trastornos del sueño a cualquier dificultad relacionada con el dormir. Hay alrededor de 100 tipos diferentes, pero los más comunes incluyen la dificultad para conciliar o mantener el sueño, y los problemas para mantener un horario y rutina regular en el dormir, entre muchos otros.
Muchos factores pueden causar un trastorno del sueño, y uno bastante frecuente es el stress. De hecho, los investigadores consideran que la mejora que encontraron en el descanso de los jubilados tiene que ver con la ausencia de la tensión laboral.
LA VIDA DESPUÉS DEL TRABAJO
El estudio incluyó a 11.581 hombres y 3.133 mujeres que tuvieron trastornos del sueño al menos una vez antes y una vez después de jubilarse. Se los analizó anualmente siete años antes de abandonar el trabajo y siete años después, a través de cuestionarios que medían su salud, estilo de vida y factores familiares, individuales y sociales.
Por supuesto, se dedicó una porción importante del cuestionario a averiguar sus hábitos del sueño y cómo fueron cambiando a lo largo de los años.
Los investigadores observaron que las probabilidades de tener trastornos del sueño en los siete años posteriores a la jubilación eran un 26% menor que en los siete años previos. Las principales mejoras se registraron en los voluntarios que sufrían fatiga mental o depresión cuando aun trabajaban.
También hubo cambios positivos más marcados en los hombres, en los trabajadores de nivel gerencial o con labores demandantes, y en aquellos que ocasionalmente cumplían turnos nocturnos.
La única excepción a la regla fueron las personas que se jubilaron por problemas de salud o discapacidad, cuyos problemas para dormir aumentaron un 46% después de jubilarse.