En la vida estamos expuestos a muchos accidentes y hasta la inevitable muerte pero aveces estos sucesos pueden pasar de la manera mas inesperada y extraña. Aquí te muestro algunas de ellas:
Tortugas cayendo del cielo.
De acuerdo con la leyenda, el antiguo dramaturgo griego Esquilo murió cuando un águila dejó caer a una tortuga en su cabeza. El ave estaba tratando de romper el caparazón de la tortuga en una roca con el fin de comersela. Esquilo era calvo, y el águila pensó desafortunadamente que su cabeza era una buena roca sobre la que se podría romper el caparazón.

Lo curioso es que años despues en 2012 sucederia algo similar cuando un comerciante Chino de 34 años de edad llamado Yao Chen este hombre afortunado escapo de la muerte cuando una tortuga de aproximadamente un metro de largo cayo a centímetros de su cabeza y sobre su pie.
El comerciante, estaba hablando con un cliente fuera de su restaurante, cuando el animal salió de su jaula y cayo por la ventana de un sexto piso. Afortunadamente Yao solo tuvo una lastimadura en el dedo de su pie.
“Si yo hubiese estado solo unos centímetros mas a la izquierda me hubiera golpeado en la cabeza. Con el tamaño que tenia la tortuga y la altura de donde cayo, seguramente me hubiera matado”.
La tortuga cayó aproximadamente 40 metros, y tuvo que ser sacrificada debido a las graves lesiones que le produjo la caída.

Algunas personas están preocupadas por el hecho de ser golpeadas por cosas que caen del espacio.

Esto sucedió en Febrero de 2016 cuando un meteorito se estrelló cerca de las instalaciones de una universidad privada, destrozando las ventanas de varias aulas y los parabrisas de algunos coches.
De acuerdo a los testigos del fenómeno, el impacto provocó una fuerte explosión que pudo escucharse al menos a tres kilómetros de distancia.

De ser cierto el reporte, ésta sería la primera muerte provocada por un meteorito en toda la historia de la humanidad.
La víctima, un hombre de cuarenta años, caminaba por la zona donde impactó la roca cuando ésta lo golpeó, matándolo al instante.

Un abogado de Luisiana de cuarenta años de edad estaba en su barco cuando se acercaba una tormenta eléctrica. Él levantó los brazos al cielo y dijo, como para desafiar a la naturaleza: "Aquí estoy". Fue golpeado por un rayo y murió al instante. Su apellido era Graves que significa tumbas.


En Diciembre de 2015 un hombre de 80 años falleció en Alicante al caerle encima una mujer que se había precipitado desde un séptimo piso en lo que, según las primeras hipótesis de la Policía, era un intento de suicidio.

La mujer, de 48 años y nacionalidad española, se precipitó desde su domicilio situado en el número 13 de esta vía y cayó encima de la víctima, también de nacionalidad española y vecino de Alicante.

El hombre, que se encontraba sentado en un banco con su mujer, falleció en el acto como
consecuencia del impacto recibido y la mujer sobrevivió.

Escapes milagrosos
Un soldado alemán viajaba en el asiento trasero de un avión de la Primera Guerra Mundial, cuando el motor se paró como resultado de una ráfaga de viento inusual. El salió fuera de su asiento mientras el avión estaba por encima del suelo. Mientras caía, el motor del avión volvió a funcionar y aterrizó en su propio asiento. El piloto fue capaz de aterrizar el avión de forma segura.

Bob Hail saltó de un avión en noviembre de 1972, pero su paracaídas principal no se pudo abrir. Su paracaídas de emergencia también fallo. Bob cayó cerca de 900 metros a 128 kilómetros por hora y se golpeó su cara contra el suelo. Después de un momento, se levantó y se alejó con heridas leves. Fue un escape increíble




Michel Pierre requirió cerca de 30 puntos, después de que la explosión del inodoro le causara lesiones en el trasero, los brazos y la cara.
Esto ocurrió mientras utilizaba el retrete de su departamento, cuando cientos de fragmentos de porcelana lo golpearon.

De acuerdo con Mirror, ahora teme que dicha explosión, misma que lo dejó inconsciente, se vuelva a repetir.
Cabe destacar que la explosión fue causada por la presión atmosférica acumulada en las tuberías, derivada de un corte de agua en su edificio.
"Ahora tengo que jalar la cadena desde lejos y esconderme atrás de la puerta porque me da miedo de que vuelva a pasar", aseguró Michel.
