Parte I: Caída
La noche acecha al final de la cornisa de madera, parece que el día finalizo en un suspiro. Desgarradoramente se oculta la bella estrella que ilumina eternamente las tierras del hombre, dando paso a la impenetrable oscuridad que consume todo bajo su velo de sombras negras, acompañada de una mensajera de paz, reposo y solemnidad; la bella luna, que nos da esperanza en el camino perdido devuelta a casa.
La caída era eterna, no sabía lo que había al final del abismo, un abismo insuperable, devastadoramente retador y enigmático, que oculta las irreconocibles monstruosidades de la naturaleza, al igual que sus maravillosas esquirlas fragmentadas de evolución insuperables. Las bellas y aterradoras criaturas que viven en el yugo de un terror que acecha entre la penumbra, esperando por aquel que ose desafiar el miedo en busca de cosas únicas, cosas indescriptibles, que si el ojo humano llegase a contemplar, su horrenda belleza natural quemaría cualquier cornea que lo atestigüe. Tan solo el hecho de mencionar los terribles seres que habitan en el abismo penetraba lentamente entre la mente de los cobardes, sucumbiéndolos ante la locura, y retando a aquellos valientes, a ser testigos de lo inenarrable. Pero... yo sé que entre las abominaciones de este abismo también se encuentran los celestiales querubines de la naturaleza, criaturas de eterna belleza esperando la luz del eterno sol. Una caída en donde ni siquiera sé si hay final, pero aun así, siento las constantes miradas de las bestias, veo sus brillantes ojos morados llamándome. Sus feroces bocas me susurran constantemente de forma placida y dulce: ''Únetenos, no temas a la oscuridad, ella nos oculta de las atrocidades que caminan a plena luz del día. Salta, antes que el monstruo te encuentre.'' Yo, sé que tengo que hacer, siento su amor y odio, su ferocidad y calma, su belleza y fealdad, yo siento al abismo llamándome.
Parte II: El Diario
Viernes, 6:34 am, 11 de diciembre, año 2026.
Me nombres es William M. Rockwell, soy explorador, cartógrafo y espeleólogo inglés. El motivo de este diario es explicar los sucesos que se llevaran a cabo en la famosa Grieta del Kraken, un cañón ubicado en el polo norte, del cual, por motivos legales tengo prohibido mencionar ubicación exacta. Este diario es escrito por orden de Alexander Friedrich Rockwell, mi padre. Espero que no me tengas prohibido escribir eso, padre.
Viernes, 11:45 am, 11 de diciembre, año 2026
Acabo de desempacar mi equipo de exploración, el avión nos dejó en la pista de aterrizaje hace 35 minutos, tengo que decir, que este lugar es un maldito refrigerador. Los miembros de mi equipo son: Jonathan Philips Hoffckar, Pluto V. Stan, Simón John Richards, Hans Van Halen. Somos 5 hombres en total los que conforman el equipo de exploración Beta, el segundo equipo de exploración, Alpax, aterrizar dentro de 2 meses, mientras tanto, es nuestro deber iniciar la exploración de la Grieta del Kraken, nuestra principal tarea es encontrar los restos del ultimo equipo de exploración, Lima, el cual inicio su trabajo hace 10 años, y extrañamente, perdimos comunicación con ellos desde los primeros 3 días.
Sábado, 7:45 am, 12 de diciembre, año 2026
Estamos listos para descender hacia la grieta. La antigua cornisa de madera colocada por Lima está completamente destrozada, creemos que debió ser una fuerte tormenta de nieve la culpable. Iniciaremos el descenso a las 8:30 am.
Sábado, 9:25 am, 12 de diciembre, año 2026
Nos ha tomado 20 minutos descender por completo. El abismo parece tener un profundidad de 57.30 metros. Sin embargo, hay áreas en donde inician nuevas caídas, algunas de 12 metros y otras de hasta 100 metros de profundidad. Hemos establecido el campamento en la una pequeña cueva ubicada en el muro este, el muro oeste pareciera estar descongelándose rápidamente, sin embargo no ocurre ningún proceso de fusión, ni condensación, el hielo; simplemente se achiquita a una velocidad sorpréndete, volviendo la grieta incluso más grande, según los datos obtenidos por Lima, la grieta era de 4 metros de largo, ahora es de 20 metros de largo. Es bastante sorpréndete para mí. Iniciaremos la exploración de la red de cavernas a las 11:00 am. La verdad, estoy nervioso, hay decenas de túneles en todos lados, algunos tan pequeño como para un perro y otros tan grandes como para que entre un pequeño carro. Me sorprende que esta cosa no colapse. Hay un constante viento gélido que sale de los túneles, no tengo ni idea de donde viene, el viento ni siquiera puede entrar aquí.
