Las últimas informaciones en internet acerca de la Dra. Hilda Molina datan del año 2006. Desde entonces, nada ha cambiado. La médica sigue sin poder abandonar Cuba. Que lo recuerden los propagandistas voluntarios del régimen, que viven en países libres (y por eso pueden acceder facilmente a internet) .
Hilda Molina es una doctora cubana que fue la fundadora del Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN) y diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular.
En 1994 la doctora Molina presentó su renuncia a todos sus cargos, al frente de CIREN, a su banca en la Asamblea Nacional y la militancia en el Partido Comunista de Cuba en protesta ante la política oficial dirigida a dolarizar la institución médica creada por ella. Posteriormente, en octubre de 1996, Hilda Molina devolvió al ministro de Salud las condecoraciones que había recibido de la Revolución Cubana:
Distinciones por 10, 15 y 20 años de servicio en el Ministerio del Interior.
Orden Ana Betancourt.
Medalla de la Alfabetización.
Medalla Trabajador Internacionalista.
Distinción 23 de Agosto.
Medalla Eliseo Reyes.
Sello conmemorativo 30 años de los órganos de la Seguridad del Estado.
Distinción 28 de Septiembre.
Medalla Hazaña Laboral.
Moneda insignia conmemorativa XXXVII Aniversario del 26 de Julio, Día de la Rebeldía Nacional.
Orden Carlos J. Finlay.
Desde 1994 la doctora Molina ha solicitado de las autoridades cubanas el llamado permiso de salida para viajar a Argentina, donde radica su hijo Roberto Quiñones, también neurocirujano. Dicho permiso le ha sido negado reiteradamente, la razón argumentada es que su cerebro es patrimonio del país.
El caso de Hilda Molina ha provocado tensiones entre los gobiernos de Cuba y Argentina. El presidente Nestor Kirchner personalmente ha intercedido ante las autoridades cubanas, enviando una carta a Fidel Castro en la que pidió la liberación de la doctora. La respuesta de Fidel Castro fue una invitación para que la familia viaje a Cuba, descartando la posibilidad de autorizar la salida del pais de la doctora.
Durante la reciente Cumbre del Mercosur en Julio de 2006, el periodista Juan Manuel Cao del canal América TeVé de Miami le preguntó a Fidel Castro ¿Cuándo va a liberar a Hilda Molina?, a lo cual el presidente cubano respondió con un exabrupto y acusaciones de mercenario y entrometido.
Más recientemente (Octubre de 2006), el ex presidente checo Vaclav Havel envió a Raúl Castro una carta solicitando también la liberación de la doctora. Esta carta fue firmada además por varios políticos como la ex primer ministra de Canadá Kim Campbell, y el polaco Bronisław Geremek, ex diputado, y Ministro de Relaciones Exteriores entre 1997 y 2001.
CARTA A DIVERSOS ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS
Ciudad de La Habana, Cuba
8 de marzo de 2005
A:
- Comisión de Derechos Humanos de la ONU - Comisin Interamericana de Derechos Humanos (OEA) - Human Rights Watch
- Centro para la Apertura y el Desarrollo de Amrica Latina (CADAL)
- Organizaciones y Personalidades que luchan por el respeto de los derechos humanos
Excelentsimos Seores:
Me dirijo a ustedes con el propsito de denunciar una vez ms, las mltiples violaciones de los Derechos Humanos, especialmente los relativos a los Derechos de las Familias, en que sistemtica e impunemente, incurre el gobierno cubano: Primero: En el ao 1994, al considerar inaceptables entre otras cosas, la poltica oficial dirigida a dolarizar la institucin mdica-neurocientfica fundada por m; y la consiguiente discriminacin de mis compatriotas afectados por enfermedades neurolgicas graves e invalidantes, renunci a todo lo que me vinculaba al rgimen y a esta sociedad, incluida mi condicin de Diputada al Parlamento.
