Si estás leyendo esto, entonces probablemente ya has dado el primer paso. ¡Estás pensando en cómo dejar de fumar! (si no te interesa el tema, no sigas adelante, y no comentes "zonceras") La decisión de dejar de fumar puede ser abrumadora, ¡pero con ayuda y el apoyo de tu familia y amigos, puedes hacerlo!. La mitad de toda la gente que alguna vez ha fumado lo ha dejado, así es que tú también puedes. Si antes habías tratado de dejar de fumar, pero no funcionó, puedes utilizar lo que habías aprendido anteriormente para que seas exitoso esta vez. ¡Puede ser muy difícil dejarlo, pero una vez que lo hayas hecho, te verás mejor, olerás mejor, te sentirás mejor, y estarás más saludable!
Este post es largo… muy largo (bah, eso creo...). Lo hice con información recopilada de todos lados (están todas las fuentes, que basicamente son solo 2) Esta dirigido a aquellos que les interesa dejar de fumar, ahora o próximamente.
Yo fume durante 18 años, comencé a hacerlo cuando la mayoría de los fumadores lo hacen, en la adolescencia. No me arrepiento, en su momento lo disfrute mucho (el que haya fumado y diga que no le gustaba esta mintiendo)
Muchas veces en estos últimos 6 o 7 años pensé que seria bueno dejarlo, pero nunca lo intente. Recién hace 3 meses lo deje.(y estoy orgulloso de eso) Y lo deje de un día para el otro… Un sábado amanecí con mucha tos, mas que los días anteriores, igual intente fumar el primero de mis 50 cigarrillos diarios, pero la garganta no me lo permitió. No era la primera vez que me pasaba…, pero si seria la ultima. En otras ocasiones cuando esto pasaba, simplemente compraba las pastillas de menta más fuertes que encontraba, y fumaba mientras comía una. ¿Cuantos hacen lo mismo? Esta vez fue distinto… ni siquiera así pude fumar… así que me dije “¿y si lo intento ahora? ¿y si no fumo mas?” y acá estoy… tratando de convencer a fumadores que se puede dejar el vicio...
Información básica:
Dejar de fumar, en cualquier momento es beneficioso para la salud.
Porque dejar de fumar?
LOS BENEFICIOS DE DEJAR HOY DE FUMAR
Diversos estudios demuestran que el mayor beneficio de dejar de fumar se da en las personas que dejan antes de los 35 años. Sin embargo, dejar de fumar a cualquier edad trae beneficios para la salud y mejora la calidad de vida. Al comparar fumadores y ex fumadores que dejaron de fumar recién a los 65 años, se vió que estos últimos tuvieron un aumento de 1.5-3.7 años en la expectativa de vida con respecto a los que siguieron fumando.
Por eso, siempre se está a tiempo para dejar de fumar!!
Al dejar de fumar se observan beneficios en la propia salud, en la salud de los convivientes que no son fumadores, en el trabajo y en la economía de la familia.
1. Beneficios para la salud del fumador:
Muchos beneficios son inmediatos:
1. A los 20 minutos, la presión arterial regresa a su nivel normal, lo mismo que la frecuencia cardíaca y la temperatura de pies y manos.
2. A las 8 horas, la respiración es más profunda y hay una mejor oxigenación pulmonar
3. A las 24 horas, disminuye el riesgo de muerte súbita.
4. Pasadas 48 horas, se normalizan los sentidos del gusto y del olfato.
5. A las 72 horas, se normaliza la función respiratoria.
Otros beneficios aparecen de manera progresiva:
1. Después del mes, aumenta la capacidad física y se cansará menos con cualquier actividad.
2. A los 6 meses, se reducen los catarros, los resfríos, las bronquitis y las molestias de garganta
3. Entre 1 y 9 meses, mejora el drenaje de los bronquios y disminuye el riesgo de infecciones
4. Al año, es menor el riesgo de trombosis o embolias cerebrales
5. Al año, se reduce a la mitad el riesgo de infarto.
y otros se producen recién a largo plazo:
A los 5 años, el riesgo de padecer infarto se iguala al de las personas que nunca fumaron y se reduce a la mitad el riesgo de padecer cáncer de pulmón
A los 10 años se iguala el riesgo de cáncer de pulmón al de un no fumador.
En conclusión, dejar de fumar:
1. Mejora el gusto y el olfato
2. Hace desaparecer la tos de fumador
3. Ayuda a respirar más fácilmente.
4. Hace que sea más fácil subir escaleras.
5. Hace que Usted, su pelo y su ropa huelan mejor.
6. Disminuye las probabilidades de tener ataques al cerebro, cáncer y enfermedades del corazón o de los pulmones.
7. Mejora el aspecto y la salud de su piel
8. Lo hará sentir mas cómodo socialmente
9. Lo hará ganar independencia al liberarse de una adicción
Hay algunas pocas personas que dicen no registrar ningún cambio en su salud al dejar de fumar. Objetivamente esto no es así, más allá de lo que ellos puedan percibir. Muchos de los cambios que se producen son internos o se expresan reduciendo el riesgo de enfermedades importantes que se evidencian recién a lo largo del tiempo. A estas personas, les puede servir de motivación “materializar” los beneficios dándose premios con el dinero ahorrado por no fumar.
2. Beneficios para los convivientes no fumadores.
El consumo de tabaco no solo afecta la salud del fumador sino también la de los que lo rodean. Se ha visto que el tabaquismo pasivo causa un 30% de aumento en el riesgo de infarto y de cáncer de pulmón en los no fumadores. El tabaquismo pasivo aumenta particularmente los problemas de salud en los niños incluyendo principalmente problemas respiratorios, infecciones del oído y el síndrome de muerte súbita del lactante. Al dejar de fumar estos riesgos desaparecen.
3. Beneficios en el trabajo
El Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación lanzó en el año 2005 un registro de empresas libres de tabaco. Más de 1000 empresas de todo el país se han inscripto y más de 360 ya tienen el certificado de ser empresas 100% libres de tabaco. Los fumadores se enferman más y en general presentan menor productividad que los no fumadores. Los empleadores saben esto y de hecho la mayoría de las empresas está prohibiendo el consumo de tabaco en sus instalaciones. Al dejar de fumar mejorará su desempeño en cualquiera que sea su lugar de trabajo.
4. Beneficios económicos
Si calculamos que el promedio de los cigarrillos cuesta 3,5 pesos el paquete de 20, una persona que fume un paquete por día ahorrará 105 pesos por mes en cigarrillos. Por otra parte, teniendo en cuenta que los fumadores se enferman más que los no fumadores, también ahorrarán en atención médica y en medicamentos. Algunas compañías de seguros y medicinas prepagas están ofreciendo menores precios para los no fumadores. (Estos datos para mi son mentira, al menos, durante estos meses… les aseguro que gastaran mucho mas que eso en diferente “cosas” (caramelos, pan, grisines, chupetines, chicles, pastillas y chicles de nicotina, etc, etc, etc…) para saciar las ganas de fumar y matar la ansiedad. Pero no importa!!!!)
Y recuerde: hoy es un buen día para dejar de fumar.
5 MITOS COMUNES
Mito #1: Fumar es sólo un mal hábito.
