PRIMERO QUE NADA!
QUE ES EL SOCIALISMO?
El socialismo es un orden político basado en el control y democratización de la producción por parte de la clase obrera. También se define por socialista a toda teoría, doctrina o movimiento que aboga por su implantación y a su vez se deriva de la esencia política del marxismo. El socialismo puede ser no-estatal (mediante la propiedad comunitaria en un sentido amplio) o estatal (a través de la nacionalización y la planificación económica de la producción).
En un sistema socialista, al establecerse la propiedad social (colectiva) de los medios de producción, desaparece cualquier forma de propiedad privada de los bienes de capital y con esta el capitalismo como forma de apropiación del trabajo asalariado, que supone en la teoría marxista una forma de explotación por vía económica. Siendo el capitalismo la última sociedad con clases dentro de la secuencia histórica de los modos de producción de Karl Marx, esto comportaría a su vez la desaparición de las clases sociales que son generadas por los diferentes orígenes del ingreso, dando así por superada la lucha de clases y quedando únicamente la dialéctica, la lucha entre lo nuevo y lo viejo como motor histórico en procura de la superación constante en espiral ascendente para el bienestar y la felicidad de la raza humana.
Frecuentemente coexisten diferentes movimientos políticos que adoptan el título de socialismo: desde aquellos con vagas ideas de búsqueda del bien común e igualdad social, hasta los proyectos reformistas de construcción progresiva de un Estado socialista en términos marxistas, o las variantes pre y post-marxistas de socialismo (sean obreristas o nacionalistas), o al intervencionismo, definiciones de socialismo o de sus métodos que pueden variar drásticamente según varíen los interlocutores políticos y que algunas veces se distancian en mayor o menor medida de su etimología: estatismo, nacionalistas, marxistas, cooperativistas, corporativistas gremiales clásicos, socialistas de renta, socialistas de mercado, mutualistas, socialdemócratas modernos, etc. El socialismo continúa siendo un movimiento con un gran interés de control político y suele ser promovido por medios activistas intensos y auto-proclamarse como un "movimiento de lucha político vinculado con el establecimiento de un orden político construido por, para, o en función de, la clase reprimida por el gobierno actual", y para el cual debe crearse uno público (por vía del Estado o no), ya sea mediante revolución o evolución social o mediante reformas institucionales, con el propósito de construir una sociedad sin clases estratificadas o subordinadas unas a otras; idea esta última que no era originaria del ideario socialista sino del comunista y cuya asociación es deudora del marxismo-leninismo. La radicalidad del pensamiento socialista no se refiere tanto a los métodos para lograrlo sino más bien a los principios que se persiguen.
AHORA SI
Hermes Binner
TRAYECTORIA
PERSONAL
Hermes Binner nació en Rafaela, la ciudad que recibió a sus abuelos al llegar de Europa, lugar que ellos eligieron para formar y educar a su familia.
Como tantos hijos e hijas de inmigrantes, pertenece a la primera generación a la cual las oportunidades de nuestro país y el esfuerzo familiar le permitieron lograr un título universitario.
En la Universidad Nacional de Rosario se convirtió en médico, pero también en político. Porque allí abrazó para siempre la vocación por lo público, y entonces, la medicina y la política se hicieron una sola cosa para él, un sólo camino de servicio.
Participó desde entonces en diferentes ámbitos para poder transformar la realidad. Fue Consejero Graduado en la Facultad de Medicina de Rosario, integró el Colegio de Médicos y la Asociación Médica de Rosario y, desde sus primeros pasos, el Partido Socialista.
Al mismo tiempo, siguió especializándose en su profesión, primero en las áreas de Anestesiología y Medicina del Trabajo; luego en Salud Pública. Esos estudios le permitieron lograr el acceso por concurso a cargos de Subdirector y Director de diversos Hospitales Públicos.
En 1989 le confiaron la máxima responsabilidad de una tarea apasionante: garantizar el derecho a la salud de todos los rosarinos. Durante su función como Secretario de Salud Pública de la Municipalidad de Rosario, logró generar un modelo completamente transformador, que actualmente se sigue profundizando, y que la propia Organización Panamericana de la Salud honró con su reconocimiento como ejemplo para toda América Latina.
A partir de 1993, fue electo Concejal de la ciudad de Rosario, validando desde ese momento, sus diferentes trabajos en el ámbito público por elección ciudadana. Fue Intendente de Rosario durante dos períodos consecutivos (1995 -1999 y 1999 – 2003) y Diputado Nacional entre 2005 y 2007, años en los cuales ejerció la presidencia del Bloque Socialista.
