CHISTES DOMINICANOS
BRUTOS
Dos dominicanos hablando:
- Mi hijo es un bruto...
- No, el mío es más bruto, ya verás...
- Paco, ¡ven aquí!.
Viene el niño dominicano:
- ¿Qué quieres padre?.
- Ve con este billete de cinco pesos a la tienda y cómprame un televisor de color.
- Ok, ya voy. El niño se va...
- Ja!... ¿has visto?... ¡mi hijo es un bruto!.
- Coño, ¡pero que el mío es MÁS bruto!.
- Pascual, ¡ven aquí!. Se acerca Pascualito:
- ¿Qué quieres padre?.
- Ve a casa a ver si estoy allá...
- Ok, ya voy.
Los dos niños se encuentran en el camino:
- Mira si será bruto mi papá que me ha enviado a comprar un televisor de color con cinco pesos... y no me dijo de qué color lo quería.
- El mío es MÁS bruto aún...
- Me mandó a casa a buscarlo... y ni siquiera me dio las llaves.
DEFERENCIA AL DOMINICANO
En una excursión, un turista dice:
- ¡Que alguien cuente un chiste!.
- Yo me sé uno de dominicanos - responde otro -.
En ese momento salta un tercero:
- ¡Coño!, ¡que yo soy dominicano!.
- Está bien... lo contaré dos veces.
EN LA FARMACIA
Una niña de seis años entra en una farmacia y pide un paquete de condones, a lo que el farmaceutico le responde sorprendido:
- ¡¡Pero si todavía tienes los dientes de leche!!.
Y la niña le dice limpiándose los dientes:
- Uy, perdón no me había dado cuenta.
A POR SAL
Un tío va a una tienda a buscar sal y le atiende una tía que estaba más buena que el pan. El tío le pide un kilo de sal menuda y la tía se agacha a por la sal y lleva un pedazo escote de la ostia, por el que se le ven unas tetas de la leche. El tio le dice:
- ¡¡Me la estas poniendo gorda!!.
- No, te confundes, te la estoy poniendo menuda, - le responde la tia -.
Y el otro va y le salta:
- Pues vale, ¡¡menuda me la estas poniendo!!.
SIDA
Un tío entra en un prostíbulo buscando una prostituta con sida. La Madame, escandalizada, le dice que ese es un local elegante y que todas sus chicas son muy sanas y tal y cual, pero nada, que el tío insiste, y que si no es con una sidosa, nada de nada, así que al final va la jefa y habla con una de las chicas:
- Mira "Pelos", que este tío quiere una chica con sida, así que le dices que estás enferma y que has tenido que venir del hospital. Y encima le cobramos el doble.
Efectivamente, así lo hacen, y después de la sesión, mientras están los dos en la cama fumándose el cigarrillo, le dice él a ella:
- Jo, qué suerte tengo, haber encontrado a alguien con sida.
Y ella le contesta:
- Pues mira, tengo que confesarte una cosa: en realidad no tengo sida.
- ¿Ah, no?. Vaya hombre, pues qué putada, ¡ahora ya sí!.