La Realidad: La nicotina es una droga muy adictiva, tan adictiva como la heroína o la cocaína. Fumar no es un hábito sino una adicción.
Mito #2: Dejar de fumar es sólo cuestión de fuerza de voluntad.
La Realidad: Dejar de fumar es sumamente difícil ya que fumar es una adicción. Para muchos, tener fuerza de voluntad no es suficiente. Sin embargo, existen varios tratamientos psicosociales y farmacológicos que lo pueden ayudar.
Mito #3: Si no deja de fumar en el primer intento, nunca será capaz de dejarlo.
La Realidad: Dejar de fumar es difícil. Por lo general, la mayoría de las personas tiene que intentar al menos 2 o 7 veces antes de tener éxito. Por eso es importante no descorazonarse si no se logra en el primer intento.
Mito #4: La única manera de dejar de fumar es de golpe.
La Realidad: Para algunas personas esto es efectivo pero para otras no lo es. En las personas que son muy adictas a la nicotina, la manera más efectiva de dejar de fumar es usando una combinación de apoyo psicosocial y terapia de reemplazo de la nicotina (parche de nicotina) o medicinas sin nicotina (bupropion). Su médico u otro profesional de la salud le brindarán la mejor ayuda para dejar de fumar.
Mito #5 Dejar de fumar es costoso.
La Realidad: La mayoría de los fumadores gasta más de 20 pesos por semana en cigarrillos. Si se calcula la plata gastada en cigarrillos en todos los años en los que se ha fumado se comprueba que lo que más cuesta es fumar no dejar. En Argentina se está trabajando para que las obras sociales cubran, al menos en parte, el tratamiento.
PREGUNTAS FRECUENTES
1.¿Es importante dejar de fumar?
Si, es muy importante. El consumo de tabaco es la mayor causa de muerte prevenible (o sea EVITABLE). Cada año 40.000 argentinos mueren por una enfermedad relacionada con el consumo de tabaco.
El consumo de cigarrillos es el principal factor de riesgo para el cáncer de pulmón, el cáncer mas frecuente. También está relacionado con el cáncer del esófago, de la laringe, del riñón, del páncreas y del cuello del útero. Fumar aumenta también el riesgo de otros problemas de salud, como enfermedades pulmonares crónicas y enfermedades cardíacas. Fumar durante el embarazo puede tener efectos muy graves en el bebé por nacer, como el parto prematuro y el bajo peso al nacer.
2. ¿Cuáles son los beneficios inmediatos de dejar de fumar? ( esto lo vas a leer varias veces en este post… pero bue… dicen que la letra con sangre entra!!!!)
Casi inmediatamente, la circulación de la persona mejora y el nivel de monóxido de carbono en la sangre disminuye. (El monóxido de carbono reduce la capacidad de la sangre de transportar oxígeno). El pulso y la presión arterial, los cuales están anormalmente elevados mientras se fuma, vuelven a la normalidad. A los pocos días de haber dejado de fumar, se huele, se siente y se respira mejor.
3. ¿Cuáles son los beneficios a largo plazo de dejar de fumar?
Las personas que dejan de fumar viven más que las que siguen fumando. Unos 10 años después de dejar de fumar, el riesgo de un ex fumador de morir de cáncer de pulmón es de un 30 a 50 % menor que el riesgo de los que continúan fumando. Las mujeres que dejan de fumar antes de embarazarse o en los primeros 3 meses del embarazo disminuyen el riesgo de peso bajo para el bebé. El dejar de fumar también reduce el riesgo de otras enfermedades relacionadas con fumar, incluyendo enfermedades cardíacas y enfermedades pulmonares crónicas.
Hay también muchos beneficios en dejar de fumar para las personas que ya están enfermas o que ya han desarrollado cáncer. El dejar de fumar reduce el riesgo de desarrollar infecciones, como la pulmonía, la cual con frecuencia causa la muerte en pacientes con otras enfermedades existentes.
4. ¿Cambia el riesgo de cáncer después de dejar de fumar?
El dejar de fumar reduce el riesgo de desarrollar cáncer, y este beneficio aumenta cuando la persona sigue sin fumar por un tiempo más largo. Las personas que dejan de fumar reducen el riesgo de desarrollar y morir por cáncer de pulmón. También reducen su riesgo de otros tipos de cáncer. El riesgo de desarrollar cáncer debido a los cigarrillos depende del número de años en los que se fumó, del número de cigarrillos fumados por día, de la edad a la que se empezó a fumar y de la presencia o ausencia de enfermedad cuando se deja de fumar. Para las personas que ya han desarrollado cáncer, dejar de fumar reduce el riesgo de desarrollar otro cáncer.
5.¿A qué edad es más beneficioso dejar de fumar?
Diversos estudios han demostrado que dejar de fumar antes de los 30 años tiene beneficios incomparables, pudiendo borrar todo el daño ocasionado hasta el momento.
Sin embargo, el dejar de fumar beneficia a hombres y mujeres a cualquier edad. Algunos adultos de más edad pueden no percibir los beneficios de dejar de fumar; sin embargo, los fumadores que dejan de fumar antes de los 50 años tienen la mitad de riesgo de morir en los próximos 16 años comparados con las personas que continúan fumando. A los 64 años, su posibilidad general de morir es semejante a la de personas de la misma edad que nunca han fumado. Adultos de más edad que dejan de fumar también tienen un riesgo reducido de morir de enfermedad de las arterias coronarias y cáncer de pulmón. Además, los beneficios inmediatos (tales como una mejor circulación y mayor energía y capacidad para respirar) son otras razones buenas para que adultos de mayor edad se liberen del tabaco.
6. ¿Cuáles son algunas de las dificultades relacionadas con dejar de fumar?
Como la nicotina es una droga muy adictiva, el dejar de fumar se asocia generalmente con un síndrome de abstinencia importante que se manifiesta con ansiedad, irritabilidad, hambre, cansancio, dificultad para concentrarse y problemas para dormir. Muchas de las personas que dejan de fumar aumentan de peso aunque generalmente el aumento es menor de 5 kilos.
7.¿Qué es la terapia de reemplazo de nicotina?
La nicotina es la droga en los cigarrillos y en otras formas de tabaco que causa la adicción. Los productos de reemplazo de nicotina suministran dosis pequeñas, continuas, de nicotina al cuerpo, lo cual ayuda a aliviar los síntomas de abstinencia que con frecuencia sienten las personas que tratan de dejar de fumar. Estos productos, que en Argentina están disponibles en forma de parches y chicles, resultan muy efectivos. Los investigadores recomiendan combinar la terapia de reemplazo de nicotina con el consejo o asesoramiento de un médico, dentista, farmacéutico u otro profesional de la salud. El parche de nicotina suministra una cantidad continua de nicotina al cuerpo a través de la piel. Se vende sin receta en varias concentraciones como tratamiento para dejar de fumar en 8 semanas. El Chicle de Nicotina viene en una dosis única y también se vende sin receta. En general es útil usarlo durante las primeras 8 semanas.
8. ¿Por qué usar Nicotina, si lo que quiero es dejar de fumar?
Cuando usted fuma, inhala más de 4000 sustancias tóxicas, entre ellas DDT; arsénico, amoniaco, cadmio, polonio 210 (radioactivo), insecticidas , etc. La Nicotina es la sustancia que genera adicción. Si bien se asocia con un cierto daño, este se debe principalmente a la ingestión de las otras sustancias. De este modo, al usar sustitutos de la nicotina, se puede atenuar los síntomas molestos de la abstinencia, sin incrementar el riesgo de daño.
