Bueno gente, me gustan las motos, asi que pensé en hacer una recopilación del movimiento "Café racer" ocurrido a partir de mediados de siglo XX en Europa central, mas precisamente en Gran Bretaña, Francia y Alemania, no obstante llegó a muchos paises de Europa e incluso a América. No a USA ya que ellos acuñaron su propio estilo "Choper" aunque con marcadas diferencias, no solo en cuanto a la motorización y carrozado, sino a filosofía. A simple vista se puede apreciar las líneas cuidadas. Sobriedad y potencia. Aunque con una media de 600cc estas máquinas lograban mejores registros que las super pesadas Harley's de 1200cc. Lógicamente este comentario lo hago desde mi gusto personal, no desmerezco a las Chopers, simplemente digo que en nuestro país no sirven, ya que no tenemos las super autopistas yankees, ni el combustible nos sale el mismo precio en relación a nuestra renta... Nótese la particularidad del asiento. Es muchas de las Cafe racer vamos a encontrar un asiento que solo ubica a una persona... Ahora un poco de su historia El término cafe racer -sin acento- cuya traducción literal sería "corredor de café", nació a finales de los 50 en Inglaterra, estrechamente relacionado con un estilo de música entonces en plena eclosión. The blues had a baby and they named it rock and roll. En efecto, descendiente directo de la piedra angular de la música moderna, el rock salta el oceánico charco en disco y aterriza en Europa. Sus seguidores adoran a Bill Haley, Eddie Cochran, Gene Vincent, Jerry Lee Lewis, Buddy Holly y sobre todo Elvis Presley -antes de su entronización como rey de la solapa kilométrica-, y también a esos chicos un poco raros que empiezan a despuntar llamados Rolling Stones... El rock'n'roll atrona las juke-boxes de los pubs -toma anglicismos- frecuentados por rockers, también llamados leather boys por influencia de la película Salvaje (1953) que protagonizara Marlon Brando. Prohibido en el Reino Unido y consiguientemente mitificado, el filme prefiguró un estilo estético: cazadoras de cuero, pantalones vaqueros, ruidosas motos modificadas y cierta pose rebelde. Un rocker con un motor y dos ruedas entre las piernas se convierte en ton-up boy, en coffee-bar cowboy o en cafe racer; sinónimos pero con matices. El chico-más-allá-de-la-tonelada no es necesariamente un gordo descomunal; ton, en el argot inglés del motor, significa cien millas por hora. El vaquero de cafetería se desplaza de un bar a otro montado en su caballo mecánico. Cafe racer define al hombre y, por extensión, a la máquina El Ace Café, en la North Circular Road de Londres, es uno de los garitos más concurridos por esta selecta parroquia. A principios de los sesenta, explica Mike Clay en su libro Café Racers (Osprey, 1988), congregaba en sus alrededores a un millar de motos. Con sus mesas de formica atornilladas al suelo, al igual que las sillas, el Ace estaba abierto las 24 horas del día. A a las ocho empezaba a llegar la peña motera, y a partir de medianoche la carretera quedaba despejada, lista para los burn-ups (estripadas) hasta el Bussy Bee, otro antro mítico situado 12 millas más allá, en el cruce de Watford, o el Club 59. Que líneas!!!! Detalle hermoso el corazón de dos cilindros horizontales! De todos modos las damas no quedaban afuera del movimiento, y que mejor que una mujer hermosa sentada en tu moto? bueno, una mujer hermosa piloteando su propia Triumph!!! Con la música de las juke-boxes nace una de las actividades favoritas de la banda: las carreras de discos. Las reglas son muy sencillas: poner un disco, subirse a la moto, cubrir un circuito preestablecido y volver al bar antes de que termine la canción, eso sí, con gran estruendo de escapes, frenazos al límite y aires de todo controlado. Este circuito, abierto al tráfico