Este es un cuento que hice cuando era un poco más chico, espero que les guste, hoy estoy nostálgico. Espero que les guste sepan disculpar si no Saranta, 41 E, 8042 Tierra --- (Parte 2) Este es una carta-informe para ser entregada a nuestros habitantes y facilitar la comprensión de la vida terrestre. Hemos estado durante mucho tiempo observando y analizando a los nativos de este planetoide como dijimos en la parte 1, y podemos afirmar sin lugar a dudas, que la especie dominante es la raza humana y no los automóviles. Llevó mucho tiempo deducirlo, puesto que desde la vista aérea, se ven a estos vehículos como dominantes, y los humanos, robots a su servicio, pero luego de infiltrar en Tierra a dos de nuestros Saránteos, descubrimos la verdad: los autos son invento de los humanos y no los humanos de los autos. Volvemos a repetir, los humanos son la especie dominante. Es un extraño planetoide, similar al nuestro, pero como ya dijimos, en una galaxia extremadamente lejana. Tiene agua y tierra como Saranta, y se cree que la vida se originó a partir de las algas verde azuladas, al igual que en nuestro planeta. Es muy interesante observar el comportamiento de esta cultura, y requiere de los más grandes interpretadores de nuestro planeta, ya que siempre están haciendo y/o diciendo cosas que contradice lo antes hecho o dicho. Para empezar, creen que existe un ser superior a todo lo conocido, que ni siquiera es un ser, es algo que ellos denominan un Dios. Suponemos que es una especie de refugio mental que encuentran estos nativos para sobrellevar los problemas que, en general, ellos mismos se causan unos a otros ya diremos cómo. Y no sólo eso, existen diversos grupos que se dedican a propagar esta defensa psicológica, pero lo extraño, es que en vez de estar unidos, se matan unos a otros para ver qué Dios es más fuerte. Nosotros nunca hemos pensado en un ser superior y hasta ahora nunca nos ha pasado nada; aunque tal vez ese Dios sea para esa galaxia en particular; no lo sabemos, es un tema próximo a investigar. Estos entes, son extremadamente primitivos, ya que como mencionamos, se matan unos a otros. Así es: fabrican instrumentos no destinados a mejorar su empobrecida calidad de vida, sino a hacer de la muerte del semejante más rápida y barata, término que ya explicaremos. Un ejemplo contundente de esto es que inventaron la “ametralladora” (arma que dispara rápidamente varios proyectiles), antes que la “máquina de escribir” (1662 y 1870 respectivamente). En resumen, idearon cómo matar más rápido antes que cómo escribir más rápido. Cualquier habitante de Saranta diría que los instrumentos o recursos que se hallan en un respectivo planeta, pertenecen a todos, ya que todos lo habitan, pero no es el caso de Tierra. Los habitantes terrestres se apropian del terreno o de los instrumentos que poseen y dejan que contadas personas los utilicen. Por ejemplo, para poder comer y subsistir, los alimentos son propiedad privada de un determinado ente y si alguien desea sobrevivir, debe tener un pequeño papel para intercambiarlo por el alimento o por otro determinado bien. A estos papeles se lo llama “dinero”. Comprar es adquirir productos por medio del intercambio del bien con el papel, y que algo sea barato que tiene un bajo precio, entendiéndose por tal palabra como la cantidad de papeles necesarios para intercambiarlos por algo. Quien no tiene dinero, no existe a nivel social y debe pensar como hará para llegar a mañana. He aquí uno de los mayores problemas que se crean estos individuos. Ninguna sociedad puede llegar lejos si un alto porcentaje de la población, como es este caso, solo piensa en el mañana literalmente. En Tierra las personas valen por lo que tienen y no por lo que son. Quien no posee dinero, debe de tener bienes para hacer un intercambio, o bien realizar una serie de trabajos. Por otra parte, quien sí tiene dinero, de nada le sirve si no puede comprar bienes. De este modo se crea una redundancia cíclica como en pocas civilizaciones hemos visto. Aquí, alrededor del 99% de la gente tiene características individualistas: “si no me pasa a mí, el otro que se joda, total…”es lo que dicen, término con el que expresan que no es de interés lo que le sucede al semejante, siendo este uno de los mayores aspectos primitivos de Tierra. Un ente que se considere inteligente no puede tener características individualistas, porque a la larga no sobrevivirá. La ventaja o desventaja, según cómo se mire, de esta civilización, es que son la única especie “inteligente” del planetoide, y no pueden saber como nosotros lo necesario que es unir fuerzas. Socialmente, se organizan de lo más extraño. Aunque parezca increíble, seccionan el terreno del planetoide atribuyéndole distintos nombres, con lo que generan constantes luchas territoriales. Cada sección de terreno tiene un líder máximo que eligen entre los integrantes del mismo, con el fin de mejorar el “país”, como ellos le llaman, pero nunca parecen advertir que las intenciones de los aspirantes al cargo de poder son las contrarias a las que pregonan, aunque quizá estemos equivocados, y ellos lo que deseen es estar cada vez peor. Aún más, el elegido dispone de un grupo armado de personas de su misma raza destinado a golpear y/o matar a las personas que el elegido considere enemigos. Lo curioso es que el enemigo siempre es algún ser de la misma especie. Como hemos observado, existe lo que ellos denominan propiedad privada, donde lo mío es mío y si puedo, lo tuyo lo compartimos y después me lo quedo. Esto genera constantes desacuerdos entre ellos, puesto que unos pocos quieren que unos muchos tengan cada vez menos. A tal punto llega esta enfermiza forma de vivir, que se matan entre ellos para intentar conseguir lo que tiene el otro, sin darse cuenta que al habitar en conjunto el mismo planetoide, todos los beneficios que este otorgue son de todos y al mismo tiempo de nadie. Por ejemplo, las casas (receptáculos en donde viven) tienen puertas con trabas para impedir que un extraño entre y robe algo de su propiedad, acto por el cual un habitante de Tierra se agencia de la pertenencia de un semejante ya sea violentamente (como en la mayoría de los casos) o por medio de una estafa, lo que significa que un nativo de Tierra idea una ingeniosa forma de disfrazar el robo, para evitar que el segundo caiga en la cuenta de que el primero le esta sustrayendo algo. Otro rasgo significativo de estos entes, es su afición a dañar el medio en el cual habitan. Son adictos a productos que ellos saben que destruyen su hábitat, pero aún así los utilizan, sin darse cuenta de los nocivos efectos que esto producirá en el futuro debido a su corta visión del mañana. No obstante, en la superficie de Tierra, también conviven con estos peligrosos individuos, humanos pensantes, sujetos que intentan propagar doctrinas que mejorarían notablemente la calidad de vida, sujetos que proponen ideas con bases científicas para explicar hechos hasta entonces inexplicables, en una palabra, sujetos como los saránteos, como nosotros. Aunque no les es sencillo, y deben luchar contra la composición biológica natural de los seres de Tierra: cierta reticencia al cambio. Además, pocas veces estos pensadores son reconocidos en vida, una particularidad de esta civilización es que deben esperar a que muera para al fin reconocerlos. En próximas publicaciones, detallaremos más los rasgos característicos de estos extraños seres. Esta obra no es ficticia, cualquier semejanza con nuestra situación actual no es pura coincidencia. Bueno ahí termina, espero que aunque sea los haya entretenido un poco y llegados a este punto no me puteen por haberles hecho perder tiempo Saludos!!