9. ¿Sirven las terapias con laser o con acupuntura?
En el año 2005 se publicó la “Guía nacional de tratamiento de la adicción al tabaco” en la cual un panel de expertos revisó toda la literatura científica relacionada al tema. Estas guías desaconsejan los tratamientos que no están respaldados por la evidencia científica. No existe suficiente evidencia como para recomendar ninguno de estos tratamientos: ansiolíticos (como el valium), terapias aversivas, acupuntura, hipnosis o láser.
10. ¿Qué pasa si vuelvo a fumar?
Para muchos fumadores es muy difícil dejar de fumar, y pueden necesitar de dos a siete intentos antes de poder dejar del todo. Aunque el porcentaje de recaídas es mayor en las primeras semanas o primeros meses después de dejar de fumar, las personas que dejan de fumar por 3 meses con frecuencia son capaces de mantenerse libres del tabaco por el resto de sus vidas.
11. ¿Es cierto que hay una vacuna para dejar de fumar?
Se está desarrollando una vacuna contra la nicotina llamada NicVax que parece ser segura, bien tolerada y una ayuda eficaz para ayudar a las personas a dejar de fumar. Esta vacuna TODAVIA está en etapa de estudio y no está disponible para la población general. En un estudio de 38 semanas participaron 68 fumadores que recibieron una de tres dosis distintas de la vacuna o un placebo. El estudio demostró que el 38 por ciento de las personas que tomaron la dosis alta de la vacuna dejaron de fumar por al menos 30 días. La vacuna funciona produciendo anticuerpos que se adhieren específicamente a la nicotina y, por consiguiente, evitan que ésta penetre en el cerebro. Esto reduce los efectos placenteros de fumar y reduce la adicción a la nicotina.
12. ¿Es cierto que al dejar de fumar se aumenta de peso?
La mayoría de las personas aumenta unos pocos kilos después de que dejan de fumar. Sin embargo, recuerde que cualquier aumento de peso es un riesgo de salud pequeño comparado con los riesgos que trae el fumar. Hacer dieta mientras está tratando de dejar de fumar puede ocasionarle un estrés innecesario y NO se aconseja. En cambio, puede limitar el aumento de peso teniendo a la mano caramelos o chicles dietéticos, frutas y haciendo ejercicio regularmente.
EFECTO DEL TABACO EN LA SALUD
El tabaco es la principal causa de muertes prevenibles, enfermedades y discapacidades en el mundo.
• Cada año mueren 5 millones de personas en el mundo a causa del tabaquismo.
• Se espera que en el año 2030 sean 10 millones de muertes de las cuales 7 millones ocurrirán en países pobres.
• La mitad de la gente que fuma va a morir de una enfermedad relacionada al consumo de tabaco.
• Los fumadores viven en promedio 10 años menos que los no fumadores y esta reducción es mayor en función de la cantidad fumada.
• Cada año en Argentina, mueren más 40.000 personas por enfermedades relacionadas con el tabaco. Esto representa el 16 % del total de las muertes de personas mayores de 35 años.
Las consecuencias del tabaco para la salud son de dos tipos. Aquellas debidas al consumo directo y aquellas debidas a la exposición involuntaria al humo de tabaco ambiental (tabaquismo pasivo). También hay consecuencias inmediatas (el consumo de tabaco comienza a dañar el organismo NI BIEN se comienza a fumar) y consecuencias que se observan años después de empezar a fumar. Los primeros informes mostrando que el consumo de tabaco es causa de enfermedad aparecieron ya a principios del siglo XX. Hasta la fecha se han publicado miles de artículos y revisiones sobre el tema que muestran que el tabaquismo se asocia con alteraciones en todos los órganos y sistemas.
Las causas de muerte más importantes relacionadas con el consumo de tabaco son: enfermedades del corazón, cáncer y enfermedades respiratorias.
Tabaquismo pasivo y patología
El tabaquismo pasivo es la exposición de no fumadores a los productos de la combustión del tabaco en espacios cerrados. Esta circunstancia produce la inhalación de una cantidad de humo que llega a ser la tercera causa de muerte evitable en los países desarrollados, tras el tabaquismo activo y el alcoholismo.
En el humo del cigarrillo hay casi 5.000 sustancias diferentes, inhalado en un 25% por el fumador en la corriente principal, mientras que el 75%, procedente de la combustión pasiva, pasa a la atmósfera en la corriente secundaria o lateral. Ambas corrientes han mostrado la presencia de sustancias perjudiciales para la salud, aunque la concentración de determinadas sustancias tóxicas puede llegar a ser incluso superior en la corriente lateral, por lo que puede ocasionar enfermedad al fumador pasivo. Así, en un reciente estudio alemán realizado con el propósito de conocer las principales fuentes de exposición personal a compuestos orgánicos volátiles, el humo de tabaco ambiental ha resultado ser el más importante determinante de exposición a benceno. Se ha calculado que debido a esta causa, hasta 53.000 personas fallecen en EE.UU. cada año, mientras que en Europa fallecen 22.000 personas y en España la cifra de fallecimientos por la exposición pasiva al humo del tabaco es cercana a las 5.000 personas.
Principales enfermedades relacionadas con la exposición al humo de tabaco ambiental en población adulta.
Cáncer de pulmón
Entre estas enfermedades destaca el cáncer de pulmón, cuyo incremento de riesgo en personas expuestas de forma involuntaria al humo del tabaco se ha podido constatar en diversos estudios epidemiológicos. Este incremento de riesgo es de cuantía moderada y no puede ser atribuido a factores de confusión potencialmente existentes en los diferentes estudios o a errores en la clasificación de los pacientes. De este modo, en el año 1990 murieron en la Unión Europea 1.146 esposos (307 varones y 839 mujeres) como consecuencia de la exposición doméstica al humo de tabaco ambiental. Otros tumores en los que se ha encontrado relación con la exposición al humo del tabaco ambiental son el carcinoma de células escamosas de cabeza y cuello o de senos maxilares. En niños y mujeres adultas se ha encontrado una asociación con el riesgo de padecer carcinoma nasofaríngeo y también hay datos epidemiológicos y bioquímicos que sugieren un incremento de riesgo de padecer cáncer de cuello uterino entre las mujeres fumadoras pasivas. Por el contrario, en la actualidad no se puede afirmar de forma definitiva que las mujeres expuestas pasivamente al humo del tabaco tengan un riesgo mayor de padecer un cáncer de mama, existiendo estudios contradictorios en este sentido.
Enfermedades cardiovasculares
Se ha descrito un mayor número de fallecimientos en expuestos pasivamente al tabaco, debido a un exceso de riesgo de padecer enfermedades coronarias, pudiendo causar hasta 44.000 muertes al año en EE.UU. por esta causa.
Tabaquismo pasivo en la infancia
Como efectos del tabaquismo pasivo en la infancia se han descrito diversas enfermedades y alteraciones que se inician ya en el feto debido a la exposición de la gestante fumadora, y se continúa con la exposición involuntaria de niños debido al tabaquismo de sus progenitores y familiares cercanos.
