Tan solo tengo 15 años, mi nombre es Estefanía pero todos me dicen Estefi, les contare mi triste y horrorosa historia. Tan solo llevaba una vida normal como cualquier chica normal, tenía amigas, una familia,ect… el secreto que siempre llevaba guardado nunca, ni una persona a las que eh conocido en mi vida se los eh contado. Resulta que siempre cuando salía de la escuela llegaba a mi casa y me ponía escuchar música inmediatamente me tiraba a la cama y miraba hacia el cielo, todo muy normal pero hasta ahí todo bien, luego empezaba a cerrar mis ojos y caía en un largo sueño. Siempre en ese sueño veía a un caballero que era muy lindo conmigo, unos bellos paisajes y todo era absolutamente perfecto, pero lo peor de todo y que siempre me ponía nerviosa y hasta paranoica era de que al finalizar el sueño veía una clase de fantasmas con cabeza y llorando sangre. Por alguna razón desde mi infancia siempre los veo y desde pequeña me eh traumado por criaturas que yo las invento, a veces eh tratado de contárselo a mis padres o amigas pero sé que no me creerían y les parecería una estupidez; pero desde ahí nada había cambiado yo seguía mi rutina como siempre, sé que los días pasaron y como siempre estaba concentrada en mis sueños, nunca hacia las tareas y pues claro mi madre se enfadó conmigo me quito el celular y mis audífonos, realmente eso no me molesto para nada pero siempre me costaba dormir para ir una vez más a mi sueño. Como siempre todo seguía normal pero me desesperaba y me estresaba la escuela, las tareas y todo eso… tenía muchas cosas que hacer pero nunca alcanzaba a dormir aunque sea un momento, solo tenía que hacer deberes y no quejarme de nada. Decidí cambiar esa rutina un momento, saque mi celular y mis audífonos de donde lo escondió mi madre y me acosté, me relaje y tiempo más tarde me dormí. Era una de mis momentos favoritos en mi vida, irme al mundo que siempre desee y como siempre era todo mágico, lindo y encantador pero tiempo después de nuevo apareció eso que tanto me asusta, los fantasmas llorando y suplicando yo realmente otra vez me quede en shock pero recuerdo que mi madre salía temprano del trabajo y cuando llego a casa solo me regaño y otra vez me quito mi celular junto a mis audífonos. Pasaron los días y en ese entonces ya no estaba tan tranquila me ponía fácilmente nerviosa, en la escuela me hacían leer en frente de todo el curso y siempre venía a mi mente esos fantasmas, lo raro que nunca me había pasado eso siempre era en mis sueños, iba saliendo de la escuela y cuando escuche un ruido me altere y salí corriendo asustada todos me quedaron mirando raro ya que por un simple ruido me altere pues en ese entonces yo creía que era uno de esos fantasmas. Llegue a casa y yo aún seguía castigada, mi madre no quería pasarme mis cosas, esa misma noche no pude dormir bien y me desperté tarde para ir a la escuela como siempre la maestra me regaño. Mis amigas me veían más desanimada pues yo les sonreía y les decía que estaba bien más que nada estaba distraída, entonces paso el día e hicimos las aburridas clases como de costumbre cuando llegue a mi casa no quería hacer nada de nada… esa noche no pude dormir y estuve nerviosa toda la noche ya que escuchaba ruidos y lo único que venía a mi mente esos malditos fantasmas. Me desperté para ir al colegio, cuando llegue no había nadie y yo en mi mente dije:
-perfecto vine temprano y no hay nadie todavía- estaba algo apurada en los pasillos y como solo estaba yo empecé a caminar más lento, pero me acorde de toda la noche que estuve sin dormir de repente viene a mi mente los fantasmas. Entre en pánico, en mi cabeza los podía ver andando y se iban rápidamente, ósea iban y volvían, entonces yo comencé a mirar a todos lados y no encontraba salida, solo dirigirme al salón mientras que los pasillos estaban solitarios.