En su gestión al frente del municipio, Rosario se vinculó al país y al mundo. En términos institucionales, esa impronta quedó puesta de manifiesto en el rol que desempeñó en diversos ámbitos de cooperación: fue Miembro Fundador y Secretario Ejecutivo de Mercociudades, Presidente del CIDEU (Centro Iberoamericano de Desarrollo Estratégico Urbano), y Presidente de la Federación Argentina de Municipios.
Fundó y aún continúa presidiendo el CEMUPRO (Centro de Estudios Municipales y Provinciales), desde donde se elaboraron muchas de las propuestas que formaron parte de la plataforma del Frente Progresista Cívico y Social, la coalición que -a más de 10 años de su fundación- le permitió convertirse, desde el 11 de diciembre de 2007, en Gobernador de la Provincia de Santa Fe
GESTION EN ROSARIO
Asumimos la intendencia de la ciudad en 1995. Corrían los tiempos triunfantes del neoliberalismo, del Estado ausente y la solidaridad vencida; y Rosario era conocida en el país y en el mundo como ejemplo extremo de la pobreza y la exclusión.
Frente a las ideas dominantes, a contracorriente de lo que todos hacían y decían, nos comprometimos por otro modelo. Decidimos recuperar el Estado, y hacerlo en un sentido solidario, transparente y participativo. Nos comprometimos construir, a dar respuestas a los problemas ciudadanos, a hacer con sentido solidario y participativo.
Ocho años después de haber asumido ese desafío, Rosario mostraba orgullosa las innumerables formas del cambio. Esas mismas que habían pasado a convertirla en un ejemplo urbano para toda América Latina.
Nuestros cinco logros principales fueron:
REFORMAMOS EL ESTADO
Llevamos adelante la primera experiencia de descentralización del país, haciendo un Estado más eficiente y cercano a partir de su organización en 6 distritos. Así pudimos implementar el Presupuesto Participativo, una instancia en la cual los vecinos masivamente debaten prioridades presupuestarias, proponen proyectos y deciden sobre la aplicación de los fondos públicos.
HICIMOS DE LA SALUD PÚBLICA UN ORGULLO ROSARINO
El modelo de salud pública que implementamos en la ciudad fue reconocido como ejemplo latinoamericano por la Organización Panamericana de la Salud. Se trata de un sistema gratuito que comprende tres niveles de complejidad, con numerosos centros de atención primaria en los barrios como primera instancia, articulados con efectores de mediana y alta complejidad. El nuevo Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (premiado a nivel internacional por la originalidad y calidad de su arquitectura), el CEMAR -Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias- y el Centro de Trasplante de Médula Ósea del Hospital Vilela constituyen algunos de los efectores más destacados.
PUSIMOS A LA CIUDAD DE CARA AL RÍO
Hicimos de la hermosa ribera del Paraná un foco de atracción para vecinos y turistas, imprimiéndole a Rosario una marca urbana ampliamente reconocida a nivel nacional e internacional. Para ello, construimos nuevas avenidas, y numerosos parques y espacios públicos cubiertos, que han sido elegidos por los rosarinos hasta convertirse en verdaderos lugares de encuentro ciudadano
TRANSFORMAMOS LA SOLIDARIDAD EN POLÍTICAS PÚBLICAS
Desde las soluciones habitacionales integrales que brindó y continúa brindando Rosario Hábitat, siguiendo por la atención integral de la primera infancia y sus familias en los Centros Crecer, pasando por las Huertas Comunitarias, hasta los Centros de Día para Adultos Mayores, combatimos la exclusión a partir de ideas que se fortalecieron en el afecto y la construcción colectiva.
CONVERTIMOS A ROSARIO EN UN POLO CULTURAL
Impulsamos múltiples formas de la cultura y el aprendizaje, con iniciativas que contribuyeron a resaltar las potencialidades de la ciudad. El Tríptico de la Infancia y la muestra Berni para Niños; el Pasaje Juramento que vincula la plaza 25 de mayo con el Monumento a la Bandera, y en el cual se emplazaron las esculturas de Lola Mora; la remodelación del Museo Castagnino y del Teatro de la Comedia; y la Nueva Escuela de Artes Urbanas reflejan este cambio.