En el feto
En el caso de la mujer gestante fumadora se han descrito una serie de alteraciones en el feto que se han denominado como síndrome de tabaco fetal. De forma resumida estas alteraciones incluirían: disminución del peso al nacer, alteraciones endocrinas en el recién nacido, mutaciones del ADN en diferentes tipos celulares con riesgo elevado de cáncer en los niños (especialmente tumores cerebrales y algunas formas de leucemia y linfoma), y alteraciones de la función pulmonar. Se ha descrito además en hijos de madres que fumaron durante el embarazo dificultad para el aprendizaje, disminución del coeficiente intelectual (entre los 34 años), problemas de comportamiento (a los 8 - 12 años), y durante su vida enfermedades vasculares. Además la mujer gestante, como ha sido descrito, tiene un aumento del riesgo de padecer una serie de patologías del embarazo que ocasionan que la mortalidad perinatal aumente en el 28%.
En la infancia
Otras patologías descritas en la infancia debidas al tabaquismo pasivo serían: incremento del riesgo a padecer enfermedades respiratorias y asma bronquial después del primer año de vida, menor peso en la infancia, enfermedades otorrinolaringológicas (enfermedades del oído medio). Asimismo, se ha descrito que el tabaquismo materno puede doblar el riesgo de padecer el síndrome de muerte súbita del lactante, siendo una de las causas evitables más importantes. Por último, el tabaquismo pasivo en la infancia se ha relacionado también con una mayor incidencia de cáncer en la edad adulta, una mayor incidencia de enfermedades infecciosas y otras situaciones relacionadas como una mayor tasa de absentismo escolar, o incluso una relación con peor dieta.
Por todo ello el tabaquismo pasivo representa un importante problema sanitario durante todas las etapas de la vida.
Dada la importancia social de esta circunstancia, es previsible que la mayor sensibilización por parte de la población provoque un cambio de actitud ante este problema, y que el consumo involuntario de tabaco deba ser tenido muy en cuenta cuando se elabore cualquier estrategia de prevención del tabaquismo
La Edad del Suicidio General
(Ciencia ficcion)
Según la Historia del Mundo escrita en 2537, a principios del siglo XXI el denominado "cigarrillo" mataba cada seis segundos.
Por Martín Caparrós.
La página era extraña, y llamarla página ya es un abuso de lenguaje. De hecho, las letras que la poblaban no eran letras sino una forma rara de figurar palabras, una forma que yo entendía pero no sabría describir. Y el idioma que formaban también me resultaba misterioso, desconocido pero comprensible. Quién sabe cómo me había encontrado con esa Historia del Mundo escrita en 2537, y la encaré con el placer de saber, antes que nada, que el mundo seguiría existiendo en 2537, y con el miedo, después, de todas las otras cosas que estaba por saber. Era una ilusión: vaya a saber por qué, sólo conseguiría leer lo que el ¿libro? contaba hasta el año 2000.
“Se han intentado muchas definiciones de esa época –decía, poco más o menos: la prosa académica seguía siendo ríspida–: la llamaron la Edad de la Revolución Industrial, la Edad de los Grandes Genocidios, la Edad de las Comunicaciones, la Edad del Primer Socialismo, pero nada define a esos años comprendidos entre 1880 y 2000 mejor que el título, ya consagrado, de Edad del Suicidio General.
“Fue un momento civilizatorio muy curioso: la humanidad creció como nunca antes, la población mundial pasó de 1.500 a 6.000 millones, las sociedades saltaron del ábaco a la computadora, del sulky –decía sulky– al jet, de la charla en la esquina al celular, del teatro de títeres a los 300 canales de televisión, de la muerte por gripe al transplante de corazón, de los imperios coloniales a las repúblicas formalmente independientes, de la sumisión de las mujeres a su participación en los gobiernos. Y, al mismo tiempo, se generalizó entre aquellos hombres y mujeres el uso de unos artefactos muy primitivos que, consumidos en cantidades suficientes, aseguraban la muerte anticipada: consistían en hojas secas y picadas de una planta llamada tabaco, envueltas en un pequeño cilindro de papel alquitranado que se consumía prendiéndole fuego por una de sus puntas mientras se mantenía la otra entre los labios. Los consumidores inhalaban el humo resultante que, tras enviar a sus pulmones, expulsaban tratando de formar figuras: era lo que entonces se llamaba ‘fumar’. Ese humo o fumo producía enfermedades muy diversas que aceleraban en varios años la muerte del usuario.
El uso de los llamados "cigarrillos" acompañó aquel crecimiento social y demográfico: en 1925 se consumían en todo el mundo 10.000 millones de especimenes por año; en 2000, 15.000 millones por día. No había ningún otro producto que vendiera más unidades en todo el planeta. Y no hubo ninguno, nunca, que tuviera su eficacia venenosa: a principios del siglo XXI el llamado ‘cigarrillo’ era la primera causa de muerte en el planeta y cada seis segundos mataba a una persona: más de cinco millones por año. Pero ya entonces se empezaba a percibir su declive. En esos años, el peso del consumo pasó a los países más pobres, porque los ricos empezaron a prohibirlo. La ofensiva se justificó, inicialmente, por razones económicas: los Estados arguyeron que el costo médico de la atención de los fumadores era enorme, y que las grandes tabacaleras debían solventarlo, por lo que les cobraron multas gigantescas. El argumento era taimado: en realidad, gracias a la muerte anticipada de los fumadores, los Estados se ahorraban muchísimo dinero en pensiones y otros gastos afines.
“En cualquier caso, los fumadores de los países ricos empezaron a sufrir una fuerte descalificación social –‘fumar, decía una canción de época, es cosa de negros’– y las grandes tabacaleras volcaron su esfuerzo comercial al entonces llamado Tercer Mundo, con todo éxito: en el año 2000 el mundo contaba 1.200 millones de consumidores, de los cuales 1.000 millones vivían en los países pobres.
“Lo curioso, lo realmente curioso es que, según las descripciones de época, el consumo del ‘cigarrillo’ no era particularmente placentero: se trataba –informan– de un humo caliente, que inundaba la boca con un sabor amargo, podía causar tos y mareos, impregnaba a quien lo usaba de un olor repugnante y no producía ningún efecto especial sobre su conciencia. Las descripciones insisten en que otros consumos en boga tenían ventajas evidentes: las bebidas alcohólicas ofrecían buen sabor y un agradable estado de euforia, las plantas cannábicas una ensoñación descrita como muy placentera, las cocáceas una sensación de poder y energía. Por supuesto que todas ellas –sostienen– podían resultar muy desagradables si se consumían en dosis excesivas, pero ése era el mecanismo de esos mecanismos: algo que se consumía por placer y provecho resultaba displacentero y dañino si se consumía demasiado. El ‘cigarrillo’, en cambio, no resultaba particularmente benéfico ni deleitable en ninguna dosificación y, sin embargo, fue la droga más consumida.