-¡¿Qué hago!?- Empecé a decirme a mí misma pero luego de estar totalmente nerviosa y paralizada, siento que una mano toca mi hombro, volteo rápidamente y era una de mis amigas y me dice:
-Estefi ¿estás bien?- yo suspirando y tranquilizándome le contesto:
-si... estoy bien- después de eso ella me acompaña hasta la sala de clases, yo me siento y pensando en la situación ella se junta con otras amigas, empiezan a conversar y dicen:
-oye ¿no te parece que Estefi a andado muy rara últimamente?- mientras ellas conversaban sobre mi sonó la campana y salimos al recreo. Luego ellas se acercan a mí y me dicen:
-Estefi no sé si vamos a seguir juntándonos contigo, estas muy rara y si tienes algún problema es mejor que lo resuelvas tú sola- yo realmente no me sorprendí pues les dije:
-hagan lo que quieran, yo tengo otros asuntos- ellas preocupadas me miraron un momento y se fueron. No me importo pasar el día sola pero cuando iba a camino a casa de nuevo me paso lo de la mañana….decidí dejar de aterrarme y correr rápidamente hasta mi casa. Entre y rápidamente estaba buscando mi celular y mis audífonos, luego escucho una voz y me dice:
-¿Qué estás buscando?- y resulto ser mi madre yo me sorprendí me pare y le dije:
-mama… por favor devuélveme mis cosas, juro que hare mis deberes- ella me respondió sencillamente:
-estas castigada y hasta que me lo demuestres te los pasare- no tenía ganas de hacer nada, no tenía ánimos de hacer nada, solo quería ir a mi sueño y no volver a ver a los fantasmas. Otra noche más sin dormir… ya no solo me sentía asustada, sino que desesperada
-¿Qué me está pasando?- me dije en voz baja escuche un ruido y decidí esta vez no alterarme y dejarlo ir. Pero esa noche no fue como la anterior… vi al techo y podía mirar fijamente a ese fantasma…
Se podía ver una sombra pero pude notar su rostro, era uno deprimente y aterrador a la vez, tan solo me tape entera con las sabanas de mi cama y cerré mis ojos diciéndome:
-voy a dormir, voy a dormir, voy a dormir, voy a dormir…-
Mi mama me grito desde su habitación que me levantara, pero le dije que me sentía mal y me quedaría aquí, ella me dejo pero aún me prohíbe escuchar música. Ya tranquila y nerviosa a la vez no sabía que pensar, que hacer…. Me pare y fui buscando por toda la casa esas pastillas de mi abuelo, luego me fijo y las encuentro
-¡sí!- digo en voz baja, resulta que son unas pastillas para dormir ya que no había nadie en la casa, decidí guardarlas y tomarme unas, de inmediatamente me dio sueño y me dormí. Estaba en ese paisaje que tanto me gustaba de niña y veo a esos animales que tanto me gustan… si podía vivir gracias a esas pastillas realmente pero de repente se acerca más y más gritos suplicando ayuda, eran los fantasmas yo decidí mantener la calma y enfrentarme a ellos en mi sueño, agarro cualquier objeto que veo y empiezo a golpearlos con ello. Pero por unos minutos me detienen y se acercan a mí, fue la primera vez que los vi, cara a cara, yo en ese momento no podía moverme ni explicar la reacción que tenía pero empiezo ver en mi sueño como destruyen todo, como matan a los animales, como arrancan las flores del paisaje… Era como si en ese sueño era el fin del mundo, el fin de MI mundo luego despierto y ya eran las 6 de la tarde, llega mi madre y me dice
-vaya que te sentías mal eh?- yo solo me la quede mirando y ella un poco confundida dice
-¿Qué te pasa?, acaso no puedes hablar o qué?- yo literalmente no podía decir ni una sola palabra solo me pare algo seria y dije
-me voy a dormir para mañana, buenas noches ma- ella confundida nuevamente solo me dice buenas noches también. Cada vez que dormía me enfrentaba a esos fantasmas para que salgan de mi mente pero siempre me susurran algo, como que se quisieran comunicar conmigo, llego a la escuela y mientras iba caminando por los pasillos me detuve y totalmente sin ninguna expresión pienso:
-pero… ¿Qué me está pasando?... esto de los fantasmas solo son…. Imaginación mía, ¿Por qué me lo tomo tan en serio?- fue ahí cuando reaccione y empecé a dudar más de la cuenta, mi mente estaba en total confusión. Pasaron los días y podía decir que siempre dormía, en cada momento y eso que gracias a los fantasmas que yo imaginaba me dejo de pensar en cosas que de verdad me gustaban, en una clase estaba dormida, pues en realidad siempre lo hacía pero la maestra nunca se daba cuenta. Ella fue a mi puesto y vio que tenía unas pastillas para dormir, fue ahí cuando supo que yo no dormía por tener sueño… sino que lo hacía por mi propia cuenta, ella hablo con mi madre y cuando volvimos a la casa mi madre me grito y me dio una bofetada, ahí me la quede mirando triste y enojada a la vez pero ella regañándome me decía:
-¿¡qué te pasa!? ¿Por qué siempre quieres encerrarte en tu mundo? ¡¿POR QUE!?- de repente me cayeron algunas lágrimas de mis ojos y le respondí en voz baja:
-ellos me persiguen…- ella se asombró de una forma que yo nunca había visto
-¿ellos quién?- yo mire para abajo y me quede callada, luego me hizo la misma pregunta
-¡¿ellos quién?! ¡Responde!-
-no lo entenderías…- le dije y solo me fui a mi habitación ¿y saben que era lo peor? Que de nuevo escuche susurros de los fantasmas, yo me tape la cara con mi almohada y llorando mientras gritaba decía:
-¿Por qué dios? ¡¿Por qué!?-
Ya no podía dormir toda la noche, ya no tenía pastillas y ya no tenía mi música y mi mundo que era mi único escape de la realidad. Empezaba a tener insomnio, andaba más nerviosa de lo normal y ya no tenía comunicación con nadie… iba de un lado a otro en mi habitación ya que siempre sentía la presencia de esos fantasmas y en las noches los susurros. Estaba averiguando algo en la internet y veo que hay una especie de droga que se aspira, realmente no pensaba arriesgarme de esta manera pero no quería seguir avanzando y me sentía destrozada más que nada entonces decidí arriesgarme. Cocaína era la droga, busque y busque y lo que tenía de ahorro lo gaste en la droga, la tenía en mi mano pues me preguntaba
-¿lo hare?- y solo me deje llevar, pase días así y nadie se daba cuenta ya que no tenía contacto con nadie, los fantasmas solo empezaron aparecer por la noche pero un día de clases me pillaron y fueron nada más ni nada menos que mis antiguas amigas, estaban llorando y me dijeron:
-¿Por qué haces esto? ¿Por qué quieres hacer esto con tu vida? Solo mírate! Tu rostro ha cambiado totalmente- yo algo molesta y desesperada les grite:
-¡ya déjenme ustedes decidieron dejarme sola desde un principio yo trato de resolver mis problemas!- ellas preocupadas y tristes me contestaron:
-¿resolver tus problemas? ¿Esto va ayudar a resolver tus problemas?-
Si! Aun que ustedes no lo crean o mejor dicho ¡nunca me creerían! Ellas llamaron a la maestra para contarles lo que hacía, yo con la mirada abajo y enojada me fui corriendo y me escape de la escuela, tiempo después llego a mi casa, solo llego y de inmediatamente entro a mi habitación. Sola estaba sentada y con la vista abajo todavía de repente escucho bulla y resulta ser los susurros de los fantasmas, yo estaba tapándome los oídos y mis ojos estaban más que abiertos, no paraba de mirar a todos lados y partes de mi cuarto. Yo llegue al punto de gritar lo más fuerte posible hasta que los vecinos escucharan mis gritos:
-DEJENME, ¡DEJENME POR FAVOR!- escucho la puerta y me tranquilizo resulto ser mi madre, iba subiendo a las escaleras y sus pasos eran más rápido de lo normal, llega hasta mi cuarto y toca desesperada y fuertemente mi puerta, repitiendo varias veces:
-¡ábreme la puerta!- yo estaba nerviosa y asustada a la vez, empiezo a dar pasos lentos hacia la puerta y solo cierro mis ojos y la abro. Mi mama estaba muy desesperada, ella me estaba agarrando mis hombros y mientras lloraba y me agitaba a la vez, con un alto tono de voz me decía:
-¡¿Qué es lo que te pasa!? ¿Qué hice para que estuvieras consumiendo drogas? ¿acaso es por no pasarte tu celular?-
Ella lo saca y me lo tira
-toma! ¡ahí lo tienes!-
Yo no sabía que contestarle y solo dije:
-ma…-
-dime…. ¿Qué hice mal? ¿Quién eran ‘’ellos’’ de los que hablabas?-
Yo estaba muy nerviosa pero se veía que estaba totalmente desesperada por una respuesta y le conteste:
-ya no sirve de nada ahora- ella se angustio más y me repetía varias veces que le contestara. Simplemente no aguante y perdí el control, gritándole y totalmente enojada le respondí:
-¡YA NO SIRVE DE NADA QUE TE METAS EN ESTO! ¡NO NECESITO AYUDA DE NADIE Y MUCHO MENOS TUYA! YO LO HAGO PARA SALVARME DE ESOS FANTASMAS QUE ME PERSEGUIAN DESDE NIÑA, QUE SOLO ERA UN SIMPLE SUEÑO… PERO NO SOLO ARRUINARON MI MENTE, SINO QUE TAMBIEN MI REALIDAD- su rostro estaba sin expresión de nada, ella no me dijo nada ya porque ella realmente pensó que estaba demente, que era una loca. Mi rostro había cambiado totalmente cuando empecé a consumir cocaína, sin embargo ¿eso para mí me ayudaba? salí a la calle y yo estaba totalmente mareada, caminaba chueco ya que no me podía mantener recta, pase todo el día en la calle y no sabía ya quién era, acaso ¿me convertí en una demente? Mi mente estaba alucinando pero vi otra vez a los fantasmas, podía ver como se reían y tantos años que los miraba llorando y suplicando ahora estaban felices. De repente miro desviadamente hacia el cielo (donde se encontraban los fantasmas) y pregunto:
-¿Qué quieren de mí?- justo veo que se estaban acercando y yo trate de correr más rápido, podía ver cómo la gente me observaba y me tomaban de loca. Cuando trate de ir a un lugar donde ya no los pudiera ver era inútil, porque ellos ya vivían dentro de mi cabeza, cuando creí que estaba completamente sola veo a un tipo que está tapado y me dice:
-parece que ya no aguantas más… ¿quieres probar con esto?- y era una jeringa, realmente yo seguía alucinando y tan solo quería escapar de esos fantasmas y cerré mis ojos y me inyecte lo que traía la jeringa. Estoy totalmente sola… abro mis ojos y estoy en una habitación, camino en esos fríos y oscuros pasillos, resulta que no era realmente un hospital del todo, resulto ser que yo estaba en un manicomio en donde no sabía más que hacer que seguir caminando hasta encontrar algo que me ayude.
Mis pasos se cortaban cada vez más, mientras ese frio y silencioso lugar sentía que ahí acabaría todo… nuevamente abro mis ojos y despierto estaba en una habitación más pequeña y cerrada, y trate de moverme pero estaba con una camisa de fuerza… ¿Qué paso con mi vida en adelante?, ¿podré volver a ver a mi familia?, ¿Qué soy, que estoy haciendo realmente?. Todas esas preguntas pasaban por mi cabeza y me di cuenta que mi vida en adelante estaría en ese lugar… los guardias siempre vigilaban y daban de comer pero… los fantasmas… siempre…. Siempre seguían ahí, podía ver siempre que me acompañaban en esa habitación en la que vivo el resto de mis días. Ellos están ahí volando por la habitación y están totalmente felices, hay veces que están tan felices que yo me rio con ellos pero los guardias me ven de una forma rara y me dicen que me calle. Suelo encontrar sangre por los distintos cuartos en los que me cambian, yo siempre escribo con esa sangre…. Es para comunicarme con ellos. Ahora… ¿Qué esperas? Solo les faltas tú… ellos te están esperando y te irán a buscar… ten cuidado.
-perfecto vine temprano y no hay nadie todavía- estaba algo apurada en los pasillos y como solo estaba yo empecé a caminar más lento, pero me acorde de toda la noche que estuve sin dormir de repente viene a mi mente los fantasmas. Entre en pánico, en mi cabeza los podía ver andando y se iban rápidamente, ósea iban y volvían, entonces yo comencé a mirar a todos lados y no encontraba salida, solo dirigirme al salón mientras que los pasillos estaban solitarios.
