El delantero de Atalanta, noticia mundial por tatuarse el tiro en el travesaño del Mundial 2014, ahora presentó el logro de sus compañeros en la piel.
Mauricio Pinilla quedó en la historia del fútbol chileno por una situación que pudo cambiar todo: sobre el final del partido ante Brasil, en los octavos de final de la Copa del Mundo, reventó el travesaño en lo que podía ser la agónica victoria. Tan grabado estaba ese momento que decidió inmortalizarlo con un tatuaje en la espalda.
Pasaron dos años y ya no forma parte de la Roja, pero sintió tan propia la conquista de la Copa América Centenario que también transformó la gloria en tinta sobre su cuerpo.
Mauricio Pinilla quedó en la historia del fútbol chileno por una situación que pudo cambiar todo: sobre el final del partido ante Brasil, en los octavos de final de la Copa del Mundo, reventó el travesaño en lo que podía ser la agónica victoria. Tan grabado estaba ese momento que decidió inmortalizarlo con un tatuaje en la espalda.
Pasaron dos años y ya no forma parte de la Roja, pero sintió tan propia la conquista de la Copa América Centenario que también transformó la gloria en tinta sobre su cuerpo.