Buenas, en este post voy a tratar sobre la alimentación y la salud para así cuestionar hábitos alimentarios que aparentan ser normales y beneficiosos pero lamentablemente no es así. Hay intereses económicos de por medio, por lo tanto me parece importante comprender no solo cómo nos afecta esta forma de alimentación sino también el cómo comenzó ya que su consumo(en la forma que se consume hoy en día) es algo contemporáneo.
El azúcar blanco se obtiene principalmente de la caña de azúcar o de la remolacha. Esta se somete aun proceso de purificación química. La película de miel que rodea el cristal de azúcar moreno o rubio contiene sustancias como minerales y vitaminas. En el argot azucarero, a estas sustancias se les llama impurezas.
Cabe aclarar que,durante el proceso de refinación, a todas las sustancias que no son sacarosa se consideran impurezas, pero son inofensivas para la salud. El hecho de que el azúcar industrial se presente incompleto y aislado de los otros componentes de la planta (celulosa, vitaminas, enzimas, sales minerales,etc.) implica que esta privado de sustancias necesarias para la buena metabolización del azúcar y a su pausada y correcta difusión en el organismo.
Al estar separado de los componentes que normalmente la acompañarían, cuando el azúcar refinado penetra en el organismo tiene avidez por determinados elementos químicos, por eso actúa robando sustancias como calcio (el azúcar blanco tiende a provocar descalcificación y es el origen de numerosas artritis y caries por acidosis hormonal), magnesium y vitamina B. Puede ser, en consecuencia un desmineralizador del organismo.
Publicidad e interés económico
Estamos asistiendo últimamente a todo un despliegue publicitario que amparado es un curioso eslogan. Está dedicado a la promoción del azúcar y sus virtudes. Esta campaña parece querer rehabilitar ante la opinión publica un producto, el azúcar.
La gran industria azucarera constituye uno de los lobbies más influyentes en la venta de productos con azúcar, que le reporta un beneficio de 47.000 millones de dólares al año.
El refinado de la caña de azúcar se desarrolló poco a poco, y se extendió por todo el mundo en un corto período de tiempo. La refinación comenzó con molinos de piedra antiguos, alimentados por los ríos o veletas donde se molía trigo para hacer harina. Conforme pasaba el tiempo, la maquinaria se puso mejor y mejor para quitar las cáscaras externas del trigo y dejando sólo la parte blanca interna de hidratos de carbono simple, carente de minerales y vitaminas. Lo mismo ocurre con la remolacha y caña de azúcar. Los métodos de procesamiento, que despojaron todas las vitaminas, minerales y enzimas, se volvieron tan buenos en la fabricación de un producto consistente de cristales blancos, que el precio del azúcar bajó y bajó en todo el mundo.
El consumo de azúcar, subió y subió. Lo que solía ser un manjar sólo para los ricos, evolucionó para convertirse en un elemento básico para todo el mundo.
En los inicios del siglo XIX, la producción anual mundial se situaba en menos de 250,000 toneladas, cifra que se elevó hasta alcanzar 10 millones de toneladas una vez inicio el siglo XX. A finales de siglo la producción se estima en 92 millones de toneladas.
El 70 % del azúcar del mundo se produce a partir de la caña de azúcar y el restante 30 % de la remolacha.
•Brasil (386.2 millones de toneladas).
•India (265).
•China (147).
•Tailandia (74).
•Pakistán (42).
•México (42).
•Colombia (36.6).
•Australia (36).
El consumo por persona y año ha ido aumentando principalmente en los países industrializados de América y Europa.
La moderna manufactura del azúcar nos ha traído enfermedades totalmente nuevas: escorbuto, diabetes, hipoglicemia, hiperactividad y esquizofrenia. El azúcar que se vende no es nada más que un ácido cristalizado concentrado. Como antiguamente el azúcar era tan caro que sólo los ricos podían permitirse su uso, consistía, desde el punto de vista de la economía nacional, algo inconsecuente. Pero hoy, cuando debido a su bajo costo, el azúcar ha causado una degeneración humana, es el momento de insistir en un esclarecimiento general. Robert Boesler, 1912.
El cerebro lo detecta primero. Hormonas emergen rápidamente de las cortezas suprarrenales enlistando todos los recursos químicos disponibles para confrontar la amenaza del azúcar: insulina proveniente del páncreas laboran específicamente para reducir el nivel de la glucosa sanguínea en antagonismo complementario al de las hormonas adrenales cuya función consiste en mantener la glucosa elevada.
En el ser humano, la ingestión de 100gr de azúcar refinado provoca en 15 minutos un aumento del pulso, la elevación de la presión sanguínea de un 15 a un 20% y el aumento de la función renal. Se produce pues una estimulación del sistema circulatorio y, como afirmaba el Dr. Carton “da calor y fuerzas….pero es algo engañoso que cuesta caro”.
En caso de ingesta abundante se constata la fatiga del órgano regulador, que es el hígado, encargado de mantener el nivel de azúcar adecuado en la sangre.
Para toda persona que de forma habitual y cotidiana consume azúcar sus niveles de glucosa se mantienen permanentemente por encima del nivel regular, es decir, rara vez se experimentará una baja hacia la auténtica normalidad en los niveles de glucosa. La mayoría de la población mundial literalmente vive bajo los efectos del azúcar sin saberlo y sin notarlo. Este desequilibrio permanente está siendo asociado con diversas enfermedades nerviosas, y especialmente en los niños.