Sábado, 4:32 pm, 12 de diciembre, año 2026.
Carajo, este es probablemente la peor caverna en la que he estado, no podemos avanzar 10 metros sin encontrar otros 2 túneles más, hay entradas y salidas por todos lados. Pero gracias a Hansen y Gretel no nos hemos perdido. Hemos decidio para la exploración por hoy, se hace tarde. Logramos explorar 2 km de caverna, y nuestros radares nos dan una estimación de hasta 12 km más por explorar. ¡12! Eso es una cantidad muy grande para una caverna ártica y lo peor, es que los radares solo han estado activos por 30 minutos, si los hubiéramos dejado funcionando durante 3 horas, hubiéramos tenido una estimación de más de 30 km de, probablemente, la más grande caverna que he visto en mi vida. Pero saldremos de este lugar inmediatamente, algo que nos tiene completamente desconcertados son estos ventarrones constantes, un aire bastante frio emana desde el fondo de los túneles.
Domingo, 13 de diciembre, 3:33 am, año 2026
Me he despertado abruptamente al escuchar un grito, Salí al exterior más o menos cubierto para ver si encontraba algo. No había nada. Estoy seguro que fue un grito real, no una pesadilla, pero no encontré nada, el cielo esta maravillosamente estrellado hoy, la grieta se ve aterradora de noche también. Volví adentro porque el clima se estaba comiendo a mis huesos.
Domingo, 13 de diciembre, 7:34 am, año 2026
Soy un completo idiota. Al salir anoche medio tapado he pescado crioglobulinemia, estoy jodido, no podre descender, me duele todo el cuerpo, no tengo ni la menor idea como pude haberme enfermado así, ni siquiera Hans , nuestro médico, sabe cómo ha sucedido esto. Es completamente ridículo
Domingo, 13 de diciembre, 12:37 am, año 2026
Le he pedido a Pluto que anote cada detalle de la exploración, pero solo el, debido a que estoy incapacitado, no podre anotar los nuevos descubrimientos, lo siento padre, pero no tengo ni la menor idea como me ha pasado esto, me duele escribir, terminare acá por ahora.
Domingo, 13 de diciembre, 7:54 pm, año 2026
No han regresado, nadie. Ya es bastante tarde, el equipo debió haber regresado hace 3 horas, pero los desgraciados no han vuelto. ¡Escucho susurros! Me duelen los oídos, no sé qué demonios está pasándome, pero escucho alguna especie de sonido asemejado a una voz humana, pero no entiendo nada de lo que dice. Tengo miedo, bastante miedo, me duele la cabeza, no me puedo levantar a encender las malditas luces, estoy a oscuras en mi maldita carpa, no puedo ver un carajo lo que sucede, apenas y puedo mover mis manos, por favor, para. No sé qué hacer, las voces… no paran, mi cabeza, me duele, bastante… creo, creo que no lo conseguiré, esas voces, no se callan, no sé qué me pasa, el abismo… es el abismo, dios, mi cabeza.
Parte III: Abismo.