GESTIÓN EN LA PROVINCIA DE SANTA FE
El 11 de diciembre de 2007 asumimos la responsabilidad de gobernar la Provincia de Santa Fe. Llegamos a una Casa de Gobierno cercada por vallas, que se convertía en la metáfora más evidente, de la relación que el Estado santafesino le había propuesto a su gente.
La primera medida de gobierno fue quitar esas vallas, generando de allí en más una política de puertas abiertas. Y todas las decisiones que siguieron estuvieron dirigidas a ese mismo objetivo: levantar las barreras entre el Estado y los ciudadanos, haciendo de la democracia un vínculo cercano y cálido, y -fundamentalmente- una forma de gobierno efectiva para garantizar derechos.
Cinco logros a destacar:
ESTAMOS REGIONALIZANDO LA PROVINCIA
Impulsamos la Reforma del Estado a partir de un nuevo sistema de organización territorial en 5 regiones con nodo en las ciudades más importantes de la provincia. Y a partir de las regiones, estamos desarrollando un proceso de descentralización, planificación estratégica y participación ciudadana. Llevamos realizadas hasta el momento 40 Asambleas Ciudadanas, en las cuales junto a casi 20 mil santafesinos construimos y controlamos la ejecución del Plan Estratégico Provincial.
ESTAMOS FORTALECIENDO LA JUSTICIA
Desarrollamos un nuevo Sistema de Justicia Penal, eliminando el sistema inconstitucional precedente por el cual quien acusaba también juzgaba; incorporamos el juicio oral y obligatorio para delitos graves, y la posibilidad de que la víctima se constituya en querellante y participe del proceso. Y le otorgamos transparencia al nombramiento de la Corte Suprema y los jueces provinciales y comunales, con la autoexclusión del gobernador en el proceso y el establecimiento de concursos con jurados por sorteo.
ESTAMOS GARANTIZANDO LA SALUD PÚBLICA EN TODO EL TERRITORIO
Tal como lo hicimos en Rosario, pusimos en marcha el Sistema Único de Salud pública y gratuita, organizado en tres niveles de complejidad. Proyectamos la construcción de 80 nuevos centros de atención primaria en toda la provincia (de los cuales 65 ya se encuentran finalizados, en ejecución o licitados) y del CEMAFE -Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias de Santa Fe-. Y después de 40 años, volvimos a construir hospitales en la provincia, impulsando la creación de 7 nuevos efectores de media y alta complejidad.
ESTAMOS JERARQUIZANDO LA EDUCACIÓN PÚBLICA
Construimos 12 nuevos edificios, avanzan las obras de 17 más, y remodelamos otros 1.500. Creamos 235 nuevas escuelas secundarias, titularizamos a 10.000 docentes y promulgamos la Ley de Paritarias Docentes, una medida sin antecedentes en la provincia.
ESTAMOS IMPULSANDO EL TRABAJO Y LA PRODUCCIÓN
Mediante la identificación y la formalización en Consejos de cada una de las cadenas de valor de la provincia, creamos fuertes incentivos para la cooperación entre los sectores primario, industrial y de servicios, así como para la articulación público-privada. Acompañamos a la producción santafesina en la búsqueda de nuevos mercados, y apoyamos a las PyMEs mediante el crédito y la capacitación. Y avanzamos en políticas para el bienestar integral de los trabajadores, con la creación de los Comités Mixtos de Salud y Seguridad en el Trabajo, y la garantía de movilidad del haber jubilatorio.
PROPUESTAS
Es imprescindible terminar con la contradicción más fuerte que pesa sobre nuestra sociedad: la abundancia de recursos naturales no puede seguir conviviendo con el hambre y la desnutrición.
Esta contradicción nos obliga a implementar en el corto plazo soluciones institucionalizadas de política alimentaria, mientras coordinamos junto al sector privado las formas para lograr la generación de más y mejor trabajo.
Debemos abordar la salud de manera integral, desde la etapa de la prevención hasta la del tratamiento de las patologías más complejas.
Para lograrlo, necesitamos construir un sistema público, gratuito y de calidad, conformado por tres niveles de atención articulados: atención primaria, mediana y alta complejidad
La educación pública debe estar en el centro de nuestro proyecto de país, vinculada a la producción y al mundo de la investigación.
La educación no puede tener límites: el Estado tiene que garantizar que cada argentino perciba, a lo largo toda su vida, toda la educación que esté dispuesto a recibir.