El potencial de dependencia es considerablemente alto, de tipo psicológico y físico. Su síndrome de abstinencia se experimenta hasta después de varias semanas de haber descontinuado totalmente el uso de azúcar y alimentos que lo contengan. Sus síntomas incluyen depresión, fatiga, nerviosismo, ansiedad por comer alimentos dulces, falta de concentración, alergias e hipertensión.
Asimismo el azúcar absorbido abundantemente afecta la actividad de los glóbulos blancos o leucocitos.
Un experimento realizado en EEUU (en la Universidad de loma –linda- California) aporto los siguientes datos:
En condiciones normales se calcula que un glóbulo blanco puede fagocitar 14 bacterias:
•5 minutos después de la absorción de 6 cucharaditas de azúcar, un glóbulo blanco puede vencer 10 bacterias.
•5 minutos después de la absorción de 12 cucharadas, un glóbulo blanco puede vencer 5 bacterias.
•5 minutos después de la absorción de 18 cucharadas, un glóbulo blanco puede vencer 2 bacterias.
•5 minutos después de la absorción de 24 cucharadas, un glóbulo blanco solo puede vencer media bacteria.
El alto consumo de azúcar es el principal culpable de la mayoría de las enfermedades crónicas que azotan nuestra sociedad: Diabetes, hipertensión, arterioesclerosis, Obesidad,Cáncer, Alzheimer, Candidiasis, Eczema, Síndrome Premenstrual, etc.
El alto consumo de azúcar refinado está relacionado directamente con el cáncer. Estudios de laboratorio demostraron que los animales alimentados con dietas altas en azúcar desarrollaron tumores en glándulas mamarias en un número considerablemente mayor en comparación con animales nutridos con hidratos de carbono sin refinar como: vegetales, cereales integrales, legumbres, etc.
El azúcar reduce las ganas de comer alimentos nutritivos como las verduras, lo que puede resultar en carencias nutricionales. El exceso de promoción de productos con alto valor energético contribuye al aumento del consumo de azúcar desde la infancia ya que, según el informe, un niño verá al año cerca de 19.000 anuncios sobre el producto.
Es verdad que el organismo requiere o necesita del azúcar pero la obtiene a través de los carbohidratos de los que finalmente puede extraer la glucosa. Esta glucosa es el combustible diario que necesita la actividad muscular para el buen funcionamiento. Y sobre todo el cerebro (que consume el 20% de la energía correspondiente al metabolismo basal) Pero para que el metabolismo de los centros nerviosos se precise de glucosa, no significa en absoluto que deba consumirse azúcar industrial aislado.
Los azucares naturales que el cuerpo necesita se obtienen de alimentos ricos en hidratos de carbono (y por consecuencia en azucares) sin necedad de acudir la ingesta de azúcar aislado industrialmente.
El azúcar es una droga, al igual que el alcohol y el tabaco, por eso debe de ser controlada y etiquetada, insiste el responsable de Salud de Ámsterdam, Paul van der Velpen.
Al igual que el alcohol y el tabaco, realmente el azúcar es una droga. Aquí se necesita un papel importante por parte del gobierno. El uso del azúcar debe ser desalentado y los usuarios deben ser conscientes de los peligros.
Paul van der Velpen
El azúcar, a diferencia de la grasa y otros alimentos, interfiere con el apetito del cuerpo creando un insaciable deseo de seguir comiendo, un efecto que la industria alimentaria utiliza para aumentar el consumo de sus productos. “El azúcar altera este mecanismo. Quien utiliza azúcar quiere más y más, incluso cuando ya no tienen hambre. Por ejemplo, se puede ofrecer huevos a alguien y esta persona va a dejar de comer en un momento. Pero tras recibir las galletas va a seguir comiendo a pesar de los dolores de estómago”
El consumo elevado de azúcar da lugar a adicción, según un estudio realizado en ratas por investigadores de la Universidad de Princeton en Estados Unidos. El trabajo, que muestra conductas de búsqueda ansiosa y recaídas en el consumo de azúcar, se ha hecho público durante la reunión anual del Colegio Americano de Neuropsicofarmacología en Arizona. Los investigadores han mostrado en trabajos anteriores un patrón de conducta de consumo en aumento y los signos de la abstinencia tras dejar de tomar azúcar.
El mercado nos engaña con sus publicidades constantes y de enorme repercusión y nos hace consumir un producto que nos hace muy mal a todos. Sé que lamentablemente en esta sociedad de consumo suele ser difícil abandonar ciertos hábitos pero se pueden ir reemplazando de a poco, tratando de reducir lo máximo posible y de manera decreciente el consumo. Además me parece sumamente importante la difusión de la información para que les llegue a todos.
En caso de que se dude la veracidad de los datos presentados, también invito a que lean e investiguen por su cuenta. Eso sí, me parece importante recalcar que en esta discusión están:
- Las grandes empresas que mueven millones de dólares gracias a la venta de azúcar y otros productos que la contienen y por ende se ve que hay un interés económico obvio.
- Diferentes personas desde expertos hasta personas como yo que tratan de difundir información de valor para la sociedad, ¿con qué interés? Un interés social. Para que no nos engañen más.
Un libro muy conocido sobre el tema es Sugar blues de William Dufty
Y aca un documental muy bueno