Desde el preciso momento de la renuncia, mi familia y yo hemos sido vctimas de una interminable cadena de infamias, y como crueldad suprema, me prohben viajar al exterior. Durante ms de 10 aos, he solicitado sin descanso, el absurdo permiso de viaje requerido por los cubanos en general; el gobierno me niega este permiso, argumentando mi condicin de cientfica destacada, y "que mi cerebro es patrimonio del pas" como consecuencia de esta variante de cautiverio a que me encuentro sometida, lo que implica una pblica violacin del Artculo 13 de la Declaracin Universal de Derechos Humanos:
- El gobierno cubano me impide visitar temporalmente Argentina, para re-encontrarme, despus de 11 aos de separacin forzada, con mi nico hijo, nacionalizado argentino; y con su esposa, ciudadana argentina.
- El Gobierno cubano me niega la posibilidad de conocer a mis nietos, nacidos en Argentina. Ellos, que prximamente cumplirn 10 y 11 aos de edad, estn en peligro de desequilibrios psicolgicos graves, al crecer despojados de su familia paterna. - El gobierno cubano me impide asistir a cientos de eventos cientfico-acadmicos que se efectan en diversos pases, a los que soy consistentemente invitada.
- El gobierno cubano permanece insensible ante la ltima voluntad de mi anciana madre, la que gravemente enferma, clama por la normal reunificacin de nuestra familia.
En resumen, y basada en los argumentos previamente expuestos, reitero que el gobierno cubano:
1. Viola los sagrados derechos de mis nietos a vivir y crecer felizmente en el seno de toda su familia, reconocidos en la Convencin sobre los Derechos del Nio.
2. Viola mis ms sensibles derechos como mujer, madre y abuela. Actualmente, con 62 aos de edad, me encuentro indefensa, enferma y discapacitada.
3. Viola los derechos de mi familia; y tortura psicolgicamente a mi anciana madre moribunda, y a mis inocentes nietecitos. 4. Viola mis derechos como profesional, al impedirme entrar y salir libremente de Cuba, para cumplir compromisos cientfico-acadmicos.
Segundo: La trgica situacin de mi familia, no constituye una excepcin en la Cuba de los ltimos 46 aos. Es precisamente la familia, una de las instituciones ms destrozadas en estas casi cinco dcadas de gobierno comunista:
1. Los cubanos no slo dependemos de permisos gubernamentales para viajar al exterior y regresar al pas, sin que constantemente se viole el derecho de libre movimiento pues los permisos se otorgan arbitrariamente, se demoran o se niegan, provocando el desgarramiento de miles de familias inocentes, las que sumergidas en un miedo paralizante, son incapaces de reclamar el respeto de sus derechos ms elementales. 2. Miles de familias han padecido y padecen la lejana de sus seres queridos, sometidos a injusta prisin por motivos de conciencia. 3. Desde 1959, cientos de miles de cubanos han sido humillados, repudiados, calumniados y hasta encarcelados, solamente por su decisin, materializada o no, de residir en el exterior. Y durante muchos aos, cientos de miles de familias fueron condenadas a la incomunicacin con sus seres queridos, si stos lograban abandonar el pas. 4. Miles de familias han sufrido y sufren la ausencia habitual de algunos de sus miembros, involucrados por el gobierno, en dismiles y muchas veces ilgicas misiones.
La familia, institucin medular de la sociedad, est gravemente enferma en Cuba, pues los que gobiernan cuentan con la potestad absoluta de administrar caprichosamente los derechos de todos, sin importarles las vidas que destruyen.
Es cierto que en las diferentes latitudes del planeta, se violan diariamente los derechos de los ms dbiles y desvalidos. Pero esta realidad censurable e injusta, no se combate defendiendo y respaldando otras injusticias. La existencia de esta injusta realidad en el mundo, no justifica que personalidades y organizaciones responsabilizadas con la defensa de los derechos humanos, asuman actitudes de aceptacin, apoyo o complicidad hacia un gobierno que ha cimentado su poder sobre el llanto de padres, hijos, nietos y abuelos inocentes; y sobre la violacin sistemtica y pblica de los sagrados derechos de los cubanos y de sus familias.