“Los estudiosos nunca pudieron dar una explicación satisfactoria al enigma de por qué la humanidad decidió envenenarse sistemática y laboriosamente con ese adminículo. Una de las hipótesis más en boga fue la de la venganza. Como decía un texto de esos años, en su característica monserga de época: ‘La venganza es un proyecto complicado: supone la fabricación de una idea de justicia donde esté claro que quien las da las toma, el reconocimiento de una ofensa dada, la convicción de que es intolerable, la decisión de que debe ser retribuida con algo semejante, el establecimiento de un plan para llevarla a cabo. La venganza es, si acaso, la construcción más clara de un futuro. En octubre de 1492, un barco enclenque se erigió como símbolo de una operación sangrienta y eficaz: un continente se apoderó de otro, lo refundó de cabo a rabo y, en el entrevero, treinta o cuarenta millones de personas del otro murieron más rápido aún que de costumbre. Durante siglos, la matanza de americanos quedó como un baldón sin desagravio; recién ahora empezamos a saber que la venganza americana fue terrible: aquellos días de octubre, los marineros aburridos, calientes y famélicos que llegaron a esas costas se encontraron con morochos desnudos que chupaban la punta de un rollo de hojas encendido por la otra. Aquellos caribes ponían los ojos en blancos, gritaban con errores de ortografía y fornicaban como demonios de antes del HIV. A veces convidaban. Encantados, los marineros se llevaron el tabaco de vuelta a sus comarcas: ahora, 500 años después, esas hojas resultan ser el veneno más mortífero que la humanidad ha conocido’.” “La hipótesis de la venganza fue, durante muchos años, la más aceptada por la comunidad académica. Aunque algunos decían que era sólo un juego literario y otros señalaban que no quedaba claro quién era el sujeto vengador, su fuerza estaba en la debilidad de las demás: no había qué oponerle. Ninguna era satisfactoria. No se podía aceptar que miles de millones de personas se hubieran envenenado conscientemente día tras día porque, como sostenían algunos, ‘el cigarrillo les daba la sensación de libertad’. Ni que fuera ‘una expresión del sentido trágico de la vida en la modernidad’. Ni que deviniera de una ‘colosal campaña de marketing y engaños infernales’. Ni que fuera ‘el correlato civil y voluntario de una época que, por sus grandes holocaustos, estuvo dominado por la muerte’, ni ninguna de las innumerable otras.
“Ni siquiera entonces, durante el Gran Suicidio, circulaban explicaciones claras, y esto también es un dato sobre aquella cultura. Pero, en general, el problema no se planteaba como tal. Y, cuando sí, lo que podemos encontrar son expresiones de perplejidad: ‘Hay algo tenebroso en este privilegio de ser la única cultura conocida cuyos miembros se envenenan a conciencia y sin mayores justificaciones’, escribió, por ejemplo, un oscuro plumífero de esos años, Martín Caparrós” –leí, y la página que no era página se fue desvaneciendo ante mis ojos.
Así, parece, nos verán dentro de cinco siglos. Es triste comprobar cuánto confunde la distancia, qué poco nos entenderán esos pobres señores nonatos –pensaba, justo antes de parar, ya mismo, porque me tengo que ir a por tabaco.
Consecuencias económicas del tabaquismo:
• El tabaco empobrece a los fumadores.
• El costo del consumo de tabaco para los países es muy alto e incluye: el costo adicional de atender a los enfermos por tabaquismo, la pérdida de productividad debida a enfermedad y muerte prematura, las pérdidas de divisas y los daños al medio ambiente.
• En países de ingresos altos se calcula que el costo anual general de la atención de salud asociada con el consumo de tabaco oscila entre 6% y 15% del costo total de la atención de salud.
• En Argentina el costo del tratamiento de las patologías relacionadas al consumo de tabaco y a los efectos del HTA es de $ 4.330 millones o el equivalente al 15.5% del gasto total de salud.
• La exposición al humo ambiental de tabaco (tabaquismo pasivo) también implica costos adicionales para el Estado. Por ejemplo en Estados Unidos, el tabaquismo pasivo es responsable de casi el 20% del total de gastos en enfermedades respiratorias de la infancia.
• El cultivo de tabaco también ha contribuído a una crisis ambiental en varios países. En los países en desarrollo se utiliza generalmente la madera como combustible para curar las hojas de tabaco y para construir los graneros donde se cura. Para esto, se talan anualmente unas 200.000 hectáreas de bosques y de áreas boscosas, de las cuales unas 37.000 se hallan en América Latina.
• En 1995, la industria tabacalera mundial produjo unos 2,3 mil millones de kg. de desechos resultantes de sus procesos de fabricación y 209 millones de kg. de desechos químicos. Esto no incluye la cantidad enorme de basura causada por las colillas de cigarrillos, las cuales no son biodegradables. De acuerdo a algunos cálculos, en 1998 se fabricaron 954 millones de kilogramos de filtros y muchos de ellos terminaron en las calles, los cursos de aguas y los parques de todos los países. Esta cifra no incluye tampoco el material para empacar los cigarrillos, los encendedores, los fósforos y otros subproductos de desecho resultantes del consumo de tabaco.
Sabias que….
Sabías que las muertes que ocasiona el tabaco en argentina son las mismas que sucederían si se estrellara un 747 cada 3 días y todos los pasajeros murieran?
El consumo de tabaco en Argentina produce más de 40.000 muertes por año. Si hacemos el cálculo esto significa que cada día mueren al menos 110 personas a causa del cigarrillo. Si pensamos que un 747 lleva aproximadamente 350 personas a bordo podemos deducir que el número de muertes es similar al que se produciría si cada 3 días, se estrellara un 747 y todos los pasajeros murieran.
• Sabías que cada 8 segundos muere alguien debido a una enfermedad relacionada con el consumo de tabaco?
El tabaquismo mata más personas en el mundo que cualquier otra enfermedad. El consumo de tabaco es el responsable de la mayor parte de las muertes evitables en el mundo. Unos 5 millones de personas mueren al año en todo el mundo por enfermedades debidas al tabaco. En los países desarrollados, el cigarrillo está relacionado por lo menos con el 85% de todas las muertes por cáncer del pulmón, con el 75% de las muertes por bronquitis crónica y con el 25% de las enfermedades del corazón.
• Sabías que en los países industrializados está disminuyendo el consumo de tabaco a razón de un 1.1 por ciento al año y en el Tercer Mundo está aumentando en un 2.1 por ciento?
• Sabías que las sustancias más conocidas y peligrosas del tabaco son el monóxido de carbono, la nicotina y el alquitrán? La nicotina es tan adictiva como la cocaína y la heroína y es responsable de la adicción al tabaco. La nicotina actúa en el cerebro generando la necesidad de fumar. Además, estrecha las arterias y afecta al corazón. El monóxido de carbono es el mismo gas que sale de los tubos de escape de los automóviles y reduce la capacidad de la sangre para transportar oxígeno. El monóxido de carbono combinado con la nicotina predispone al fumador a sufrir de infartos o de apoplejía. El alquitrán es un agente irritante y cancerígeno (que causa cáncer). Una persona que fuma un paquete por día, al cabo de un año habrá acumulado en sus pulmones una cantidad de alquitrán similar a la que cabe en una taza de café.
• Sabías que las colillas de cigarrillos son la mayor causa de basura en el mundo?
Al arrojar la colilla de un cigarrillo a la calle, la lluvia generalmente la acarrea hasta la fuente de agua. Los millones de colillas de cigarrillos que se tiran todos los dias desprenden los químicos que contienen, dañando el ecosistema y malogrando la calidad del agua.