Soy Pluto, no tengo mucho tiempo, anoto esto debido a las órdenes del mismo hijo del señor Rockwell, me temo que ha fallecido a causa de un derrame cerebral, el resto del equipo también están muertos, solo quedo yo. William enfermo gravemente por circunstancias desconocidas, hemos decido descender al abismo sin él, tomamos el camino 77, precisamente el túnel 77 contando desde norte a sur. Caminamos durante 4 horas hasta que decidimos volver. Pero una oleada de viento de procedencia desconocida nos sorprendió abruptamente, cálculo que la velocidad de los ventarrones era de 120 km/h, no tenía ni la más minina idea como podía ser eso posible. Todos fuimos golpeados fuertemente por el viento, caímos fuertemente, Hans murió al instante, su cabeza golpeo contra el suelo de manera atroz, no puedo hacer nada por él. Simón trato de huir de la corriente, pero cayó en un pequeño túnel, su cuerpo entero desapareció, ya debe de estar muerto. Jonathan no dejaba de gritar, sus alaridos eran horribles, no sé porque esta tan lleno de pavor, pero me lo abandone, corrí sin rumbo alguno, simplemente seguí los túneles, con cuidado de no caer en las agujeros gigantescos del suelo. Corrí al menos 100 metros cuando los gritos de Jonathan cesaron al fin. Repentinamente, dejo de chillar. Creo que cayó en un agujero al igual que Hans , o tal vez simplemente se decidió callar. Me asuste, bastante, comencé a correr de nuevo, pero cometí el mismo error que Hans . Me quebré ambas rodillas, el dolor era intenso, pero creo que los nervios dejaron de funcionar al fin. Me desmaye durante horas, pero no estoy seguro la verdad, mi reloj se paró en el justo momento en el que esa corriente de aire nos paró en seco. Justamente a las 4:21 pm. Estoy sangrando gravemente, pero algo me hizo sentir mejor, encontré al Lara Fritz, líder del equipo de exploración Lima. Bueno, al menos eso dice su placa de identificación, caí justamente en su esqueleto, por lo visto estoy sufriendo el mismo destino que ella. Hay una nota escrita por ella, parece que ella salto a propósito hacia un abismo, tal vez se refiere más arriba, o acá. Mi linterna está fallando, creo que me quedare sin luz en 1 minuto, pero creo que ya estaré muerto en 3 por suerte. Dios… escucho, escucho algo acercándose, no puedo ver un carajo, mi linterna dejo de funcionar pero mi corazón todavía sigue funcionando, mi piel, me erizo por completo, algo grita a lejos, es un grito desgarrador, de dolor… ¿Será Jonathan? Parecieran gritos humanos, pero a la vez, demasiado aterradores como para serlo. Dios mío, cada vez es más fuerte, maldita sea, ¿Por qué no me muero? El viento, volvió hacia mí, todo, es frio, gélido, mis huesos, apenas los siento, me estoy congelando ahora. Escucho como si algo se arrastrara, también escucho la caída de gotas a la distancia, creo que hay agua por aquí. Estoy aterrado, la penumbra es letal, no tengo nada ante mis ojos más que oscuridad, pero siento como si estuviera rodeado de entes. El viento es extremo, sigo vivo… no sé porque… pareciera que tuviera un ventilador gigante justo en mi cara, estiro mi mano con mis últimas fuerzas… o dios, de ahí proviene el viento, esa cosa respira.
Relato propio
La noche acecha al final de la cornisa de madera, parece que el día finalizo en un suspiro. Desgarradoramente se oculta la bella estrella que ilumina eternamente las tierras del hombre, dando paso a la impenetrable oscuridad que consume todo bajo su velo de sombras negras, acompañada de una mensajera de paz, reposo y solemnidad; la bella luna, que nos da esperanza en el camino perdido devuelta a casa.
La caída era eterna, no sabía lo que había al final del abismo, un abismo insuperable, devastadoramente retador y enigmático, que oculta las irreconocibles monstruosidades de la naturaleza, al igual que sus maravillosas esquirlas fragmentadas de evolución insuperables. Las bellas y aterradoras criaturas que viven en el yugo de un terror que acecha entre la penumbra, esperando por aquel que ose desafiar el miedo en busca de cosas únicas, cosas indescriptibles, que si el ojo humano llegase a contemplar, su horrenda belleza natural quemaría cualquier cornea que lo atestigüe. Tan solo el hecho de mencionar los terribles seres que habitan en el abismo penetraba lentamente entre la mente de los cobardes, sucumbiéndolos ante la locura, y retando a aquellos valientes, a ser testigos de lo inenarrable. Pero... yo sé que entre las abominaciones de este abismo también se encuentran los celestiales querubines de la naturaleza, criaturas de eterna belleza esperando la luz del eterno sol. Una caída en donde ni siquiera sé si hay final, pero aun así, siento las constantes miradas de las bestias, veo sus brillantes ojos morados llamándome. Sus feroces bocas me susurran constantemente de forma placida y dulce: ''Únetenos, no temas a la oscuridad, ella nos oculta de las atrocidades que caminan a plena luz del día. Salta, antes que el monstruo te encuentre.'' Yo, sé que tengo que hacer, siento su amor y odio, su ferocidad y calma, su belleza y fealdad, yo siento al abismo llamándome.
Parte II: El Diario
Viernes, 6:34 am, 11 de diciembre, año 2026.
Me nombres es William M. Rockwell, soy explorador, cartógrafo y espeleólogo inglés. El motivo de este diario es explicar los sucesos que se llevaran a cabo en la famosa Grieta del Kraken, un cañón ubicado en el polo norte, del cual, por motivos legales tengo prohibido mencionar ubicación exacta. Este diario es escrito por orden de Alexander Friedrich Rockwell, mi padre. Espero que no me tengas prohibido escribir eso, padre.