Que Dios los bendiga.
Un sitio interesante:
FUENTES:
http://es.wikipedia.org/wiki/Hilda_Molina
Hilda Molina es una doctora cubana que fue la fundadora del Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN) y diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular.
En 1994 la doctora Molina presentó su renuncia a todos sus cargos, al frente de CIREN, a su banca en la Asamblea Nacional y la militancia en el Partido Comunista de Cuba en protesta ante la política oficial dirigida a dolarizar la institución médica creada por ella. Posteriormente, en octubre de 1996, Hilda Molina devolvió al ministro de Salud las condecoraciones que había recibido de la Revolución Cubana:
Distinciones por 10, 15 y 20 años de servicio en el Ministerio del Interior.
Orden Ana Betancourt.
Medalla de la Alfabetización.
Medalla Trabajador Internacionalista.
Distinción 23 de Agosto.
Medalla Eliseo Reyes.
Sello conmemorativo 30 años de los órganos de la Seguridad del Estado.
Distinción 28 de Septiembre.
Medalla Hazaña Laboral.
Moneda insignia conmemorativa XXXVII Aniversario del 26 de Julio, Día de la Rebeldía Nacional.
Orden Carlos J. Finlay.
Desde 1994 la doctora Molina ha solicitado de las autoridades cubanas el llamado permiso de salida para viajar a Argentina, donde radica su hijo Roberto Quiñones, también neurocirujano. Dicho permiso le ha sido negado reiteradamente, la razón argumentada es que su cerebro es patrimonio del país.
El caso de Hilda Molina ha provocado tensiones entre los gobiernos de Cuba y Argentina. El presidente Nestor Kirchner personalmente ha intercedido ante las autoridades cubanas, enviando una carta a Fidel Castro en la que pidió la liberación de la doctora. La respuesta de Fidel Castro fue una invitación para que la familia viaje a Cuba, descartando la posibilidad de autorizar la salida del pais de la doctora.
Durante la reciente Cumbre del Mercosur en Julio de 2006, el periodista Juan Manuel Cao del canal América TeVé de Miami le preguntó a Fidel Castro ¿Cuándo va a liberar a Hilda Molina?, a lo cual el presidente cubano respondió con un exabrupto y acusaciones de mercenario y entrometido.
Más recientemente (Octubre de 2006), el ex presidente checo Vaclav Havel envió a Raúl Castro una carta solicitando también la liberación de la doctora. Esta carta fue firmada además por varios políticos como la ex primer ministra de Canadá Kim Campbell, y el polaco Bronisław Geremek, ex diputado, y Ministro de Relaciones Exteriores entre 1997 y 2001.
CARTA A DIVERSOS ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS
Ciudad de La Habana, Cuba
8 de marzo de 2005
A:
- Comisión de Derechos Humanos de la ONU - Comisin Interamericana de Derechos Humanos (OEA) - Human Rights Watch
- Centro para la Apertura y el Desarrollo de Amrica Latina (CADAL)
- Organizaciones y Personalidades que luchan por el respeto de los derechos humanos
Excelentsimos Seores:
Me dirijo a ustedes con el propsito de denunciar una vez ms, las mltiples violaciones de los Derechos Humanos, especialmente los relativos a los Derechos de las Familias, en que sistemtica e impunemente, incurre el gobierno cubano: Primero: En el ao 1994, al considerar inaceptables entre otras cosas, la poltica oficial dirigida a dolarizar la institucin mdica-neurocientfica fundada por m; y la consiguiente discriminacin de mis compatriotas afectados por enfermedades neurolgicas graves e invalidantes, renunci a todo lo que me vinculaba al rgimen y a esta sociedad, incluida mi condicin de Diputada al Parlamento.
