Logosofía:
La Logosofía es una ciencia de investigación causal, que ha abierto una nueva ruta para la realización de la vida y destino del hombre. Como ciencia integral, la Logosofía recurre a sus propias concepciones, exponiendo con claridad los conocimientos que de ella emanan. Propone un proceso gradual que habilita al hombre para conducir en forma consciente su propia evolución integral, hacia la conquista de las máximas prerrogativas concedidas al género humano.
Su nombre reúne en un solo vocablo las raíces griegas: "logos" (verbo creador o manifestación del saber supremo) y "sofía" (ciencia original o sabiduría), adoptadas para designar una nueva línea de conocimientos, un conjunto de principios, un método y una técnica que le son eminentemente propias.
La Logosofía brinda los conocimientos y un método experimental que habilita al individuo a encauzar y concretar, gradual y conscientemente, las inquietudes de saber y superación que desde siempre alienta el espíritu humano, mediante un proceso de auto perfeccionamiento al que denomina Proceso de Evolución Consciente. Al mismo tiempo, torna posible el conocimiento de sí mismo, que permite penetrar en los secretos de la propia vida psicológica, mental y espiritual.
A través de la formación consciente de la propia individualidad, la Logosofía contribuye con el desarrollo de una humanidad más responsable y lúcida, capaz de forjar un elevado destino, de acuerdo con la alta jerarquía de su especie.
La Logosofía es la ciencia del presente y del futuro porque entraña una nueva e insuperable forma de concebir la vida, de pensar y de sentir, tan necesaria en la época actual para elevar los espíritus por encima de la torpe materialidad reinante.
Sus grandes objetivos son:
* La evolución consciente del hombre.
*El conocimiento de sí mismo.
* La integración del propio espíritu.
* El conocimiento de las leyes universales.
*El conocimiento del mundo mental.
*La edificación de una nueva vida y de un destino mejor.
El desenvolvimiento y el dominio profundo de las funciones de estudiar, de aprender, de pensar y de realizar.
El autor de la Logosofía
Carlos Bernardo González Pecotche, humanista, pensador y escritor, nació en Buenos Aires el 11 de agosto de 1901. Desde muy joven abordó con una original visión los problemas humanos. Sintió que podía realizar una obra que presentaría nuevos conceptos desconocidos hasta entonces por la cultura vigente, cuya proyección plasmó en la trascendencia de los conocimientos que la componen, y en la precisión de su método. Pasó, entonces, a reunir en torno suyo a personas que buscaban satisfacer sus inquietudes de saber de forma diferente a los tradicionales e inoperantes padrones, y el 11 de agosto de 1930, en la ciudad de Córdoba, decidió fundar la primera Escuela de Logosofía. Desde ese momento dedicó su vida a la realización de la obra de superación humana que es hoy el objetivo principal de la Fundación Logosófica.
Su gran capacidad fue puesta de manifiesto en su vasta producción literaria: escribió 21 libros exponiendo la concepción logosófica en diversos géneros. Editó dos revistas, un periódico, y dictó más de un millar de conferencias en Argentina, Brasil y Uruguay dedicados exclusivamente a explicar y difundir los conocimientos logosóficos.
Fue ejemplo en todo: en generosidad al prodigar sus conocimientos, en laboriosidad por su actividad fecunda, en calidez por la forma particular de su pedagogía. El tiempo brindará la perspectiva justa para medir las proyecciones de su talento y la contribución de su obra creadora para el bien de la humanidad.
Algunos Conceptos
Debemos advertir que algunos términos y conceptos referidos por Logosofía, poseen un contenido substancialmente diferente del habitual, por tratarse justamente, de una nueva línea de conocimientos que no deriva de lo expresado anteriormente por filósofos, pensadores u otras ciencias.
La explicación cabal de los mismos se halla plasmada en los libros del autor, que pueden ser consultados en las principales bibliotecas del país, adquiriéndolos en librerías y en las sedes de la Fundación Logosófica, o vía Internet.
Afecto - Conciencia - Dios - Sistema Mental - Espíritu - El Conocimiento de Sí Mismo - La Evolución Consciente - La Redención de Sí Mismo - Las Leyes Universales - Los Pensamientos
Afecto
La enseñanza logosófica establece que todo cuanto el hombre piensa y hace debe necesariamente estar influido por esa fuerza interna que se llama afecto, y enseña que todo estudio debe ser llevado a cabo con sentimiento altruista, a fin de que el esfuerzo individual contribuya a la elevación y felicidad del género humano. Definiremos mejor el afecto si decimos que es la parte del amor hecho conciencia; es obvio, pues, que su estabilidad no peligra como aquél, sujeto siempre a variaciones y mudanzas.
Conciencia
Constituye, cuando se halla en posesión de los conocimientos que la habilitan para su alto cometido, el gobierno central de nuestro mundo interior. Nada de cuanto en él ocurre puede ya permanecer ajeno a su intervención y aquiescencia.
Dios
Para la Logosofía, Dios es el Supremo Creador de la Ciencia Universal, porque todos los procesos de la Creación se cumplen siguiendo los dictados de su Sabiduría. La ciencia del hombre es sólo un débil reflejo de aquélla, fuente permanente de todas sus inspiraciones. Esta es la causa por la cual la Logosofía menciona con frecuencia el nombre de Dios; un Dios despojado de artificios, que muestra al hombre la plenitud de su esplendor natural en su Magna Ciencia y en su Verdad Absoluta.
