Como ser mas inteligente
Actividades que fortalecen tu cerebro
Hacer ejercicio tres veces por semana
La actividad aeróbica regular estimula la producción de BDNF, una molécula responsable de la creación de nuevas neuronas y sinapsis, el proceso fisiológico base de la inteligencia. Un estudio dirigido por científicos de la U. de Illinois en Urbana-Champaign (EU) mostró que este proceso incide en un aumento de la materia gris en la región del hipocampo, que procesa el conocimiento y lo envía a un almacenamiento permanente en la corteza frontal. Esto, en sí mismo, no asegura un aumento del coeficiente intelectual, pero sí permite acumular más conocimiento de manera estable.
Leer despacio
La lectura veloz no sirve cuando el objetivo es aprender, dice la psicóloga de la U. de Massachusetts-Amherst, Keith Rayner, a la revista Wired. Por eso, las investigaciones han mostrado que los lectores veloces lo hacen mucho peor que los que lo hacen a ritmo pausado cuando se les pregunta por el contenido de un texto.
Vencer el miedo
El peor enemigo del intelecto es el miedo. La amígdala, el centro del miedo, anula el trabajo de la corteza prefrontal, encargada de la memoria de corto plazo y las funciones ejecutivas. "Cuando esto pasa, tu C.I. se desploma. Tu creatividad, tu sentido del humor, todo se cae. Te vuelves estúpido", dice el psiquiatra Edward Hallowell, autor del libro CrazyBusy.
Escribir a mano
Recientes investigaciones muestran que escribir a mano, en vez de hacerlo con el teclado, ayuda al aprendizaje. En un estudio de la U. de Indiana, de 2011, los expertos sometieron a niños a resonancias magnéticas para registrar su actividad cerebral. Se les mostraron letras antes y después de que se les enseñara sobre ellas. Algunos sólo las miraron y otros pudieron practicarlas a mano. En estos últimos, la actividad neuronal era más activa y más parecida a la de un adulto que en aquellos que sólo habían mirado las letras.
Cuando se domine una tarea pasar a otra
El profesor de la U. de California, Richard Haier, comprobó que cuando aprendemos algo nuevo, aumenta la densidad neuronal de nuestro cerebro, pero disminuye cuando, con la práctica, nos volvemos expertos. ¿La clave para no perder las neuronas extra? Pasar a una nueva actividad una vez que hayamos dominado la primera.
Lo nuevo es bueno
Son las nuevas tareas las que estimulan el cerebro. Un estudio de la U. de Hamburgo entrenó en malabarismo a 20 personas durante un mes. En sólo siete días, aumentó la materia gris en sus cerebros, pero retrocedió cuando se detuvo el entrenamiento, a pesar de que aún sabían cómo hacer malabarismo.
Comer chocolate amargo
Probablemente no tenga un efecto inmediato, pero se ha probado que el chocolate, al igual que el vino, contiene una buena cantidad de flavonoides. Estos antioxidantes son claves en procesos cognitivos como la memoria, e incluso son capaces de retardar los efectos del declive de la cognición en la tercera edad.
El desorden ayuda en el aprendizaje
Es la conclusión a la que llegó el psicólogo de la U. de California, Robert Bjork, cuando en sus estudios comprobó que las personas recordaban mucho mejor aquella información que habían aprendido desordenadamente y desde varias fuentes.
Como convertir tu cerebro en una poderosa máquina de pensar
Existen dos principios básicos para mantener la agudeza y salud mental a medida que se envejece: la variedad y la curiosidad. Cuando todo lo que haces se convierte en una “naturaleza arraigada”, es hora de acometer un cambio. Si puedes hacer el crucigrama hasta con los ojos cerrados, es hora de que cambies a un nuevo reto para poder sacarle el mejor rendimiento a tu cerebro. La curiosidad sobre el mundo que te rodea, el cómo funciona y el cómo entenderlo, mantendrá a tu cerebro funcionando a más velocidad y de forma más eficiente. Usa las ideas expuestas para emprender tu búsqueda del buen estado mental.