• Sabías que un fumador pasivo es una persona que no fuma pero que está obligada a respirar un aire cargado de humo?
El tabaco afecta al fumador pasivo de varias formas:
- Las personas que conviven con un fumador tienen un 30% más de posibilidades de morir de cáncer.
- Los hijos de fumadores tienen más probabilidad de ser fumadores que los de no fumadores
- Los hijos de padres fumadores tienen mayor riesgo de padecer infecciones respiratorias y otitis que los hijos de padres que no fuman
- El humo del tabaco posee características químicas que irritan los ojos, la nariz y la garganta de los no fumadores.
• Sabías que cuando la mujer fuma, el feto también lo hace?
La madre pasa el monóxido de carbono y la nicotina al torrente sanguíneo del niño, reduciendo su aporte de oxígeno y acelerando su ritmo cardíaco. Los niños tienden a nacer prematuramente o con bajo peso.
• Sabías que el 81% de los argentinos está a favor de que no se fume en espacios cerrados de carácter público?
Asimismo, un 91% cree que respirar el humo ajeno es perjudicial para su propia salud.
• Sabías que la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer clasifica la exposición al humo del tabaco como cancerígeno para el ser humano?
• Sabías que algunas razones para que los gobiernos prohíban el tabaco incluyen:
- Obligación de proteger la salud pública. Si se presentara hoy en día el tabaco como un producto nuevo se rechazaría por considerarlo un riesgo grave para la salud.
- Las ganancias económicas que obtiene el país son inferiores a las pérdidas económicas (por muertes prematuras, costes sanitarios, incendios debidos al descuido de fumadores, disminución de la productividad y ausentismo laboral a causa de enfermedades relacionadas con el tabaco). Solamente en los Estados Unidos, las pérdidas por estas causas se evalúan en más de 60.000 millones de dólares anuales.
• Sabías que la mitad de fumadores mueren por el tabaco?
Fumar no sólo provoca cáncer de pulmón o laringe, también es causa de cáncer de estómago, esófago, páncreas, riñón. Además del cáncer de pulmón, el tabaco es un importantísimo factor de riesgo cardiovascular y de riesgo para la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). Fumar acelera el envejecimiento de la piel y la aparición de arrugas.
• Sabías que el daño que produce el tabaco es acumulativo?
A más tiempo de consumo más daño y a mayor cantidad de cigarrillos más daño…
• Sabías que un fumador de 50 años de edad tiene 31% de posibilidades de morir antes de los 70?
• Sabías que dejar de fumar produce beneficios para la salud desde el mismo momento en el que se apaga el cigarrillo?
Al dejar de fumar enseguida se huele mejor, se respira mejor, el corazón funciona mejor y se tose menos. También mejora el rendimiento deportivo.
• Sabías que los cigarrillos bajos en nicotina y alquitrán son igual de peligrosos que los "normales"?
La categorización de “light” está dada por una maquina que mide el contenido de nicotina en el cigarrillo pero la realidad es que el contenido de nicotina en la vida real está dado por la manera en que se fuma. Los fumadores de cigarrillos “light” tienden a “compensar” la menor cantidad de nicotina que tienen los cigarrillos y fuman más, inhalan más, mantienen más el humo dentro de los pulmones y tapan los poros de ventilación que se encuentran en el filtro y son los que permiten que el aire inspirado diluya el humo del cigarrillo y disminuya el contenido de nicotina y alquitrán. De esta manera terminan absorbiendo la cantidad exacta de nicotina que necesitan para no entrar en síndrome de abstinencia. Esta nueva manera de fumar, donde se inhala profundamente, ha aumentado el cáncer de las pequeñas vías respiratorias que antes no era frecuente. Se considera que este nuevo tipo de cáncer es típico de la gente que fuma cigarrillos suaves. Aparte, el filtro de los cigarrillos “light” no elimina el monóxido de carbono ni otros gases dañinos que contiene el humo.
• Sabías que cada vez menos adultos argentinos eligen fumar?
Encuestas nacionales realizadas en 1999 en mayores de 18 años muestran que en ese momento casi el 40% de los argentinos fumaba. Una encuesta similar realizada en el 2004 muestra que el 33.7% era fumador. Esto implica una disminución del 15% en la prevalencia y se traduciría en 1.4 millones menos de fumadores que hace 5 años.
• Sabías que la industria del tabaco gasta unos 2.500 millones de dólares al año para fomentar el consumo de tabaco?
En todos los países, la industria invierte una cantidad mucho mayor en fomentar el consumo del tabaco que lo que gastan los gobiernos en educación sanitaria.
• Sabías que cada año los fumadores de todo el mundo gastan 100.000 millones de dólares en comprar cigarrillos?
• Sabías que el tabaco reduce la eficacia de una amplia gama de medicamentos?
Entre ellos los analgésicos, los anticoagulantes, los antiasmáticos y los fármacos contra la angina de pecho.
• Sabías que la mujer fumadora corre unos riesgos añadidos? Si toma anticonceptivos orales, está expuesta a un mayor riesgo de ataques cardíacos, apoplejía o trombosis de las venas de las piernas. Existen reducción de la fertilidad y la fecundidad, mayores riesgos de aborto, parto prematuro y embarazos ectópicos. La menopausia se adelanta de uno a tres años.
ALGUNOS VIDEOS PARA QUE VEAS LO QUE PROVOCA EL CIGARRILLO
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=4HcXH-0TVaE
link:
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=KxXkoMZhS-A
Si nunca fumaste... pensa que la nicotina es una de las drogas mas adictivas que hay, y una de las dificiles de dejar. NO FUMES!!!!
Asi entra el humo del cigarrillo a tus pulmones:
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=SaeJUCVEp2s&feature=player_profilepage
Un consejo de
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=VwAeV_VNdOc
EXCLUSIVO PARA "MUJERES"
Las mujeres y el fumar
Las enfermedades y el cáncer asociados con el hábito de fumar son una epidemia en las mujeres
En marzo de 2001, el Director General de Salud de los Estados Unidos (US Surgeon General) emitió un informe detallado, que por mucho tiempo se había esperado, llamado "La mujer y el fumar", junto con esta declaración:
"Cuando nos estamos refiriendo a los problemas de salud pública, no debemos dar mal uso a la palabra ‘epidemia’. Sin embargo, no hay mejor palabra para describir el incremento del 600 por ciento en la tasa de mortalidad de cáncer de pulmón, una enfermedad en las mujeres desde 1950, causada principalmente por el hábito de fumar cigarrillos. Evidentemente, esta enfermedad relacionada con el hábito de fumar en las mujeres es una epidemia en su totalidad".
---- David Satcher, MD, PhD
El fumar representa la causa de muerte prematura más evitable en este país. Según los “Centros para la Prevención y Control de las Enfermedades” (Centers for Disease Control and Prevention, CDC), las enfermedades asociadas con el hábito de fumar causaron la muerte de alrededor de 178,000 mujeres cada año. En promedio, estas mujeres murieron 14.5 años antes por haber fumado.