El Conocimiento de Sí Mismo
La Logosofía enseña cómo conocerse a sí mismo, con método, con sabiduría. No es una teoría más: es el hombre internándose en sí mismo y descubriendo la vida superior, su mundo interno, sus deficiencias psicológicas, sus pensamientos, su espíritu, Dios y Sus Leyes Universales.
El Espíritu
El espíritu, fuerza anímica que alienta al ser, es una parte inseparable de él, cuya existencia real e innegable perfila los caracteres de la propia vida. La vida humana, en su contenido espiritual, es todo aquello que, trascendiendo lo común de la vida física, interesa vivamente a la inteligencia humana.
La Logosofía demuestra que el espíritu del ser se manifiesta a su razón por dos medios y expresiones diferentes, los cuales se comunican entre sí y se identifican como propiedad individual. Esos medios a los que nos referimos son su mente y su sensibilidad.
El Sistema Mental
El sistema mental, integrado por la mente superior y la inferior, es la prueba más palpable de la genial creación de la estructura psicológica humana. Su realidad se pone de manifiesto no bien los conocimientos logosóficos descubren su existencia. La evolución consciente debe su realidad a la efectividad de ese maravilloso sistema.
La Evolución Consciente
Al referirse al proceso de evolución consciente, la Logosofía señala el camino que lleva a penetrar en los secretos de la propia vida psicológica, mental y espiritual, que empieza en el momento en el que el ser, por propia voluntad, decide retomar el hilo de su existencia, dejando de vivir una vida rutinaria e intrascendente. Constituye una nueva dimensión de vida; el encuentro con su ser individual..
La Redención de Sí Mismo
La ley de evolución permite que el hombre reconstruya su vida a través de un verdadero proceso de evolución consciente, redimiéndose de sus errores y faltas, lo que lo convierte en redentor de sí mismo. Cada falta o error cometido lo transforman en un deudor moral. El bien realizado a conciencia, por lo contrario, es un bien moral que suma a su herencia espiritual.
Las Leyes Universales
Son las leyes naturales que rigen todo el universo visible e invisible, manteniendo el equilibrio, la armonía y ordenando y disciplinando todo lo creado. Establecen relaciones de correspondencia, de causa y efecto, etc., prescribiendo normas de conducta elevada en sucesivas etapas de perfeccionamiento.
Los Pensamientos
¿Cómo ser dueño de la propia vida si desconocemos qué pensamientos tenemos en nuestro mundo interno? ¿Si confundimos pensamientos con mente, voluntad, entendimiento, cerebro? La Logosofía presenta a los pensamientos como entidades que viven en la mente o fuera de ella y que pueden alcanzar vida propia, evidenciándose esta realidad en el momento en que se manifiestan.
¿Cómo se estudia Logosofía?
La Logosofía se estudia y practica siguiendo el método que ella misma establece. Este método, esencialmente psicodinámico, prescribe el estudio y la práctica en lo individual complementado con el intercambio y la práctica en lo colectivo.
El estudio y práctica en lo individual comprende tres etapas que se extienden a lo largo de la vida, reiterándose en progresión ascendente. En los tramos iniciales su especificación es como sigue:
1) Primera etapa: Comprende el estudio interpretativo de los temas que configuran el programa de estudio, sin exclusión de otros que interesen particularmente al estudiante. Se inicia con un repaso general de los libros logosóficos, a fin de tener una idea, general también, de la concepción que los inspira. Sigue luego el estudio minucioso de los tópicos comprendidos en el programa, con precisas indicaciones respecto a la realización logosófica. A medida que se avanza en la lectura y profundización de los temas, cada cual se preguntará qué es lo que ha comprendido y lo anotará. Este aspecto del proceso que se documenta para guía de sí mismo, contribuye también con gran eficacia al esclarecimiento de ideas y conceptos.
2) Segunda etapa: Se caracteriza por una mayor contracción al estudio, con miras a la formación consciente, vigilando las oscilaciones temperamentales, los factores que inciden en ellas, etc. La enseñanza es tratada más a fondo, sumándose esta vez al adiestramiento su aplicación a la vida en los diferentes y variados sectores donde cada cual desarrolla sus actividades cotidianas.
3) Tercera etapa: Completa el ciclo, configurando el dominio de conocimientos y la creación de nuevas aptitudes para usarlas en favor del proceso individual de evolución consciente. Se comprenderá sin dificultades que se alcanza la madurez logosófica cuando, tras el aprendizaje técnico, se elaboran comprensiones básicas de las enseñanzas que luego se llevan al campo experimental de la propia vida. El acierto en la aplicación convierte la enseñanza en conocimiento.
En el estudio y práctica en lo colectivo, la confrontación de interpretaciones o comprensiones que cada uno haya logrado hacer de las enseñanzas entre aquellos que también estudian Logosofía y se hallan más o menos a la misma altura en la investigación, permite verificar si del tópico estudiado fueron vistos por la inteligencia todos sus aspectos o, al menos, los más accesibles. De lo que resulta que el estudio individual es hasta cierto punto inseparable del colectivo. La parte colectiva del estudio se realiza en las sedes de la Fundación Logosófica.
INTELIGENCIA COLECTIVA