Desde el preciso momento de la renuncia, mi familia y yo hemos sido vctimas de una interminable cadena de infamias, y como crueldad suprema, me prohben viajar al exterior. Durante ms de 10 aos, he solicitado sin descanso, el absurdo permiso de viaje requerido por los cubanos en general; el gobierno me niega este permiso, argumentando mi condicin de cientfica destacada, y "que mi cerebro es patrimonio del pas" como consecuencia de esta variante de cautiverio a que me encuentro sometida, lo que implica una pblica violacin del Artculo 13 de la Declaracin Universal de Derechos Humanos:
- El gobierno cubano me impide visitar temporalmente Argentina, para re-encontrarme, despus de 11 aos de separacin forzada, con mi nico hijo, nacionalizado argentino; y con su esposa, ciudadana argentina.
- El Gobierno cubano me niega la posibilidad de conocer a mis nietos, nacidos en Argentina. Ellos, que prximamente cumplirn 10 y 11 aos de edad, estn en peligro de desequilibrios psicolgicos graves, al crecer despojados de su familia paterna. - El gobierno cubano me impide asistir a cientos de eventos cientfico-acadmicos que se efectan en diversos pases, a los que soy consistentemente invitada.
- El gobierno cubano permanece insensible ante la ltima voluntad de mi anciana madre, la que gravemente enferma, clama por la normal reunificacin de nuestra familia.
En resumen, y basada en los argumentos previamente expuestos, reitero que el gobierno cubano:
1. Viola los sagrados derechos de mis nietos a vivir y crecer felizmente en el seno de toda su familia, reconocidos en la Convencin sobre los Derechos del Nio.
2. Viola mis ms sensibles derechos como mujer, madre y abuela. Actualmente, con 62 aos de edad, me encuentro indefensa, enferma y discapacitada.
3. Viola los derechos de mi familia; y tortura psicolgicamente a mi anciana madre moribunda, y a mis inocentes nietecitos. 4. Viola mis derechos como profesional, al impedirme entrar y salir libremente de Cuba, para cumplir compromisos cientfico-acadmicos.
Segundo: La trgica situacin de mi familia, no constituye una excepcin en la Cuba de los ltimos 46 aos. Es precisamente la familia, una de las instituciones ms destrozadas en estas casi cinco dcadas de gobierno comunista:
1. Los cubanos no slo dependemos de permisos gubernamentales para viajar al exterior y regresar al pas, sin que constantemente se viole el derecho de libre movimiento pues los permisos se otorgan arbitrariamente, se demoran o se niegan, provocando el desgarramiento de miles de familias inocentes, las que sumergidas en un miedo paralizante, son incapaces de reclamar el respeto de sus derechos ms elementales. 2. Miles de familias han padecido y padecen la lejana de sus seres queridos, sometidos a injusta prisin por motivos de conciencia. 3. Desde 1959, cientos de miles de cubanos han sido humillados, repudiados, calumniados y hasta encarcelados, solamente por su decisin, materializada o no, de residir en el exterior. Y durante muchos aos, cientos de miles de familias fueron condenadas a la incomunicacin con sus seres queridos, si stos lograban abandonar el pas. 4. Miles de familias han sufrido y sufren la ausencia habitual de algunos de sus miembros, involucrados por el gobierno, en dismiles y muchas veces ilgicas misiones.
La familia, institucin medular de la sociedad, est gravemente enferma en Cuba, pues los que gobiernan cuentan con la potestad absoluta de administrar caprichosamente los derechos de todos, sin importarles las vidas que destruyen.
Es cierto que en las diferentes latitudes del planeta, se violan diariamente los derechos de los ms dbiles y desvalidos. Pero esta realidad censurable e injusta, no se combate defendiendo y respaldando otras injusticias. La existencia de esta injusta realidad en el mundo, no justifica que personalidades y organizaciones responsabilizadas con la defensa de los derechos humanos, asuman actitudes de aceptacin, apoyo o complicidad hacia un gobierno que ha cimentado su poder sobre el llanto de padres, hijos, nietos y abuelos inocentes; y sobre la violacin sistemtica y pblica de los sagrados derechos de los cubanos y de sus familias.
Que Dios los bendiga.
Un sitio interesante:
FUENTES:
http://es.wikipedia.org/wiki/Hilda_Molina