-¡¿Qué hago!?- Empecé a decirme a mí misma pero luego de estar totalmente nerviosa y paralizada, siento que una mano toca mi hombro, volteo rápidamente y era una de mis amigas y me dice:
-Estefi ¿estás bien?- yo suspirando y tranquilizándome le contesto:
-si... estoy bien- después de eso ella me acompaña hasta la sala de clases, yo me siento y pensando en la situación ella se junta con otras amigas, empiezan a conversar y dicen:
-oye ¿no te parece que Estefi a andado muy rara últimamente?- mientras ellas conversaban sobre mi sonó la campana y salimos al recreo. Luego ellas se acercan a mí y me dicen:
-Estefi no sé si vamos a seguir juntándonos contigo, estas muy rara y si tienes algún problema es mejor que lo resuelvas tú sola- yo realmente no me sorprendí pues les dije:
-hagan lo que quieran, yo tengo otros asuntos- ellas preocupadas me miraron un momento y se fueron. No me importo pasar el día sola pero cuando iba a camino a casa de nuevo me paso lo de la mañana….decidí dejar de aterrarme y correr rápidamente hasta mi casa. Entre y rápidamente estaba buscando mi celular y mis audífonos, luego escucho una voz y me dice:
-¿Qué estás buscando?- y resulto ser mi madre yo me sorprendí me pare y le dije:
-mama… por favor devuélveme mis cosas, juro que hare mis deberes- ella me respondió sencillamente:
-estas castigada y hasta que me lo demuestres te los pasare- no tenía ganas de hacer nada, no tenía ánimos de hacer nada, solo quería ir a mi sueño y no volver a ver a los fantasmas. Otra noche más sin dormir… ya no solo me sentía asustada, sino que desesperada
-¿Qué me está pasando?- me dije en voz baja escuche un ruido y decidí esta vez no alterarme y dejarlo ir. Pero esa noche no fue como la anterior… vi al techo y podía mirar fijamente a ese fantasma…
Se podía ver una sombra pero pude notar su rostro, era uno deprimente y aterrador a la vez, tan solo me tape entera con las sabanas de mi cama y cerré mis ojos diciéndome:
-voy a dormir, voy a dormir, voy a dormir, voy a dormir…-
Mi mama me grito desde su habitación que me levantara, pero le dije que me sentía mal y me quedaría aquí, ella me dejo pero aún me prohíbe escuchar música. Ya tranquila y nerviosa a la vez no sabía que pensar, que hacer…. Me pare y fui buscando por toda la casa esas pastillas de mi abuelo, luego me fijo y las encuentro
-¡sí!- digo en voz baja, resulta que son unas pastillas para dormir ya que no había nadie en la casa, decidí guardarlas y tomarme unas, de inmediatamente me dio sueño y me dormí. Estaba en ese paisaje que tanto me gustaba de niña y veo a esos animales que tanto me gustan… si podía vivir gracias a esas pastillas realmente pero de repente se acerca más y más gritos suplicando ayuda, eran los fantasmas yo decidí mantener la calma y enfrentarme a ellos en mi sueño, agarro cualquier objeto que veo y empiezo a golpearlos con ello. Pero por unos minutos me detienen y se acercan a mí, fue la primera vez que los vi, cara a cara, yo en ese momento no podía moverme ni explicar la reacción que tenía pero empiezo ver en mi sueño como destruyen todo, como matan a los animales, como arrancan las flores del paisaje… Era como si en ese sueño era el fin del mundo, el fin de MI mundo luego despierto y ya eran las 6 de la tarde, llega mi madre y me dice
-vaya que te sentías mal eh?- yo solo me la quede mirando y ella un poco confundida dice
-¿Qué te pasa?, acaso no puedes hablar o qué?- yo literalmente no podía decir ni una sola palabra solo me pare algo seria y dije
-me voy a dormir para mañana, buenas noches ma- ella confundida nuevamente solo me dice buenas noches también. Cada vez que dormía me enfrentaba a esos fantasmas para que salgan de mi mente pero siempre me susurran algo, como que se quisieran comunicar conmigo, llego a la escuela y mientras iba caminando por los pasillos me detuve y totalmente sin ninguna expresión pienso:
