Ser un estadio mundialista es un orgullo, un privilegio para siempre… pero no en todas las ocasiones el destino de esos inmuebles es el más digno.
8 TRES DE MARZO
El estadio mundialista de Zapopan, simplemente desapareció del mapa futbolero mexicano y aunque tiene presencia con un equipo en Tercera División (la cuarta en realidad), el campo es utilizado para futbol americano y prácticamente en el olvido de los grandes juegos de Primera División.
7 CARLOS TARTIERE
La ciudad de Oviedo, en España, presentó este campo en el Mundial de España 82, pero en el año 200 fue cerrado y demolido en el 2002.
6 NEZA 86
La cancha de Ciudad Neza fue sede de partidos en México 86 con Dinamarca, Escocia y Uruguay como contendientes. Hoy está en muy mal estado, con su estructura deteriorada y sin ser utilizado por ningún equipo de Primera desde hace años.
5 SARRIÁ
El campo del Espanyol de Barcelona fue mundialista y olímpico, pero ni eso evitó que fuera demolido. En su cancha se jugó uno de los partidos memorables de los Mundiales: Brasil vs Italia.
4 DELLE ALPI
La casa de la Juventus, construida para el Mundial de Italia 90, era un inmenso campo de casi 70 mil personas, pero jamás se llenaba. La gran afición de Turín nunca quiso el estadio, por la lejanía que había entre tribunas y gradas y tuvo que ser demolido para dar paso al nuevo Estadio de Juventus, que sí se llena.
3 PETER MOKABA STADIUM
El estadio de Polokwane, donde México jugó ante Francia en el Mundial de 2010, se encuentra en total abandono. El gobierno local paga grandes cantidades para atraer a equipos de otras ciudades para que jueguen partidos en esa cancha, que fue construida sin considerar que no existía equipo en el lugar.
2 SILVERDOME
Este escenario, que fuera el primero en la historia en albergar un partido de Copa del Mundo bajo techo, hoy es una miseria, abandonado, en estado de deterioro y reflejo del abandono que vive esta zona de Pontiac, en Estados Unidos
1 ESTADIO CIUDAD DEL CABO
Un gigantesco elefante blanco. Una de las joyas de Sudáfrica para el Mundial de 2010, que costó 600 millones de dólares a la ciudad, pero que hoy no tiene equipo y se estima que cada año pierde casi 10 millones de dólares por gastos de mantenimiento.