Lee un libro
Toma un libro que verse sobre un asunto que te sea completamente novedoso. Lee una novela que transcurra en el antiguo Egipo. Aprende algo de economía. Existen multitud de libros populares excelentes que tocan temas de no-ficción y que además de entretener cumplen el cometido de enseñar un montón de cosas sobre un tema concreto. Conviértete cada semana en un experto en algo nuevo. Diversifica un poco tus lecturas, abandona los temas que te son familiares. Si normalmente lees libros de historia, pásate a una novela contemporánea. Lee a autores extranjeros, a los clásicos y elige otros al azar. Tu cerebro no solo se verá beneficiado por tener que trabajar imaginando otros períodos históricos, otras culturas y otras gentes, sino que además obtendrás historias interesantes que contarle a los demás, lo cual te hará pensar y establecer conexiones entre la vida moderna y las palabras.
Juega un poco
Los juegos son una forma maravillosa de excitar y retar al cerebro. Los sudokus, crucigramas y juegos electrónicos tipo “brain training” son formas estupendas de mejorar la agilidad cerebral y la capacidad de memorizar. Estos juegos se basan en la lógica y en las capacidades verbales, matemáticas, etc. Además son divertidos. Se obtiene más beneficio practicando estos juegos un poquito cada día (15 minutos, más o menos) que haciéndolo durante horas.
Usa tu otra mano
Pasa el día haciendo cosas con tu mano no dominante. Si eres zurdo abre las puertas con la mano derecha. Si eres diestro intenta usar las llaves con la mano izquierda. Esta sencilla tarea hará que tu cerebro establezca algunas conexiones nuevas y tenga que repensar la forma de realizar las tareas diarias. Ponte el reloj en la mano contraria para que recuerdes el reto del cambio de mano en las tareas.
Apréndete los números de teléfono
Nuestros modernos móviles memorizan todos los números que nos llaman. Nadie ha vuelto a esforzarse en recordar los números de teléfono, pero es una estupenda actividad para ejercitar la memoria. Apréndete un nuevo número de teléfono cada día.
Come para tu cerebro
Tu cerebro necesita que comas grasas saludables. Céntrate en las grasas de pescado como las del salmón salvaje, frutos secos como las nueces, y aceites como el de linaza u oliva. Ingiere más esta clase de alimentos y reduce las grasas saturadas. Elimina por completo los ácidos transgrasos de tu dieta.
Rompe con la rutina
Nos encantan las rutinas. Tenemos hobbies y pasatiempos que podemos hacer durante horas. Pero cuanto más nos habituamos a una tarea más se convierte en una naturaleza arraigada y menos trabaja nuestro cerebro al hacerla. Para ayudar de verdad a que tu cerebro se mantenga joven, rétalo. Cambia la ruta hacia el supermercado, usa tu mano contraria para abrir las puertas y cómete primero el postre. Todo esto forzará a tu cerebro a despertarse de sus hábitos y a prestar atención de nuevo.
Vete por un sitio diferente
En coche, o a pie, busca nuevas rutas para llegar a donde quiera que vayas. Este pequeño cambio en la rutina ayuda al cerebro a practicar con la memoria espacial y las direcciones. Intenta cambiar de acera y altera el orden en que visitas tus tiendas preferidas para así cambiar la rutina.
Adquiere una nueva habilidad
Aprender una nueva habilidad pone a trabajar a múltiples áreas cerebrales. Tu memoria entrará en juego, aprenderás nuevos movimientos y asociarás las cosas de un modo diferente. Lee a Shakespeare, aprende a cocinar o a construir un avión con palillos, todo sirve para retar al cerebro y darte cosas nuevas en las que pensar.
Haz listas
Las listas son maravillosas. Hacer listas nos ayuda a asociar unos datos con otros. Haz una lista de los lugares a los que has viajado. Haz una lista de todas las comidas sabrosas que has probado. Haz una lista con los mejores regalos que has recibido. Haz una lista mental diaria para ejercitar a la memoria y para conseguir nuevas conexiones cerebrales. Pero no dependas demasiado de ellas, haz una lista con todo lo que necesitas comprar pero luego trata de no usarla en el supermercado. Usa la lista una vez que hayas metido todos los productos en la cesta simplemente para comprobar tu memoria. Haz lo mismo con tu agenda de quehaceres diarios.
Elige un nuevo hobby
Encuentra algo que te cautive, que puedas hacer fácilmente en casa y que no cueste demasiado dinero. Haz fotografías con una cámara digital, aprende a dibujar o a tocar un instrumento, practica nuevos estilos de cocina o escribe. Todas estas son buenas elecciones.