Una cosa que he aprendido a lo largo de mi hermosa relación es la tremenda comunicación y confianza que tengo mi novio, dos factores vitales para entablar algo espectacular. Aunque eso suene cliché, yo lo he ido comprobando a lo largo de lo vivo día a día junto a la persona de mis sueños, pero los verdaderos, los que se cumplen y te roban cada rinconcito de tu corazón. Hay algo que me enamoró por completo y fue que puedo ser yo misma al 100% y soy aceptada, soy entendida, soy amada. Aquí te dejo 13 señales “poco románicas” que prueban que estás con la persona indicada.
1. Los silencios no son incómodos entre ustedes cuando están juntos.
El inicio de una relación es totalmente distinto al que ya está en desarrollo. Al inicio es una mala señal en que no haya nada de qué hablar. Pero, sabes que has encontrado a alguien muy especial cuando pueden disfrutar del silencio sin tener incomodidades y romper “el hielo”, en cualquier instante con una broma.
2. Disfrutar hacer cosas que antes eran aburridas
Antes me daba flojera ir al banco o de compras al supermercado. Pero ahora, junto a él hasta los quehaceres son divertidos. Esto es señal de que estás construyendo de a pocos una vida junto a tu amorcito.
3. Te encanta ver su cara adormilada cuando despierta.
Ya sé, también puede sonar cliché, pero nada más tierno que ver a tu otra mitad lleno de legañas y con un poco de baba en la almohada. Aunque suene asqueroso, significa que ya se aceptan al 100%
4. Ambos son un “terremoto” a la hora de comer.
La primera vez que comiste con él recordaste todos los modales que te enseñaron en casa y hasta en el colegio. Incluso te da miedo hacer algún ruido extraño a la hora de masticar la comida. Sin embargo, todo esto queda atrás cuando ambos pueden tragar como chanchos un buen McDonalds, con un poco de mayonesa derramada en su playera (polo, tolera).
5. Vives feliz con sus manías:
Cualquier otra persona te puede desesperar con sus manías con la limpieza, su atención a los detalles o a veces su perfeccionismo, pero en ella o él esos detalles parecen insignificantes e incluso comienzan a agradarte.
6. Sus conversaciones son de todo tipo de tema, desde los más asquerosos hasta los más tristes.
Parece que han pasado años desde que salieron por primera vez y cuidaban cada palabra para no arruinar la naciente relación. Ahora pueden hablar sobre cualquier cosa, incluyendo todos los detalles sobre el estado de los fluidos corporales.
7. Las discusiones dejan de ser malas.
Ya se conocen, ya saben lo que les enoja y sobre todo ya saben cómo solucionarlo. Incluso, para qué pelear por tonterías, estarían perdiendo el tiempo en eso en vez de ver alguna buena película o ir a pasear por ahí.
8. Se molestan con apodos inofensivos, jalones de cabello y cosquillas infinitas:
Si no se molestan, no es amor, bien dicen.
9. Han aprendido a vivir sin el otro
Cuando hay confianza, respeto y sobre todo amor del bueno, entienden que no tienen que estar todo el día uno encima del otro para saber que su relación va en viento en popa.
10. A muchas cosas le dan un doble sentido
“Te entra”, “dame” o “es muy grande”, cualquier frase o palabra se convierte en una oportunidad para molestar al otro e imaginan las formas más creativas y sucias para nombrar al acto sexual.
11. Disfrutas sus quejas.
Aprendes a apreciar este tipo de comentarios porque te enseñan sobre sus gustos e intereses, además se muestran como una oportunidad para consolarla o molestarla.
12. Las flatulencias dejan de ser un problema
En las primeras veces eran un peligro que podrían arruinar cualquier cita. Ahora son oportunidades perfectas para molestar al otro, por si fuera poco, parecen oler mucho menos que las de todos los demás.
13. Te hace reír hasta en los momentos más inadecuados.
Sus chistes internos implica solo 2 personas y ustedes son expertos compartiendo eso.