normal, solía tener unas tres o cuatro millas e incluía rectas, curvas, puentes y cruces. Para completarlo en los casi tres minutos que duraba el single hacía falta una media de más de 110 km/h. Las cafe racers eran en general monocilíndricas y twins de entre 500 y 850 cc -de fabricación británica, casi siempre con unos cuantos años encima; modelos de mediados de los cincuenta que podían adquirirse por poca guita y ser modificados a gusto del usuario: BSA Lightning, Spitfire, Shooting Star, Super Rocket y Thunderbolt; Matchless G12 CSR y G15; Norton Atlas, Dominator y 650SS; Royal Enfield Super Meteor, Constellation y Continental; Triumph Trophy y Bonneville; Velocette Venom y Viper Clubman; Vincent Grey Flash… Pero la pionera indiscutible fue sin duda la BSA Gold Star -su versión DBD34 Clubman, hoy buscadísima, representa la quintaesencia de la cafe racer-, cuya concepción básica databa de finales de los años treinta. A mediados de los cincuenta apareció el modelo de 500 cc, ya con carburador Amal GP, 40 CV a 7.000 rpm y escape elevado por atrás. Eran tan rápidas (177 km/h de punta) que lograban zafarse de los Daimler Dart SP250, un roadster de aspecto algo vampiresco empleado por la policía para persecuciones. Pese a su motor V8, el Dart tenía el handicap de la transmisión automática, ajustada para cambiar a 65 millas por hora, justo en el momento de darles alcance…La Triumph T110, lanzada en 1954, era una bicilíndrica vertical de 650 cc tan pistonuda que dejaba a los usuarios de las Goldies friendo embragues en los semáforos por culpa de la larguísima desmultiplicación del cambio BSA. Eso sí, casi siempre acababa siendo modificada para paliar su nefasta estabilidad (el chasis flexaba sin compasión). Cinco años después llegó su evolución T120 Bonneville, hoy clásica entre las clásicas. Acá la tenés!!! Toda esta efervescente cafeína motociclista no podía pasar inadvertida a la industria británica ¿O si? La Royal Enfield Continental GT y la preciosa Velocette Thruxton Venom fueron sus respuestas a la onda cafe racer… casi diez años después de haberse iniciado. Su proverbial falta de reflejos estaba empezando a resultar fatal. Honda iba a cambiar el curso de la historia lanzando su CB 750, una máquina moderna, fiable, segura y bien equipada cuya arquitectura (motor transversal de cuatro cilindros en línea) ha sentado las bases de la moto gorda actual. Además, el genial invento de Alec Issigonis puso el clavo definitivo en el ataúd del cafe racer: un Mini de segunda mano más o menos aceptable costaba unas 100 libras, mucho menos que una 500 o 600 cc usada en buen estado, y dentro de él se podían hacer muchas más cosas y más fácilmente que encima de una moto. La última expresión de esta cultura, de la que las marcas inglesas tomaron nota demasiado tarde, fue la Norton John Player con su enorme carenado blanco y escapes negros. Y si bien el movimiento es británico, su filosofía también se aplicó a las motos italianas (aunque nadie llegara a acuñar el neologismo capuccino corsa) de las cuales la Ducati 750 Sport representa un ejemplo perfecto. Asímismo, el apellido cafe racer va unido a la Harley-Davidson más deportiva de la historia de Milwaukee: la XLCR 1000, una preciosidad mecánica de seductoras líneas, derivada de la Sportster. Algunas fotos mas... En una máquina como esta nació la revolución... Ja! superá eso Sportster de Harley!!! Y para terminar una trivia... Adivine el modelo de esta moto: La cilindrada es fácil... 125cc... La creatividad y las ganas pueden muchas cosas... Espero les haya gustado! Larga vida al metal, y larga vida al motociclismo! Fuentes: Revista Informoto Informoto Club Imágenes: Google www.wikipedia.com
Cafe Racer -recopilatorio motocilcismo-
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