Perdió su vida apuñalado al caer sobre un borrador de tinta, evadiendo a seis señoritas que intentaban darle besos de cumpleaños en la oficina Metropolitan Life Building.
Parece una broma, hecha por algún gracioso con Photoshop, no obstante, la muerte de George Spencer Millet, el mismo día de su cumpleaños, está bien documentada y de hecho registrada en el cementario de Woodlawn, New York.
Por lo que sabemos gracias a un artículo digitalizado del New York Times, el adolescente trabajaba en una oficina llevando y trayendo cartas y otros papeles. El día de su cumpleaños número 15 las secretarias decidieron saludarlo con un beso, pero el renuente joven se negó rotundamente. Éstas no desistieron y en el afán de llenarlo a besos se dio una persecución que terminó en tragedia cuando el perseguido tropezó y clavó en su estomago un borrador de tinta (el borrador de tinta en cuestión era una especie de cuchilla con la que se raspaba la tinta).
Si bien en un principio una de las jóvenes fue detenida y acusada de homicidio, luego se la terminó dejando en libertad y llamándola como testigo. George no murió en el acto, sino que lo hizo en la ambulancia, mientras lo llevaban al hospital. Tristemente el jovén era hijo de una madre viuda, y sólo llevaba dos meses trabajando en la empresa de seguros Metropolitan Life.
http://www.anfrix.com/
Parece una broma, hecha por algún gracioso con Photoshop, no obstante, la muerte de George Spencer Millet, el mismo día de su cumpleaños, está bien documentada y de hecho registrada en el cementario de Woodlawn, New York.
Por lo que sabemos gracias a un artículo digitalizado del New York Times, el adolescente trabajaba en una oficina llevando y trayendo cartas y otros papeles. El día de su cumpleaños número 15 las secretarias decidieron saludarlo con un beso, pero el renuente joven se negó rotundamente. Éstas no desistieron y en el afán de llenarlo a besos se dio una persecución que terminó en tragedia cuando el perseguido tropezó y clavó en su estomago un borrador de tinta (el borrador de tinta en cuestión era una especie de cuchilla con la que se raspaba la tinta).
Si bien en un principio una de las jóvenes fue detenida y acusada de homicidio, luego se la terminó dejando en libertad y llamándola como testigo. George no murió en el acto, sino que lo hizo en la ambulancia, mientras lo llevaban al hospital. Tristemente el jovén era hijo de una madre viuda, y sólo llevaba dos meses trabajando en la empresa de seguros Metropolitan Life.
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