En una polémica biografía el historiador alemán Lothar Machtan asegura que el Führer era homosexual
En el libro "El secreto de Hitler. La doble vida de un dictador, Machtan afirma que Hitler intentó repetidamente entablar relaciones con mujeres pero nunca prosperaron.
Adolf Hitler mostró durante toda su vida claras inclinaciones homosexuales y su relación con Eva Braun fue un mero montaje cara a la galería. Esto afirma el historiador alemán Lothar Machtan, catedrático de la Universidad de Bremen, en su
libro "Hitler Geheimnis. Das Doppelleben eines Diktators" (El secreto de Hitler. La doble vida de un dictador), de inminente aparición en 12 países europeos.
Según Machtan, Hitler intentó repetidamente entablar relaciones con mujeres pero nunca prosperaron. Sin embargo, sí se le conocen largas y profundas amistades masculinas que el historiador no duda en calificar de verdaderos amores, aunque admite que no cuenta con pruebas irrefutables de que el dictador tuviera relaciones sexuales con otros hombres.
En el libro se relata, por ejemplo, el estrecho vínculo entre Hitler y August Kubizek en Viena cuando ambos contaban unos veinte años. También refiere Machtan un episodio protagonizado por el futuro dictador, en 1915, durante la Primera Guerra Mundial, cuando fue descubierto en un pajar con su mejor amigo, Ernst Schmidt.
Según el historiador, la homosexualidad de Hitler puede explicar por qué no pasó de simple cabo durante toda la contienda. En un documento de la fiscalía de Munich se menciona el testimonio de un antiguo camarada de Hitler según el cual a éste, mientras dormía, los compañeros le embadurnaron el pene con crema para zapatos para estigmatizarlo como homosexual.
Machtan sostiene asimismo que el asesinato en 1934 del ministro Ernst Röhm, jefe de las milicias SA, quien no escondía su homosexualidad, se debió en buena parte al miedo de Hitler de que le desenmascarase. Tras la eliminación de Röhm y de otros
150 partidarios debido al supuesto complot que preparaban, Hitler puso en marcha una ofensiva represora contra los homosexuales, que fue uno de los grupos sociales perseguidos hasta el final por el III Reich. El historiador de Bremen también explica las relaciones eróticas o pseudoeróticas entre Hitler y su lugarteniente Rudolf Hess, y entre el dictador y Albert Speer, el arquitecto de sus sueños megalómanos y ministro de Armamento.
A Machtan no le cabe ninguna duda de que las dos tentativas de suicidio de Eva Braun pudieron deberse a su frustrante relación con Hitler. El historiador sospecha que ambos nunca llegaron a mantener un contacto sexual pleno. Según el autor, hasta ahora los estudios sobre Hitler solían dejar demasiado de lado los elementos de su personalidad.
En el libro "El secreto de Hitler. La doble vida de un dictador, Machtan afirma que Hitler intentó repetidamente entablar relaciones con mujeres pero nunca prosperaron.
Adolf Hitler mostró durante toda su vida claras inclinaciones homosexuales y su relación con Eva Braun fue un mero montaje cara a la galería. Esto afirma el historiador alemán Lothar Machtan, catedrático de la Universidad de Bremen, en su
libro "Hitler Geheimnis. Das Doppelleben eines Diktators" (El secreto de Hitler. La doble vida de un dictador), de inminente aparición en 12 países europeos.
Según Machtan, Hitler intentó repetidamente entablar relaciones con mujeres pero nunca prosperaron. Sin embargo, sí se le conocen largas y profundas amistades masculinas que el historiador no duda en calificar de verdaderos amores, aunque admite que no cuenta con pruebas irrefutables de que el dictador tuviera relaciones sexuales con otros hombres.
En el libro se relata, por ejemplo, el estrecho vínculo entre Hitler y August Kubizek en Viena cuando ambos contaban unos veinte años. También refiere Machtan un episodio protagonizado por el futuro dictador, en 1915, durante la Primera Guerra Mundial, cuando fue descubierto en un pajar con su mejor amigo, Ernst Schmidt.
Según el historiador, la homosexualidad de Hitler puede explicar por qué no pasó de simple cabo durante toda la contienda. En un documento de la fiscalía de Munich se menciona el testimonio de un antiguo camarada de Hitler según el cual a éste, mientras dormía, los compañeros le embadurnaron el pene con crema para zapatos para estigmatizarlo como homosexual.
Machtan sostiene asimismo que el asesinato en 1934 del ministro Ernst Röhm, jefe de las milicias SA, quien no escondía su homosexualidad, se debió en buena parte al miedo de Hitler de que le desenmascarase. Tras la eliminación de Röhm y de otros
150 partidarios debido al supuesto complot que preparaban, Hitler puso en marcha una ofensiva represora contra los homosexuales, que fue uno de los grupos sociales perseguidos hasta el final por el III Reich. El historiador de Bremen también explica las relaciones eróticas o pseudoeróticas entre Hitler y su lugarteniente Rudolf Hess, y entre el dictador y Albert Speer, el arquitecto de sus sueños megalómanos y ministro de Armamento.
A Machtan no le cabe ninguna duda de que las dos tentativas de suicidio de Eva Braun pudieron deberse a su frustrante relación con Hitler. El historiador sospecha que ambos nunca llegaron a mantener un contacto sexual pleno. Según el autor, hasta ahora los estudios sobre Hitler solían dejar demasiado de lado los elementos de su personalidad.