¿Qué tan lejos llegarías para obtener la toma perfecta? ¿Qué tal entrar en las frías aguas del Mar Blanco de Rusia, el cual va por todo lo largo de la costa noroeste? ¿Tal vez no? Está bien, es entendible. El fotógrafo Ruso y biólogo marino Alexander Semenov lo hizo por ti. A cargo del equipo de buceo de la Estación Biológica del Mar Blanco, Semenov saltó a las frígidas aguas para tomar las fotografías de estas serenas y luminosas criaturas. Aparte del desafiante frío, Semenov también tuvo las agallas de acercarse a las medusas, las cuales pueden tener partes punzantes muy peligrosas.
Las medusas han existido desde hace millones de años, antes que los humanos. Sus relativamente simples cuerpos se encuentran mayormente compuestos de agua. Pueden tener múltiples estómagos, pero ningún tipo de cerebro. Poseen, sin embargo, un sistema nervioso que les permite moverse y reaccionar a la luz y las esencias. También viven cómodamente en las frías aguas del Mar Blanco, a veces bajo capas de hielo.
Para Semenov, fotografiar estas criaturas es importante para el estudio académico. También es la forma de compartir la belleza y el misterio del mundo submarino con el resto de la población humana. Aunque han estado durante millones de años, las medusas, así como otras formas de vidas marinas, poseen un futuro incierto debido al cambio climático. Semenov espera que al comunicar la complejidad de la vida marina, podamos reconocer lo importante que son para nuestro planeta.
Las medusas han existido desde hace millones de años, antes que los humanos. Sus relativamente simples cuerpos se encuentran mayormente compuestos de agua. Pueden tener múltiples estómagos, pero ningún tipo de cerebro. Poseen, sin embargo, un sistema nervioso que les permite moverse y reaccionar a la luz y las esencias. También viven cómodamente en las frías aguas del Mar Blanco, a veces bajo capas de hielo.
Para Semenov, fotografiar estas criaturas es importante para el estudio académico. También es la forma de compartir la belleza y el misterio del mundo submarino con el resto de la población humana. Aunque han estado durante millones de años, las medusas, así como otras formas de vidas marinas, poseen un futuro incierto debido al cambio climático. Semenov espera que al comunicar la complejidad de la vida marina, podamos reconocer lo importante que son para nuestro planeta.