-pero… ¿Qué me está pasando?... esto de los fantasmas solo son…. Imaginación mía, ¿Por qué me lo tomo tan en serio?- fue ahí cuando reaccione y empecé a dudar más de la cuenta, mi mente estaba en total confusión. Pasaron los días y podía decir que siempre dormía, en cada momento y eso que gracias a los fantasmas que yo imaginaba me dejo de pensar en cosas que de verdad me gustaban, en una clase estaba dormida, pues en realidad siempre lo hacía pero la maestra nunca se daba cuenta. Ella fue a mi puesto y vio que tenía unas pastillas para dormir, fue ahí cuando supo que yo no dormía por tener sueño… sino que lo hacía por mi propia cuenta, ella hablo con mi madre y cuando volvimos a la casa mi madre me grito y me dio una bofetada, ahí me la quede mirando triste y enojada a la vez pero ella regañándome me decía:
-¿¡qué te pasa!? ¿Por qué siempre quieres encerrarte en tu mundo? ¡¿POR QUE!?- de repente me cayeron algunas lágrimas de mis ojos y le respondí en voz baja:
-ellos me persiguen…- ella se asombró de una forma que yo nunca había visto
-¿ellos quién?- yo mire para abajo y me quede callada, luego me hizo la misma pregunta
-¡¿ellos quién?! ¡Responde!-
-no lo entenderías…- le dije y solo me fui a mi habitación ¿y saben que era lo peor? Que de nuevo escuche susurros de los fantasmas, yo me tape la cara con mi almohada y llorando mientras gritaba decía:
-¿Por qué dios? ¡¿Por qué!?-
Ya no podía dormir toda la noche, ya no tenía pastillas y ya no tenía mi música y mi mundo que era mi único escape de la realidad. Empezaba a tener insomnio, andaba más nerviosa de lo normal y ya no tenía comunicación con nadie… iba de un lado a otro en mi habitación ya que siempre sentía la presencia de esos fantasmas y en las noches los susurros. Estaba averiguando algo en la internet y veo que hay una especie de droga que se aspira, realmente no pensaba arriesgarme de esta manera pero no quería seguir avanzando y me sentía destrozada más que nada entonces decidí arriesgarme. Cocaína era la droga, busque y busque y lo que tenía de ahorro lo gaste en la droga, la tenía en mi mano pues me preguntaba
-¿lo hare?- y solo me deje llevar, pase días así y nadie se daba cuenta ya que no tenía contacto con nadie, los fantasmas solo empezaron aparecer por la noche pero un día de clases me pillaron y fueron nada más ni nada menos que mis antiguas amigas, estaban llorando y me dijeron:
-¿Por qué haces esto? ¿Por qué quieres hacer esto con tu vida? Solo mírate! Tu rostro ha cambiado totalmente- yo algo molesta y desesperada les grite:
-¡ya déjenme ustedes decidieron dejarme sola desde un principio yo trato de resolver mis problemas!- ellas preocupadas y tristes me contestaron:
-¿resolver tus problemas? ¿Esto va ayudar a resolver tus problemas?-
Si! Aun que ustedes no lo crean o mejor dicho ¡nunca me creerían! Ellas llamaron a la maestra para contarles lo que hacía, yo con la mirada abajo y enojada me fui corriendo y me escape de la escuela, tiempo después llego a mi casa, solo llego y de inmediatamente entro a mi habitación. Sola estaba sentada y con la vista abajo todavía de repente escucho bulla y resulta ser los susurros de los fantasmas, yo estaba tapándome los oídos y mis ojos estaban más que abiertos, no paraba de mirar a todos lados y partes de mi cuarto. Yo llegue al punto de gritar lo más fuerte posible hasta que los vecinos escucharan mis gritos:
-DEJENME, ¡DEJENME POR FAVOR!- escucho la puerta y me tranquilizo resulto ser mi madre, iba subiendo a las escaleras y sus pasos eran más rápido de lo normal, llega hasta mi cuarto y toca desesperada y fuertemente mi puerta, repitiendo varias veces:
