Segunda parte de esta historia. Si te perdiste la primera parte entrá acá.
Sábado en la mañana (hoy), salgo afuera, un día gris de mierda (estaba feo como para llover pero finalmente se fue en amagues y no llovió nada).
A todo esto en mi casa también fue todo un tema de familia con lo que me pasó días atrás y lo conté acá y también en mi casa el clima era de nervios y espera a ver qué pasaba, porque la jugada podía salir mal pero siempre yo trataba de calmar los ánimos y darle para adelante.
A decir verdad estaba algo arrepentido de haberle dicho que venga para casa, pero ahora ya estaba jugado.
La leña la había dejado ahí afuera, si él no venía hoy la iba a entrar yo en la tardecita.
Lo que me tranquilizaba un poco era que al lado de casa hay un comercio y el sábado de mañana viene bastante gente, así que no estaba en un sitio desolado. Si me iba a afanar en mi casa iba a ser frente a muchos testigos, por eso no creí que fuera a pasar, aunque no podía estar 100% seguro.
Bueno, cerca del mediodía cae el “ameego”.
Al principio yo salí con cautela y mirando para todos lados a ver si venía solo… de momento no veía a más nadie así que eso me tranquilizó un poco.
Lo otro que me ponía también más tranquilo era la gente que entraba y salía del comercio de al lado. Dije “mientras haya gente ahí estaré más tranquilo” y si me ve nervioso pierdo yo.
No hablaba mucho así que yo tampoco le sacaba mucha conversación, la idea era que entrara la leña y se fuera y ahí terminara la historia.
Le dije que la entrara por el costado directo al patio. El camino era más largo pero no tenía que entrar por adentro de la casa. Soy boludo pero no tanto.
Así que no pisó para nada dentro de la casa.
Como medida complementaria le dije “yo te ayudo”, (así lo tenía marcado de cerca por cualquier cosa) y ahí me dijo “tranquilo que no te voy a robar” y se sonrió. No sé si se dio cuenta o que pero no me importó, no me le despegué por las dudas jaja.
Con el paso del rato la cosa fue aflojando y esa tensión inicial normal del principio fue desapareciendo.
Finalmente entró la leña (la entramos).
La acomodaba como la cara de él, pero bueno, no puedo pedirle maravillas. Demasiado que vino.
Finalmente le pagué y se fue. Me agradeció por todo y me dijo “tranquilo que a vos no te robo más”. La verdad que lejos de dejarme tranquilo me dejó preocupado porque entendí que en alguna otra que pudiera iba a seguir robando.
La idea no era hacerme el héroe e intentar reformar al tipo, porque sabía que no funciona así que por una charla cambie su forma de pensar, pero por lo menos creo que se dio cuenta que no lo marginé y lo traté como delincuente (aunque lo fuera) sino que le di una oportunidad que demuestre que también es una persona que puede tomar una responsabilidad.
Para los contras, dejo fotos de la leña antes y después con la certificada.
Ni en pedo le saqué fotos al nieri. En un momento lo pensé para poner acá, pero no quise arriesgar todo por una foto de mierda. Si justo se daba vuelta o algo y me veía sacándole una foto se pudría todo, y no iba a poner en riesgo mi integridad ni la de mi familia por una foto para este post.
En conclusión: Me sentí muy bien y creo que obviamente no lo reinserté a la sociedad, pero le mostré que él también es un ser humano y puede hacer cosas positivas.
Como dijo Martin Luther King: "Aunque supiera que mañana el mundo se habría de desintegrar, igual plantaría mi manzano".
Sábado en la mañana (hoy), salgo afuera, un día gris de mierda (estaba feo como para llover pero finalmente se fue en amagues y no llovió nada).
A todo esto en mi casa también fue todo un tema de familia con lo que me pasó días atrás y lo conté acá y también en mi casa el clima era de nervios y espera a ver qué pasaba, porque la jugada podía salir mal pero siempre yo trataba de calmar los ánimos y darle para adelante.
A decir verdad estaba algo arrepentido de haberle dicho que venga para casa, pero ahora ya estaba jugado.
La leña la había dejado ahí afuera, si él no venía hoy la iba a entrar yo en la tardecita.
Lo que me tranquilizaba un poco era que al lado de casa hay un comercio y el sábado de mañana viene bastante gente, así que no estaba en un sitio desolado. Si me iba a afanar en mi casa iba a ser frente a muchos testigos, por eso no creí que fuera a pasar, aunque no podía estar 100% seguro.
Bueno, cerca del mediodía cae el “ameego”.
Al principio yo salí con cautela y mirando para todos lados a ver si venía solo… de momento no veía a más nadie así que eso me tranquilizó un poco.
Lo otro que me ponía también más tranquilo era la gente que entraba y salía del comercio de al lado. Dije “mientras haya gente ahí estaré más tranquilo” y si me ve nervioso pierdo yo.
No hablaba mucho así que yo tampoco le sacaba mucha conversación, la idea era que entrara la leña y se fuera y ahí terminara la historia.
Le dije que la entrara por el costado directo al patio. El camino era más largo pero no tenía que entrar por adentro de la casa. Soy boludo pero no tanto.
Así que no pisó para nada dentro de la casa.
Como medida complementaria le dije “yo te ayudo”, (así lo tenía marcado de cerca por cualquier cosa) y ahí me dijo “tranquilo que no te voy a robar” y se sonrió. No sé si se dio cuenta o que pero no me importó, no me le despegué por las dudas jaja.
Con el paso del rato la cosa fue aflojando y esa tensión inicial normal del principio fue desapareciendo.
Finalmente entró la leña (la entramos).
La acomodaba como la cara de él, pero bueno, no puedo pedirle maravillas. Demasiado que vino.
Finalmente le pagué y se fue. Me agradeció por todo y me dijo “tranquilo que a vos no te robo más”. La verdad que lejos de dejarme tranquilo me dejó preocupado porque entendí que en alguna otra que pudiera iba a seguir robando.
La idea no era hacerme el héroe e intentar reformar al tipo, porque sabía que no funciona así que por una charla cambie su forma de pensar, pero por lo menos creo que se dio cuenta que no lo marginé y lo traté como delincuente (aunque lo fuera) sino que le di una oportunidad que demuestre que también es una persona que puede tomar una responsabilidad.
Para los contras, dejo fotos de la leña antes y después con la certificada.
Ni en pedo le saqué fotos al nieri. En un momento lo pensé para poner acá, pero no quise arriesgar todo por una foto de mierda. Si justo se daba vuelta o algo y me veía sacándole una foto se pudría todo, y no iba a poner en riesgo mi integridad ni la de mi familia por una foto para este post.
En conclusión: Me sentí muy bien y creo que obviamente no lo reinserté a la sociedad, pero le mostré que él también es un ser humano y puede hacer cosas positivas.
Como dijo Martin Luther King: "Aunque supiera que mañana el mundo se habría de desintegrar, igual plantaría mi manzano".