Esta mousse de chocolate molecular no lleva huevo, ni crema, ni gelatina.
Esta técnica basada en la cocina molecular es tan fácil que la preparas en 10 minutos en casa.
INGREDIENTES:
120 gr. de cualquier tipo de chocolate. Preferiblemente con alto contenido de cacao (entre 68% y 72%) para que el sabor sea bien intenso
108 ml de agua (esto es igual al 90% de la cantidad de chocolate)
hielo
agua bien fría
PREPARACIÓN:
En una ollita derrite a fuego bajo el chocolate en trozos en 108 ml. de agua. Cuida que no se caliente demasiado, ya que el chocolate a alta temperatura tiende a aglomerarse. Cuando el chocolate esté completamente disuelto, aparta la ollita del fuego.
En un recipiente grande agrega suficiente hielo y agua bien fría. Introduce dentro del primer recipiente con hielo un segundo recipiente para crear una especie de baño de María.
Vierte la mezcla de chocolate y comienza a batir con la ayuda de una batidora eléctrica o una de mano. Verás como poco a poco y a medida que la temperatura del chocolate va bajando, la mezcla comienza a espesar, aumenta de volumen y la mousse se blanquea.
No batas demasiado porque se pueden formar grumos. Si esto te llegara a pasar, devuelve la mezcla a la ollita y comienza de nuevo con el procedimiento.
El efecto que te estamos describiendo es el mismo que el de la mayonesa, donde solo necesitas grasa, agua y aire para que haya una emulsión perfecta.
La mousse se endurecerá un poco más si la llevas un rato a la nevera. Es estable, por lo que se puede guardar, aunque no nos ha pasado, ya que es tan sabrosa, que no nos podemos resistir a su sabor y su aroma.
Si deseas variar el sabor de la mousse, sustituye el 50% del agua por jugo o zumo de naranja, café o cualquier sabor de tu preferencia.
Este procedimiento fue desarrollado por el físico-químico francés Hervé This quien se dedica desde hace muchos años a la gastronomía molecular. Su pasión por la cocina ha hecho que cada aspecto de su trabajo haya tenido toda su dedicación. Hervé ha colaborado con muchos cocineros a impulsar el movimiento que se conoce como Gastronomía Molecular, entre ellos está el chef Pierre Gagnaire, con 3 estrellas Michelin. Sin embargo, los creadores más famosos del movimiento de la gastronomía molecular se encuentran más que todo en España en las cocinas de los restaurantes de El Bulli, Arzak o en El Celler de Can Roca.