-¡ábreme la puerta!- yo estaba nerviosa y asustada a la vez, empiezo a dar pasos lentos hacia la puerta y solo cierro mis ojos y la abro. Mi mama estaba muy desesperada, ella me estaba agarrando mis hombros y mientras lloraba y me agitaba a la vez, con un alto tono de voz me decía:
-¡¿Qué es lo que te pasa!? ¿Qué hice para que estuvieras consumiendo drogas? ¿acaso es por no pasarte tu celular?-
Ella lo saca y me lo tira
-toma! ¡ahí lo tienes!-
Yo no sabía que contestarle y solo dije:
-ma…-
-dime…. ¿Qué hice mal? ¿Quién eran ‘’ellos’’ de los que hablabas?-
Yo estaba muy nerviosa pero se veía que estaba totalmente desesperada por una respuesta y le conteste:
-ya no sirve de nada ahora- ella se angustio más y me repetía varias veces que le contestara. Simplemente no aguante y perdí el control, gritándole y totalmente enojada le respondí:
-¡YA NO SIRVE DE NADA QUE TE METAS EN ESTO! ¡NO NECESITO AYUDA DE NADIE Y MUCHO MENOS TUYA! YO LO HAGO PARA SALVARME DE ESOS FANTASMAS QUE ME PERSEGUIAN DESDE NIÑA, QUE SOLO ERA UN SIMPLE SUEÑO… PERO NO SOLO ARRUINARON MI MENTE, SINO QUE TAMBIEN MI REALIDAD- su rostro estaba sin expresión de nada, ella no me dijo nada ya porque ella realmente pensó que estaba demente, que era una loca. Mi rostro había cambiado totalmente cuando empecé a consumir cocaína, sin embargo ¿eso para mí me ayudaba? salí a la calle y yo estaba totalmente mareada, caminaba chueco ya que no me podía mantener recta, pase todo el día en la calle y no sabía ya quién era, acaso ¿me convertí en una demente? Mi mente estaba alucinando pero vi otra vez a los fantasmas, podía ver como se reían y tantos años que los miraba llorando y suplicando ahora estaban felices. De repente miro desviadamente hacia el cielo (donde se encontraban los fantasmas) y pregunto:
-¿Qué quieren de mí?- justo veo que se estaban acercando y yo trate de correr más rápido, podía ver cómo la gente me observaba y me tomaban de loca. Cuando trate de ir a un lugar donde ya no los pudiera ver era inútil, porque ellos ya vivían dentro de mi cabeza, cuando creí que estaba completamente sola veo a un tipo que está tapado y me dice:
-parece que ya no aguantas más… ¿quieres probar con esto?- y era una jeringa, realmente yo seguía alucinando y tan solo quería escapar de esos fantasmas y cerré mis ojos y me inyecte lo que traía la jeringa. Estoy totalmente sola… abro mis ojos y estoy en una habitación, camino en esos fríos y oscuros pasillos, resulta que no era realmente un hospital del todo, resulto ser que yo estaba en un manicomio en donde no sabía más que hacer que seguir caminando hasta encontrar algo que me ayude.
Mis pasos se cortaban cada vez más, mientras ese frio y silencioso lugar sentía que ahí acabaría todo… nuevamente abro mis ojos y despierto estaba en una habitación más pequeña y cerrada, y trate de moverme pero estaba con una camisa de fuerza… ¿Qué paso con mi vida en adelante?, ¿podré volver a ver a mi familia?, ¿Qué soy, que estoy haciendo realmente?. Todas esas preguntas pasaban por mi cabeza y me di cuenta que mi vida en adelante estaría en ese lugar… los guardias siempre vigilaban y daban de comer pero… los fantasmas… siempre…. Siempre seguían ahí, podía ver siempre que me acompañaban en esa habitación en la que vivo el resto de mis días. Ellos están ahí volando por la habitación y están totalmente felices, hay veces que están tan felices que yo me rio con ellos pero los guardias me ven de una forma rara y me dicen que me calle. Suelo encontrar sangre por los distintos cuartos en los que me cambian, yo siempre escribo con esa sangre…. Es para comunicarme con ellos. Ahora… ¿Qué esperas? Solo les faltas tú… ellos te están esperando y te irán a buscar… ten cuidado.