Imagina que estás en contra de las corridas de toros y que conoces a un niño con una enfermedad terminal, que te confiesa que su última voluntad es ser torero. ¿Qué harías? ¿Le ayudarías a cumplir su sueño, le explicarías por qué está mal o le desearías su muerte?
Pues esto último fue lo que le pasó al pequeño Adrián, un niño español de 8 años que sufre cáncer y que su mayor sueño en la vida es ser torero.
Este gran deseo de Adrián condujo a sus padres a realizar una corrida benéfica para recaudar fondos para la Fundación Oncohematología Infantil, donde también el pequeño conoció a sus toreros favoritos. El evento y el sueño de Adrián iban muy bien hasta que la noticia saltó a las redes sociales y el odio se hizo presente.
Adrián y sus padres fueron acosados por Facebook y Twitter por supuestas personas que luchan a favor de la vida de los animales.
Estas personas le desearon la muerte a Adrián para que no se convirtiera en un asesino.
Los mensajes de odio alarmaron a la comunidad, toreros y padres del pequeño que dijeron que “el debate de taurinos y animalistas debería estar al margen cuando se trata de un niño de ocho años que está luchando con una grave enfermedad como es el cáncer”.
Los mensajes y los perfiles de las personas que desearon la muerte del pequeño fueron borradas, y ahora se inicia un juicio contra ellos.