La encuesta más reciente del CDC (2008) muestra que alrededor de una de seis mujeres estadounidenses (18.3%) de 18 años o más fumaron cigarrillos. Las tasas más altas se registraron entre las mujeres indio-americanas y las nativas de Alaska (22.4%), seguido de las mujeres de raza blanca (20.6%), las de raza negra (17.8%), las hispanas/latinas (10.7%) y las asiáticas (4.7%). Entre menor sea el nivel educativo que tenga una mujer, mayores son las probabilidades de que fume. Por ejemplo las mujeres que tienen un nivel educativo inferior a la escuela preparatoria tienen más del doble de probabilidad de fumar en comparación a las que se gradúan de la universidad.
En general, las mujeres tienen una probabilidad menor de fumar en comparación con los hombres. Sin embargo, se ha descubierto que el fumar es más popular entre las mujeres más jóvenes que las de mayor edad. Ésta es una tendencia alarmante que afectará la salud futura de estas mujeres jóvenes. Alrededor del 21% de las mujeres de 25 a 44 años fuman, mientras que sólo alrededor del 8% de las mujeres de 65 años o más fuman. Si estas mujeres jóvenes continúan fumando a medida que envejecen, padecerán más enfermedades y discapacidades asociadas con el hábito. Las tasas del hábito de fumar son ligeramente más bajas entre las mujeres de 18 a 24 años, alrededor del 19%.
Las mujeres que fuman casi siempre comienzan cuando son adolescentes, por lo general antes de terminar la preparatoria (nivel de estudios previos a la universidad). Mientras más joven comienza a fumar, mayor es la probabilidad de consumir tabaco en grandes cantidades cuando sea adulta. Las jóvenes adolescentes tienen la misma probabilidad de fumar que los adolescentes varones. Las encuestas más recientes del CDC muestran que el 19% de las estudiantes de escuela preparatoria y el 6% de las de escuela intermedia (secundaria) han fumado por lo menos un cigarrillo en los últimos 30 días. Más del 9% de las niñas del duodécimo grado (grado 12) informaron que había fumado al menos un cigarro el mes anterior. Casi el 29% de las niñas de este grado ha usado alguna forma de tabaco en el mes anterior.
¿Cómo se puede afectar su salud al fumar?
Cánceres
El consumo de tabaco es responsable de casi una de tres muertes por cáncer. Miles de mujeres morirán este año de cáncer de pulmón, sobrepasando considerablemente al cáncer de seno como principal causa de muerte por cáncer en las mujeres. Casi el 90% de estas muertes por cáncer de pulmón se deberán al hábito de fumar.
El fumar no sólo aumenta el riesgo de cáncer de pulmón, sino que también es un factor de riesgo para otros cánceres, como:
Boca.
Laringe (caja sonora).
Faringe (garganta).
Nariz y senos nasales.
Labios.
Esófago.
Riñón.
Cuello uterino.
Vejiga.
Páncreas.
Estómago.
Además, el hábito de fumar está asociado con algunas formas de leucemia.
El hábito de fumar aumenta su riesgo de enfermedad cardiaca y derrame cerebral
Las mujeres que fuman aumentan en gran medida su riesgo de tener ataques al corazón (causa principal de muerte entre las mujeres) y derrames cerebrales. El riesgo aumenta con el número de cigarrillos fumados y el tiempo que la mujer ha estado fumando. Aunque la mayoría de las mujeres que mueren de enfermedad cardiaca han pasado por la menopausia, fumar aumenta el riesgo mayormente en mujeres jóvenes que en mujeres de edad avanzada. Algunos estudios indican que fumar cigarrillos incrementa aún más el riesgo de enfermedad cardiaca en mujeres jóvenes y que estén tomando pastillas anticonceptivas.
El hábito de fumar es perjudicial para sus pulmones
Fumar causa daño a las vías respiratorias y a los sacos de aire diminutos que se encuentran en los pulmones. Esto puede causar tos crónica y respiración sibilante. Más del 75% de las muertes por bronquitis crónica y enfisema, lo que juntas se conoce como enfermedad pulmonar obstructiva crónica (chronic obstructive pulmonary disease, COPD), son causadas por el fumar. El riesgo aumenta tanto con la cantidad de cigarrillos fumados diariamente como con el tiempo que lleve fumando la mujer. Las mujeres de 35 años o más que fuman tienen casi 13 veces más probabilidad de morir de bronquitis o enfisema que las no fumadoras. Fumar cigarrillos bajos en alquitrán o "light" no reduce estos riesgos ni ninguno de los otros riesgos a la salud asociados con el tabaco.
Los pulmones crecen más lentamente en las adolescentes que fuman, mientras que las mujeres adultas fumadoras comienzan a perder su función pulmonar en la adultez temprana.
Fumar causa otros problemas de salud
El fumar puede causar o empeorar la pobre circulación de la sangre en los brazos y las piernas (enfermedad vascular periférica o PVD, por sus siglas en inglés). Esto puede limitar las actividades diarias, tal como caminar. Peor aún, la cirugía para mejorar la circulación sanguínea a menudo no es eficaz en las personas que siguen fumando. Por esta razón, muchos médicos que hacen cirugías en los vasos sanguíneos (cirujanos vasculares) se niegan a realizar cirugías en pacientes con PVD a menos que ellos dejen de fumar. Dejar de fumar reduce el riesgo de PVD. En las personas que ya padecen PVD, dejar de fumar mejora las probabilidades de que el tratamiento sea eficaz.
Las mujeres fumadoras, especialmente tras haber pasado por la menopausia, tienen una densidad ósea menor (adelgazamiento de los huesos) y un mayor riesgo de fractura de huesos, incluyendo fractura de la cadera, en comparación con las mujeres que no fuman. También pudieran tener un mayor riesgo de artritis reumatoide y cataratas (opacidad de la lente ocular), así como de degeneración macular relacionada con la edad, lo que puede causar ceguera.
Fumar afecta la salud del sistema reproductor femenino
El consumo de tabaco puede dañar la salud del sistema reproductor femenino. Las mujeres que fuman tienen una mayor probabilidad de confrontar problemas para quedar embarazadas. Las fumadoras tienden a ser más jóvenes al comienzo de la menopausia que las no fumadoras y puede que presenten más síntomas molestos mientras pasen por esta etapa.
Además, fumar puede causar problemas durante el embarazo que pueden afectar tanto a la madre como al bebé. Las fumadoras tienen un mayor riesgo de que la placenta (el órgano que protege y por el cual el feto en crecimiento se alimenta) crezca muy cerca de la abertura del útero. También tienen una probabilidad mayor de ruptura de membrana prematura y placentas que se separan del útero muy prematuramente. Esto puede traer como consecuencias hemorragia, parto prematuro y una cesárea de emergencia. Las fumadoras también tienen más probabilidad de aborto espontáneo y parto de feto muerto.
Fumar puede afectar la salud de su bebé
Primero que nada, hasta el 5% de las muertes infantiles se hubiesen podido prevenir si las mujeres embarazadas no hubiesen fumado.
Más del 10% de las mujeres fuman a lo largo de su embarazo, y algunos estudios indican que este porcentaje es 16% o más. El fumar está asociado con un mayor riesgo de parto prematuro y muerte infantil. La investigación también sugiere que los infantes de madres que fuman durante y después del embarazo tienen una probabilidad de dos a tres veces mayor de morir del síndrome de muerte súbita (SIDS) en comparación con bebés nacidos de madres que no fuman. El riesgo de SIDS es algo menor para los bebés cuyas madres dejaron de fumar durante el embarazo, incluso si comenzaron a fumar nuevamente después del parto.
