Hígado graso: remedios para evitarlo
Esta afección se conoce medicamente como “Esteatosis Hepática”. Es un problema metabólico común; puede presentarse tanto en hombres como mujeres, y se debe a que el hígado no procesa las grasas de manera correcta y las acumula. La obesidad no es la única causa, pero es importante mencionar que según datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud), el 80% de los adultos y el 50% de los niños con obesidad padecen Esteatosis Hepática no alcohólica, la cual, de no ser tratada, puede derivar en una cirrosis hepática o cáncer de hígado. Te cuento un poco y te doy algunos consejos para prevenir este problema. – Texto: Gabrimar Lascurain
Recordemos un poco.
El hígado es como el laboratorio de nuestro cuerpo, se encarga de purificar la sangre, ayudar al cuerpo a utilizar los alimentos como nutrientes, a digerir las grasas por medio de la bilis, almacena vitaminas y minerales, entre otras funciones. Cuando el laboratorio falla, pueden presentarse problemas como el hígado graso. ¿Qué puede hacer que falle el laboratorio? Pues la mala alimentación, la obesidad, la diabetes, la desnutrición en proteínas y por supuesto, el consumo desmedido de bebidas alcohólicas.
Puede llegar a ser un padecimiento asintomático; sin embargo, de presentarse síntomas, los más comunes serían: fatiga crónica, dolor en la parte superior derecha del abdomen, malestar general y sensación de pesadez después de las comidas.
Los exámenes clínicos que pueden detectar esta enfermedad, son: una ecografía (o ultrasonido) por medio del cual se detecta el brillo del hígado (entre más brille, más dañado está); o bien, mediante un examen de sangre en el que se evalúa el nivel de las transaminasas. Por eso son importantes los chequeos constantes, pues si no detectamos esta enfermedad a tiempo, algunos casos pueden terminar en una cirrosis irreversible.
Lo importante es saber cómo podemos prevenirlo. Es importante evitar bajar o subir de peso de manera brusca, pues esto puede aumentar el riesgo de padecer hígado graso: recuerda que la mejor forma de perder peso es hacerlo de una manera gradual.
El consumo de antioxidantes como vitamina A, C, E y Selenio combate la degeneración celular y evita el posible padecimiento del hígado graso. ¡A comer alimentos y bebidas con antioxidantes! Café, té verde y frutos rojos son buenas opciones.
La alimentación juega un papel muy importante al tratar de prevenir este padecimiento; tu consumo de vegetales debe aumentar y disminuir el de los carbohidratos refinados (dulces, galletas, alimentos ricos en harinas cereales endulzados, por ejemplo).
Si vas a consumir lácteos, que sean reducidos en grasas.
Olvídate de las bebidas gaseosas, consume agua natural, y mínimo 2 litros al día.
No consumas alimentos preparados en salsas cremosas y muy espesas.
Trata de evitar la comida muy frita o alta en grasa saturada (piel de carnes, carnes grasosas, manteca, coco, mantequilla, tocino, etc.).
El consumo de alcohol debe ser controlado. No abuses.
Aumenta el consumo de fibra natural, de vegetales y cereales integrales, esto ayuda a que tu organismo no absorba tantas grasas y azúcares.
Consume en cantidades moderadas pescado azul, semillas y frutos secos, pues ayudan a controlar el colesterol.
Hacer ejercicio también es una parte importante en esta lucha; realiza por lo menos 30 minutos de ejercicio aeróbico diariamente, y si puedes aumentar poco a poco tu rutina, los resultados serán mejores.
No te saltes alimentos, trata de comer 5 veces al día. Todos estos consejos te pueden ayudar, tanto a prevenir, como a tratar el padecimiento de hígado graso. En la actualidad, los avances en la ciencia han permitido demostrar que la alimentación juega un papel muy importante en nuestra salud, pues se encarga de surtir a nuestro organismo de las sustancias necesarias para vivir; de lo que le demos dependerá el que tengamos o no ciertas enfermedades; al fin y al cabo, ¡somos lo que comemos! Recuerda: ¡Tú generas el cambio!