Christian "CeCe" Hill, de 34 años, siempre ha padecido sobrepeso. Esta estudiante de Enfermería de Orlando, Florida, lleva luchando contra sus problemas de peso desde sus primeros años de colegio. A menudo se escondía en el vestuario para poder comer bocadillos sin que sus compañeros de clase la juzgaran.
Estas terribles experiencias le causaron una profunda depresión. Su conflictiva relación con la comida continuó hasta la edad adulta. CeCe estaba siempre muy sola y se refugió en el mundo de los videojuegos online, como World of Warcraft. Jugaba sin parar, bebía 12 botellas de Coca al día y se alimentaba principalmente de pizza, pollo frito, bizcochos y otros tipos de comida basura. Finalmente, le bloquearon su cuenta de juegos online porque había jugado más de 24 horas sin interrupción, y los administradores empezaron a preocuparse por su salud. "Comer y jugar era todo lo que hacía. No había nada más en mi vida y por eso perdí el control", nos explica.
Cuando estaba de vacaciones en las Bahamas, se quedó atrapada en el tobogán de una piscina y tuvo que pedir ayuda para que la sacaran de allí. Cinco paramédicos colaboraron en el rescate. La tortura duró varias horas y CeCe se sintió terriblemente humillada. Su peso también empezó a complicar su vida laboral. Apenas si podía trasladar a sus pacientes y su uniforme de enfermera dejó de servirle. "Tuve que pedir una talla aún más grande en Internet. Fue denigrante" relata CeCe.
La gran admiradora de Harry Potter no pudo acceder a la montaña rusa de Hogwarts en los Estudios Universal porque pesaba demasiado. En ese momento, CeCe llegó a su límite. Entonces decidió hacerse una reducción de estómago del 80%, en la cual le quitaron 6 kg de piel. En 9 meses perdió la increíble cantidad de 74 kilos. La mujer fue documentando paso a paso su operación en diversas redes sociales para mostrar su transformación en todas sus fases.
Pero a pesar de haber perdido tanto peso, no se sentía completamente satisfecha. Seguía sin gustarle su apariencia física. Estaba muy deprimida y ganó otros 25 kg antes de decir su último "hasta aquí". Entonces se le ocurrió una inusual idea que la ayudó: se inscribió en un curso de baile de barra (pole dancing) y asistía a clases todos los días. "El primer día me sentí muy incómoda con los calzones y la camiseta de entrenamiento. Era la chica más gorda del grupo. Pero todos se portaron muy amables, fue maravilloso. Nunca antes me había sentido tan aceptada".
CeCe había encontrado su pasión. Empezó a cuidar su dieta y tomaba proteínas a diario. Actualmente tiene su propia barra en casa, con la que entrena dos horas al día. CeCe mide 1,75 m y pesa 99 kg, usa una talla 44 y se siente fenomenal.
"He dejado de sentir que mi vida ha terminado. Me siento fuerte. Quiero que otras mujeres sepan que ellas también pueden practicar este increíble deporte", comenta.
Cuando uno mira las fotos de CeCe, resulta difícil creer cuánto ha cambiado. El peso que ha perdido es proporcional a su alegría por la vida. Y gracias a su nueva pasión, los kilos no regresarán tan fácilmente.

Estas terribles experiencias le causaron una profunda depresión. Su conflictiva relación con la comida continuó hasta la edad adulta. CeCe estaba siempre muy sola y se refugió en el mundo de los videojuegos online, como World of Warcraft. Jugaba sin parar, bebía 12 botellas de Coca al día y se alimentaba principalmente de pizza, pollo frito, bizcochos y otros tipos de comida basura. Finalmente, le bloquearon su cuenta de juegos online porque había jugado más de 24 horas sin interrupción, y los administradores empezaron a preocuparse por su salud. "Comer y jugar era todo lo que hacía. No había nada más en mi vida y por eso perdí el control", nos explica.
Cuando estaba de vacaciones en las Bahamas, se quedó atrapada en el tobogán de una piscina y tuvo que pedir ayuda para que la sacaran de allí. Cinco paramédicos colaboraron en el rescate. La tortura duró varias horas y CeCe se sintió terriblemente humillada. Su peso también empezó a complicar su vida laboral. Apenas si podía trasladar a sus pacientes y su uniforme de enfermera dejó de servirle. "Tuve que pedir una talla aún más grande en Internet. Fue denigrante" relata CeCe.
La gran admiradora de Harry Potter no pudo acceder a la montaña rusa de Hogwarts en los Estudios Universal porque pesaba demasiado. En ese momento, CeCe llegó a su límite. Entonces decidió hacerse una reducción de estómago del 80%, en la cual le quitaron 6 kg de piel. En 9 meses perdió la increíble cantidad de 74 kilos. La mujer fue documentando paso a paso su operación en diversas redes sociales para mostrar su transformación en todas sus fases.
Pero a pesar de haber perdido tanto peso, no se sentía completamente satisfecha. Seguía sin gustarle su apariencia física. Estaba muy deprimida y ganó otros 25 kg antes de decir su último "hasta aquí". Entonces se le ocurrió una inusual idea que la ayudó: se inscribió en un curso de baile de barra (pole dancing) y asistía a clases todos los días. "El primer día me sentí muy incómoda con los calzones y la camiseta de entrenamiento. Era la chica más gorda del grupo. Pero todos se portaron muy amables, fue maravilloso. Nunca antes me había sentido tan aceptada".
CeCe había encontrado su pasión. Empezó a cuidar su dieta y tomaba proteínas a diario. Actualmente tiene su propia barra en casa, con la que entrena dos horas al día. CeCe mide 1,75 m y pesa 99 kg, usa una talla 44 y se siente fenomenal.
"He dejado de sentir que mi vida ha terminado. Me siento fuerte. Quiero que otras mujeres sepan que ellas también pueden practicar este increíble deporte", comenta.
Cuando uno mira las fotos de CeCe, resulta difícil creer cuánto ha cambiado. El peso que ha perdido es proporcional a su alegría por la vida. Y gracias a su nueva pasión, los kilos no regresarán tan fácilmente.
