Resulta difiícil imaginar y mucho menos vivir en un cuerpo de bebé al menos por un día, sin embargo, eso fue lo que le tocó vivir a Pei Shan Teo, por más de 17 años. Pei Shan, nacida en Singapur en 1998.
Cuando Pei nació, los médicos descubrieron que sus articulaciones eran más cortas y pequeñas que las de cualquier infante sano, resulta inverosímil creer esto, puesto que, el embarazo de Pei Shan durantes los 9 meses fue bastante saludable. Se le realizaron múltiples estudios, pero, lejos de llegar a un diágnostico, solo iba creciendo más el misterio, puesto que su enfermedad sigue sin diagnosticar, aunque en su ficha médica se pueda leer Mucopolisacaridosis tipo III, un desorden congénito que afecta a los huesos, a los órganos y al sistema nervioso central.
Pei Shan no es como cualquier otra persona, ella no crece, ella está atrapada en un cuerpo de infante, a pesar de tener ya 17 año. Sus padres recuerdan lo emocionados que estaban, se informaban todo el tiempo sobre el cuidado de un bebé, sin embargo, a los 3 meses del nacimiento de Pei, ella dejó de crecer, posteriormente después de que la familia pensaba haber superado un obstáculo, Pei, volvía a enfermarse.
Pei, todavía tiene grasa de bebé en su cara y extremidades y tiene que usar un pañal ya que en muchos aspectos sigue siendo un bebé. Su capacidad pulmonar es limitada por lo que tiene que llevar una máscara de oxígeno en todo momento.
Su madre renunció a su trabajo de cajera en el Banco, su único sustento era el trabajo de su padre, quién es taxista, pero, las facturas del médico, con esa única fuente de ingreso se tornaban cada vez más díficil.
A sus dos años, intentaron inscribir a Pei en una escuela especial, pero, lejos de mejor o facilitar las cosas, todo se tornaba más complicado, la niña contraía infecciones fácilmente. Una vez su máscara de oxígeno, casi llega a cero, por muy poco pierden a la adorable niña, recorbada su padre, quién aguantaba las ganas de llorar tras recordar aquel fatídico suceso.
Pei siempre ha sido especial, le gustaba dibujar y tocar el piano, incluso, en 2015 logró cumplir uno de sus sueños, logró tocar el piano en un concierto solidario.
Lamentablemente, su saludo empeoró drásticamente en Julio del 2016, después de recibir inyecciones de morfina como tratamiento de emergencia debido a sus dificultades para respirar, falleció en paz en los brazos de sus padres. Su funeral fue de manera alegre con la temática de My Melody, la compañera conejita de Hello Kitt, tal y como lo quería ella en vida. Una manera hermosa de conmemorar la vida de una chica, que a pesar de las dificultades y obstaculos en su vida, igual supo disfrutar la vida a pesar de todas sus limitaciones.