Ingredientes
Poné el agua en un bol. Es importante usar agua muy caliente, pero no demasiado ya que el agua hirviendo podría matar la levadura. El agua caliente la despertará sin matarla, lo cual es lo que necesitas. De esa manera la levadura ayudará a elevar el pan
Agregá la levadura y el azúcar. Usa una cuchara para mezclar todo. La levadura empezará a reaccionar con el azúcar y la mezcla se volverá burbujeante y espumosa. Esto debe ocurrir en tan solo unos minutos.
Vierte la harina en un bol grande. 5 tazas producirán dos piezas de pan. Puedes usar harina para todo uso o harina panificable. Esta última podría darle un poco más de volumen al pan, pero la harina para todo uso también es útil.
]Agrega el aceite, la sal y la mezcla de levadura. Viértelos sobre la harina, uno a la vez.[/color]
Mezcla la masa. Usa una batidora con gancho de amasar, una batidora manual o una cuchara de palo para mezclar todos los ingredientes hasta obtener una bola grande de masa pegajosa.
Coloca la bola de masa en un bol engrasado. Puedes lavar el bol que usaste para mezclar los ingredientes y engrasarlo con aceite o usar otro bol engrasado. Debe ser al menos el doble de tamaño de la bola de masa, de modo que esta tenga espacio para levarse.
Cubre la masa y ponla en un lugar cálido. Cúbrela holgadamente con papel film (no debe estar ajustado) o tapa el bol con un paño limpio. Ponlo en una zona cálida de tu cocina.
Deja que la masa se eleve durante 25 minutos. Durante este tiempo, la masa empezará a inflarse. No duplicará su tamaño, pero sí se elevará lo suficiente como para adoptar una buena textura.
Golpea y amasa la masa. Si tienes una batidora fija, usa el gancho de amasar y amasa la masa hasta que se relaje, es decir más o menos 5 minutos. Si no tienes una batidora, puedes amasarla a mano. Dale la vuelta sobre una superficie enharinada y amásala con las palmas de tus manos durante 10 minutos o hasta que la masa se relaje.
Precalienta el horno a 180 °C
Divide la masa. Estírala con rodillo o presiónala hasta obtener una forma circular, como una masa de pizza. Córtala por la mitad con un cuchillo, de modo que tengas dos medialunas de masa.
Enróllala. Coloca uno de los pedazos de masa delante de ti, de modo que una de las esquinas esté mirando hacia ti. Levanta dicha esquina y enrolla la masa lejos de tu cuerpo, como lo harías con un enrollado de mermelada. Enróllala por completo hasta obtener una pieza. Repite este proceso con el otro pedazo de masa
Haz cortes superficiales por encima.Usa un cuchillo para hacer unos cuantos cortes superficiales por encima de cada pieza. Esto ayudará a que el pan se cocine de forma más homogénea
Hornea el pan durante 30 minutos. Estará listo cuando la superficie luzca de color ligeramente marrón dorado
Cómelo dentro de dos o tres días. No contiene conservantes para hacerlo durar una semana.
- 2 tazas de agua muy caliente (no hirviendo)
- 4 cucharaditas de levadura instantánea
- 1 cucharada de azúcar
- 1/4 taza de aceite vegetal
- 5 tazas de harina
- 1 1/2 cucharaditas de sal
Haciendo la masa
Poné el agua en un bol. Es importante usar agua muy caliente, pero no demasiado ya que el agua hirviendo podría matar la levadura. El agua caliente la despertará sin matarla, lo cual es lo que necesitas. De esa manera la levadura ayudará a elevar el pan

Agregá la levadura y el azúcar. Usa una cuchara para mezclar todo. La levadura empezará a reaccionar con el azúcar y la mezcla se volverá burbujeante y espumosa. Esto debe ocurrir en tan solo unos minutos.

Vierte la harina en un bol grande. 5 tazas producirán dos piezas de pan. Puedes usar harina para todo uso o harina panificable. Esta última podría darle un poco más de volumen al pan, pero la harina para todo uso también es útil.

]Agrega el aceite, la sal y la mezcla de levadura. Viértelos sobre la harina, uno a la vez.[/color]

Mezcla la masa. Usa una batidora con gancho de amasar, una batidora manual o una cuchara de palo para mezclar todos los ingredientes hasta obtener una bola grande de masa pegajosa.

Levando y amasando
Coloca la bola de masa en un bol engrasado. Puedes lavar el bol que usaste para mezclar los ingredientes y engrasarlo con aceite o usar otro bol engrasado. Debe ser al menos el doble de tamaño de la bola de masa, de modo que esta tenga espacio para levarse.

Cubre la masa y ponla en un lugar cálido. Cúbrela holgadamente con papel film (no debe estar ajustado) o tapa el bol con un paño limpio. Ponlo en una zona cálida de tu cocina.

Deja que la masa se eleve durante 25 minutos. Durante este tiempo, la masa empezará a inflarse. No duplicará su tamaño, pero sí se elevará lo suficiente como para adoptar una buena textura.

Golpea y amasa la masa. Si tienes una batidora fija, usa el gancho de amasar y amasa la masa hasta que se relaje, es decir más o menos 5 minutos. Si no tienes una batidora, puedes amasarla a mano. Dale la vuelta sobre una superficie enharinada y amásala con las palmas de tus manos durante 10 minutos o hasta que la masa se relaje.

Dividir y hornear la masa
Precalienta el horno a 180 °C

Divide la masa. Estírala con rodillo o presiónala hasta obtener una forma circular, como una masa de pizza. Córtala por la mitad con un cuchillo, de modo que tengas dos medialunas de masa.

Enróllala. Coloca uno de los pedazos de masa delante de ti, de modo que una de las esquinas esté mirando hacia ti. Levanta dicha esquina y enrolla la masa lejos de tu cuerpo, como lo harías con un enrollado de mermelada. Enróllala por completo hasta obtener una pieza. Repite este proceso con el otro pedazo de masa

Haz cortes superficiales por encima.Usa un cuchillo para hacer unos cuantos cortes superficiales por encima de cada pieza. Esto ayudará a que el pan se cocine de forma más homogénea

Hornea el pan durante 30 minutos. Estará listo cuando la superficie luzca de color ligeramente marrón dorado

Cómelo dentro de dos o tres días. No contiene conservantes para hacerlo durar una semana.