Viernes, 11:45 am, 11 de diciembre, año 2026
Acabo de desempacar mi equipo de exploración, el avión nos dejó en la pista de aterrizaje hace 35 minutos, tengo que decir, que este lugar es un maldito refrigerador. Los miembros de mi equipo son: Jonathan Philips Hoffckar, Pluto V. Stan, Simón John Richards, Hans Van Halen. Somos 5 hombres en total los que conforman el equipo de exploración Beta, el segundo equipo de exploración, Alpax, aterrizar dentro de 2 meses, mientras tanto, es nuestro deber iniciar la exploración de la Grieta del Kraken, nuestra principal tarea es encontrar los restos del ultimo equipo de exploración, Lima, el cual inicio su trabajo hace 10 años, y extrañamente, perdimos comunicación con ellos desde los primeros 3 días.
Sábado, 7:45 am, 12 de diciembre, año 2026
Estamos listos para descender hacia la grieta. La antigua cornisa de madera colocada por Lima está completamente destrozada, creemos que debió ser una fuerte tormenta de nieve la culpable. Iniciaremos el descenso a las 8:30 am.
Sábado, 9:25 am, 12 de diciembre, año 2026
Nos ha tomado 20 minutos descender por completo. El abismo parece tener un profundidad de 57.30 metros. Sin embargo, hay áreas en donde inician nuevas caídas, algunas de 12 metros y otras de hasta 100 metros de profundidad. Hemos establecido el campamento en la una pequeña cueva ubicada en el muro este, el muro oeste pareciera estar descongelándose rápidamente, sin embargo no ocurre ningún proceso de fusión, ni condensación, el hielo; simplemente se achiquita a una velocidad sorpréndete, volviendo la grieta incluso más grande, según los datos obtenidos por Lima, la grieta era de 4 metros de largo, ahora es de 20 metros de largo. Es bastante sorpréndete para mí. Iniciaremos la exploración de la red de cavernas a las 11:00 am. La verdad, estoy nervioso, hay decenas de túneles en todos lados, algunos tan pequeño como para un perro y otros tan grandes como para que entre un pequeño carro. Me sorprende que esta cosa no colapse. Hay un constante viento gélido que sale de los túneles, no tengo ni idea de donde viene, el viento ni siquiera puede entrar aquí.
Sábado, 4:32 pm, 12 de diciembre, año 2026.
Carajo, este es probablemente la peor caverna en la que he estado, no podemos avanzar 10 metros sin encontrar otros 2 túneles más, hay entradas y salidas por todos lados. Pero gracias a Hansen y Gretel no nos hemos perdido. Hemos decidio para la exploración por hoy, se hace tarde. Logramos explorar 2 km de caverna, y nuestros radares nos dan una estimación de hasta 12 km más por explorar. ¡12! Eso es una cantidad muy grande para una caverna ártica y lo peor, es que los radares solo han estado activos por 30 minutos, si los hubiéramos dejado funcionando durante 3 horas, hubiéramos tenido una estimación de más de 30 km de, probablemente, la más grande caverna que he visto en mi vida. Pero saldremos de este lugar inmediatamente, algo que nos tiene completamente desconcertados son estos ventarrones constantes, un aire bastante frio emana desde el fondo de los túneles.
Domingo, 13 de diciembre, 3:33 am, año 2026
Me he despertado abruptamente al escuchar un grito, Salí al exterior más o menos cubierto para ver si encontraba algo. No había nada. Estoy seguro que fue un grito real, no una pesadilla, pero no encontré nada, el cielo esta maravillosamente estrellado hoy, la grieta se ve aterradora de noche también. Volví adentro porque el clima se estaba comiendo a mis huesos.
Domingo, 13 de diciembre, 7:34 am, año 2026
Soy un completo idiota. Al salir anoche medio tapado he pescado crioglobulinemia, estoy jodido, no podre descender, me duele todo el cuerpo, no tengo ni la menor idea como pude haberme enfermado así, ni siquiera Hans , nuestro médico, sabe cómo ha sucedido esto. Es completamente ridículo
Domingo, 13 de diciembre, 12:37 am, año 2026
Le he pedido a Pluto que anote cada detalle de la exploración, pero solo el, debido a que estoy incapacitado, no podre anotar los nuevos descubrimientos, lo siento padre, pero no tengo ni la menor idea como me ha pasado esto, me duele escribir, terminare acá por ahora.