De las mujeres que logran dejar de fumar durante el embarazo, sólo una de cada tres permanece sin fumar tras un año después del parto. Los bebés de las madres que no fuman tienen el riesgo más bajo de SIDS.
Fumar durante el embarazo causa que al menos uno de cinco bebés nazcan con bajo peso. El fumar durante el embarazo disminuye el crecimiento del feto. A menudo, esto causa que los bebés tengan problemas de salud como consecuencia del bajo peso al nacer. Las mujeres que dejan de fumar antes de quedar embarazadas reducen el riesgo de tener un bebé de bajo peso al mismo nivel de las mujeres que nunca han fumado. Incluso las mujeres que dejan de fumar durante los primeros tres a cuatro meses de embarazo tienen bebés mucho más saludables que aquéllas que siguen fumando.
Muchas mujeres pueden dejar de fumar durante el principio del embarazo. Sin embargo, a las mujeres que padecen trastornos de estado de ánimo, tal como depresión, a menudo se les hace más difícil dejar de fumar. Las investigaciones han encontrado que entre un tercio y la mitad de las mujeres que fuman durante el embarazo tienen un trastorno del estado de ánimo. Puede ser más difícil tratar con medicinas a las mujeres embarazadas que padecen depresión, ansiedad o abstinencia de nicotina debido a que preocupa los efectos dañinos que pueden causar los medicamentos al feto. El asesoramiento y la terapia de salud mental pueden ayudar a algunas de estas mujeres. Si la mujer no puede dejar de fumar con terapia, puede que quiera hablar con su médico sobre otras cosas que ella pueda tratar para dejar el hábito.
Después del nacimiento de un bebé, algunos químicos perjudiciales que se encuentran en el tabaco también se le pueden pasar al bebé a través de la leche materna. Esto puede afectar al bebé inmediatamente. Por ejemplo, los bebés que fueron amamantados por madres que han fumado duermen media hora menos que los bebés de las madres que no fuman (esto se midió por 3½ horas justo después de la lactancia).
Si usted deja de fumar durante el embarazo, no vuelva a fumar de nuevo después del nacimiento del bebé. Cuando sienta la tentación de comenzar a fumar, busque ayuda inmediatamente. Además, recuerde que los padres que fuman tienen una mayor probabilidad de tener hijos que fuman. Por lo tanto, si usted se mantiene sin fumar, habrá una mejor probabilidad de que su hijo nunca comience a fumar.
El humo de segunda mano puede afectar la salud de sus hijos
Alrededor de uno de cada 10 niños en los Estados Unidos menores de seis años respira el humo de segunda mano en sus hogares por lo menos cuatro días por semana. Los estudios reportan que los niños mayores cuyos padres fuman se enferman con mayor frecuencia. Sus pulmones se desarrollan menos que los de los niños que no viven alrededor de fumadores. Contraen bronquitis y neumonía con más frecuencia. Tosen más y tienen respiración sibilante en mayor grado. Además, el humo de segunda mano puede causar un ataque de asma en un niño, empeorar los síntomas del asma, e incluso causar nuevos casos de asma en niños que nunca antes habían mostrado síntomas. Más del 40% de los niños que acuden a la sala de urgencias debido a asma viven con fumadores. Un ataque severo de asma puede causar la muerte.
Los niños que viven con padres fumadores también contraen más infecciones de los oídos. A menudo, esto causa acumulación de líquido en sus oídos y puede que ellos necesiten una cirugía para drenar sus conductos auditivos. Algunos de estos problemas pueden parecer insignificantes, pero éstos se van acumulando rápidamente: piense sobre los gastos, las visitas al médico, las medicinas, las ausencias en la escuela, y a menudo las ausencias en el trabajo del padre o la madre que tiene que llevar al hijo al médico. Además, esto no incluye las molestias que tiene que pasar el niño.
Informe del Director General de Salud Pública: el humo de segunda mano mata a las personas que no fuman y enferma a otras personas
Se ha demostrado que el humo ambiental de tabaco, también conocido como humo de segunda mano, aumenta el riesgo de cáncer de pulmón. El informe del 2006 el Director de Salud Pública sobre el humo de segunda mano declaró que:
Muchos millones de estadounidenses, tanto niños como adultos, siguen estando expuestos al humo de segunda mano en sus casas y lugares de trabajo, aún y cuando se ha logrado un avance sustancial en el control del tabaco.
El humo de segunda mano ocasiona muerte prematura y enfermedades en niños y adultos que no fuman.
Los niños expuestos al humo de segunda mano tienen un riesgo aumentado del síndrome de muerte súbita infantil, infecciones del sistema respiratorio, complicaciones en los oídos y asma más severo. El hábito de fumar por los padres causa síntomas respiratorios y desacelera el crecimiento de los pulmones de sus hijos.
El humo de segunda mano afecta inmediatamente al corazón y a la circulación sanguínea en una manera perjudicial. Por un tiempo más prolongado, también causa enfermedad cardiaca y cáncer de pulmón.
La evidencia científica muestra que no existe un nivel seguro de exposición al humo de segunda mano.
La única manera de proteger completamente a las personas que no fuman de la exposición al humo de segunda mano en interiores es previniendo que se fume en los interiores o en los edificios. Separar a los fumadores de los no fumadores, limpiar el aire y ventilar los edificios no puede evitar la exposición de los no fumadores al humo de segunda mano.
Dejar el hábito de fumar
Más de un 75% de las mujeres dice que quieren dejar de fumar. Casi la mitad ha reportado haber intentado dejar de fumar en el último año. La probabilidad para dejar de fumar y mantenerse sin fumar es casi igual para los hombres que para las mujeres, aunque puede que haya algunas maneras en que las mujeres sean diferentes (consulte la sección “Diferencias entre las mujeres y los hombres” que se presenta más adelante).
El dejar de fumar puede ayudar a reducir el riesgo de muchos de los efectos de salud mencionados anteriormente. El riesgo de enfermedades cardiacas se reduce grandemente a tan sólo uno o dos años después de haber dejado de fumar, así como el riesgo de un derrame cerebral vuelve a la normalidad de 10 a 15 años después de dejar el hábito.
Muchas mujeres tienen miedo de dejar de fumar por temor a aumentar de peso. Algunas mujeres que dejan de fumar aumentan algunas libras, principalmente en el primer año. Aunque las cifras varían, las mujeres aumentan un promedio de aproximadamente 10 libras después de dejar de fumar. Esta cantidad de peso ganado usualmente puede ser controlada mediante dieta y ejercicio. Además, los beneficios para la salud que se obtienen al dejar de fumar son considerablemente mayores que cualquier problema que cause un pequeño aumento de peso.
Diferencias entre las mujeres y los hombres
Algunos estudios han demostrado que existen diferencias entre hombres y mujeres que están tratando de dejar de fumar. Por ejemplo, algunos estudios encontraron que las terapias de reemplazo de nicotina parecían ayudar más a los hombres que a las mujeres. Los estudios de otras medicinas, tal como bupropión (Zyban®) y vareniclina (Chantix®) no han encontrado tal diferencia (los hombres y las mujeres tuvieron las mismas tasas de éxi