
Soy hombre, me encantan y me fascinan las mujeres intelectuales, me encanta leer pero no leo tan rápido como lo hace mi hermana, son pocos los amigos que tengo y no han sido duraderos, prefiero aislarme socialmente y limitar mis relaciones sociales a lo estrictamente necesario, y uno de mis amigos me dicen que con follarme una mujer se arregla el problema, de hecho no tenía problema con compartir su novia conmigo. ¡No gracias, yo paso!
No odio a las mujeres como género, sino determinadas conductas sin antes existir cierto grado de confianza, por ejemplo la de invadir mi burbuja vital por asalto, o un abrazo inesperado.
Trabajo en una tienda y una vez una nena en lugar de tomar el cambio me agarrara la mano, y luego me hace un gesto para indicarme que fue sin querer queriendo, era sarcástico con ella a la menor oportunidad, una vez me pregunto que si mi mama era mi mama y yo de le dije en medio de carcajadas claro que mi mama es mi mama. De hecho logro ganarse la simpatía de mi madre, que ironía cuando era joven ninguna calificaba en los estándares de mi madre y por así decirlo terminaba fastidiando todos mis intentos de conquista, ahora son ellas las que no califican bajo mis estándares.
La nena es bien bonita pero solo busca cosas corporales su alma esta fría y distante, de hecho me coqueteaba mientras salía con otros chicos, entre los 17 y 21 años mis relaciones fueron frívolas, sin mayor lazo afectivo, use la “fiend zone” como campo estudio de la psicología femenina, no soy un genio ni un gurú en el tema, pero desarrolle cierta aversión de género, estoy en una faceta de mi vida en la que me da lo mismo y nunca tomo la iniciativa para entablar una relación.
Llevo cierto antagonismo con mi madre, de cierta forma es complejo de Edipo inverso y me fascinan las adolescentes, pero no satisfacen lo que busco en una mujer, además una de las principales causas de promiscuidad femenina en la adultez es una decepción amorosa que haya incluido sexo a temprana edad.
Muchos dicen que el verdadero amor es paz y tranquilidad, si es amor de pareja, amor eros, me parece que no es una afirmación correcta, en la pareja siempre van existir conflictos, la pasión y la efervescencia se desvanecen con el tiempo y quizá el romanticismo sea perpetuo. El verdadero amor es sacrificio.
Dadas las circunstancies de mi vida, padezco bipolaridad y sin ánimo de victimizarme porque en ocasiones he sido yo el victimario, difícilmente lo sobrellevo con mi familia, solo que realmente no me atrevo a buscar pareja porque es para mí una experiencia realmente caótica dejarla ir.
Me considero feminista, a mi manera de ver las cosas no todo es tan maravilloso como lo pintan, y que ocultan reticencias diabólicas, en cuanto a lo que los hombres podamos hacer por ellas estoy de acuerdo, pero no esperen igualdad de un sistema capitalista y salvaje, si les interesa algo de la historia del feminismo les recomendaría leer a Emma Goldman.
El problema principal es que ya casi ninguna mujer me llama la atención como mujer, y ya no tomo la incitativa como antes, una crisis de bipolaridad y hasta ahí les llego el amor y el compromiso, canalizo todo ese caudal de energía en escribir, y personalmente ya estoy rayando en la misántropia.
Conclusión
Las mujeres inteligentes, sin generalizar, tienden a la eterna soltería, a las relaciones esporádicas, o son misándricas, o son misántropas, o padecen Trastorno Esquizoide la personalidad (TEP) o algún otro cuadro clínico.
Cuando conozcas a una mujer inteligente, pregúntele si tiene algún tipo de trastorno y orientación sexual. Si tu tienes algún tipo de trastorno es mejor que se lo hagas saber desde un principio, si no se arriesga lo mas probable es que te dejará cuando lo sepa. Ocurre a la inversa con los hombres.
Toda persona con cierto grado de genialidad, tiene cierto grado de locura.