Domingo, 13 de diciembre, 7:54 pm, año 2026
No han regresado, nadie. Ya es bastante tarde, el equipo debió haber regresado hace 3 horas, pero los desgraciados no han vuelto. ¡Escucho susurros! Me duelen los oídos, no sé qué demonios está pasándome, pero escucho alguna especie de sonido asemejado a una voz humana, pero no entiendo nada de lo que dice. Tengo miedo, bastante miedo, me duele la cabeza, no me puedo levantar a encender las malditas luces, estoy a oscuras en mi maldita carpa, no puedo ver un carajo lo que sucede, apenas y puedo mover mis manos, por favor, para. No sé qué hacer, las voces… no paran, mi cabeza, me duele, bastante… creo, creo que no lo conseguiré, esas voces, no se callan, no sé qué me pasa, el abismo… es el abismo, dios, mi cabeza.
Parte III: Abismo.
Soy Pluto, no tengo mucho tiempo, anoto esto debido a las órdenes del mismo hijo del señor Rockwell, me temo que ha fallecido a causa de un derrame cerebral, el resto del equipo también están muertos, solo quedo yo. William enfermo gravemente por circunstancias desconocidas, hemos decido descender al abismo sin él, tomamos el camino 77, precisamente el túnel 77 contando desde norte a sur. Caminamos durante 4 horas hasta que decidimos volver. Pero una oleada de viento de procedencia desconocida nos sorprendió abruptamente, cálculo que la velocidad de los ventarrones era de 120 km/h, no tenía ni la más minina idea como podía ser eso posible. Todos fuimos golpeados fuertemente por el viento, caímos fuertemente, Hans murió al instante, su cabeza golpeo contra el suelo de manera atroz, no puedo hacer nada por él. Simón trato de huir de la corriente, pero cayó en un pequeño túnel, su cuerpo entero desapareció, ya debe de estar muerto. Jonathan no dejaba de gritar, sus alaridos eran horribles, no sé porque esta tan lleno de pavor, pero me lo abandone, corrí sin rumbo alguno, simplemente seguí los túneles, con cuidado de no caer en las agujeros gigantescos del suelo. Corrí al menos 100 metros cuando los gritos de Jonathan cesaron al fin. Repentinamente, dejo de chillar. Creo que cayó en un agujero al igual que Hans , o tal vez simplemente se decidió callar. Me asuste, bastante, comencé a correr de nuevo, pero cometí el mismo error que Hans . Me quebré ambas rodillas, el dolor era intenso, pero creo que los nervios dejaron de funcionar al fin. Me desmaye durante horas, pero no estoy seguro la verdad, mi reloj se paró en el justo momento en el que esa corriente de aire nos paró en seco. Justamente a las 4:21 pm. Estoy sangrando gravemente, pero algo me hizo sentir mejor, encontré al Lara Fritz, líder del equipo de exploración Lima. Bueno, al menos eso dice su placa de identificación, caí justamente en su esqueleto, por lo visto estoy sufriendo el mismo destino que ella. Hay una nota escrita por ella, parece que ella salto a propósito hacia un abismo, tal vez se refiere más arriba, o acá. Mi linterna está fallando, creo que me quedare sin luz en 1 minuto, pero creo que ya estaré muerto en 3 por suerte. Dios… escucho, escucho algo acercándose, no puedo ver un carajo, mi linterna dejo de funcionar pero mi corazón todavía sigue funcionando, mi piel, me erizo por completo, algo grita a lejos, es un grito desgarrador, de dolor… ¿Será Jonathan? Parecieran gritos humanos, pero a la vez, demasiado aterradores como para serlo. Dios mío, cada vez es más fuerte, maldita sea, ¿Por qué no me muero? El viento, volvió hacia mí, todo, es frio, gélido, mis huesos, apenas los siento, me estoy congelando ahora. Escucho como si algo se arrastrara, también escucho la caída de gotas a la distancia, creo que hay agua por aquí. Estoy aterrado, la penumbra es letal, no tengo nada ante mis ojos más que oscuridad, pero siento como si estuviera rodeado de entes. El viento es extremo, sigo vivo… no sé porque… pareciera que tuviera un ventilador gigante justo en mi cara, estiro mi mano con mis últimas fuerzas… o dios, de ahí proviene el viento, esa cosa respira.
Relato propio