Nuestros padres y abuelos nos educaron en el sueño de la casa propia, pero la ausencia de políticas habitacionales integrales y las dificultades para acceder a créditos hipotecarios fueron convirtiendo el sueño en una utopía.
Recuperar ese sueño requiere democratizar el derecho a la vivienda, a través de requisitos más flexibles, tasas más bajas y créditos directos.
El trabajo decente es motor del desarrollo social y fuente de bienestar y realización individual. Tenemos que generar y promover el trabajo decente, y lo que genera trabajo es la industria.
Por eso, necesitamos refundar una Argentina industrial estrechamente vinculada a la transformación de la producción primaria y a los servicios, que permita agregar valor a la natural riqueza que produce nuestra tierra.
El Estado debe saldar la deuda histórica que mantiene con los jubilados, garantizando efectivamente un nivel de ingresos digno, sostenido económicamente en la efectiva movilidad de los haberes, y moralmente en el principio de solidaridad entre generaciones.
La problemática extendida de la inseguridad ciudadana requiere poner en marcha políticas que trabajen simultáneamente sobre sus causas y sobre sus consecuencias.
Debemos enfrentar el delito a través de la perspectiva de la seguridad comunitaria y del fortalecimiento de una institución policial democrática, transparente y altamente profesionalizada; mientras atacamos las causas sociales de la inseguridad con educación y trabajo decente.
Tenemos que abordar conjuntamente las dos problemáticas que atacan directamente el funcionamiento del poder judicial: la judicialización generalizada del conflicto y el déficit de recursos humanos.
Porque necesitamos una justicia eficiente y ampliamente legitimada por la ciudadanía a través de nuevas y grandes dosis de confianza.
La cuestión ambiental debe convertirse en una preocupación prioritaria.
El Estado es el principal responsable de resguardar la vida y la salud de cada argentino, garantizando que la generación de energía y el desarrollo productivo no se contrapongan con la preservación de los recursos naturales y la protección de la biodiversidad.
Debemos desarrollar e implementar planes integrales de largo plazo, que aseguren un medio ambiente sustentable para nosotros y para las próximas generaciones.
Potenciar la vinculación internacional de nuestro país es clave para afrontar las complejidades de un mundo cada vez más interconectado.
Creemos en una Argentina comprometida con la cooperación y el intercambio; que se nutre de otras experiencias sin renunciar a su propia identidad, y que genera, a partir de ellas, nuevas posibilidades de desarrollo.
VALORES
SOLIDARIDAD
HERMES BINNER
Ser solidarios no es dar lo que nos sobra, es construir juntos lo que nos falta.
La solidaridad es esa fuerza que nos mantiene unidos como sociedad, justo cuando parece que los problemas son demasiado grandes y nuestros recursos más escasos que nunca.
La historia argentina nos enfrentó una y otra vez al poder de nuestra solidaridad. Hemos podido resistir crisis recurrentes, pero el asedio del individualismo neoliberal nos marcó con la herida más profunda. Mientras la solidaridad se erosionaba, la pobreza y la exclusión crecían.
Argentina tiene un desafío impostergable: volver a fortalecer los lazos que nos unen unos con otros, y tejer -desde la fábrica, desde la universidad, desde el barrio, y por supuesto desde el Estado- una red lo suficientemente fuerte como para contener a todos y todas. No creemos en ninguna mano invisible; creemos en la red visible de la solidaridad que construye.
PARTICIPACIÓN
HERMES BINNER
Tenemos que participar para transformar, sin participación no hay cambio.
No existe un sólo ejemplo de cambio social en la historia de la Humanidad en el cual la participación no haya sido protagonista. Las transformaciones nacen de sociedades en acción.
Por eso es imprescindible impulsar, tanto en el ámbito público como en el privado, la generación de espacios de diálogo y concertación que potencien nuestros esfuerzos y multipliquen, en cada rincón de nuestro país, la propuesta y la innovación.
Soñamos con una Argentina consciente de su capacidad de construcción colectiva; una Argentina en la cual los derechos sean realidades y la realidad, la arcilla que moldean sin descanso millones de voces y manos firmes.
TRANSPARENCIA
HERMES BINNER
Necesitamos reconciliar ética y política para producir un verdadero cambio moral.
El Estado y la política están en la actualidad bajo sospecha. La confianza en las instituciones debilitada. En momentos en los cuales la legitimidad pública atraviesa una seria crisis, y las instituciones en general parecen no concitar las lealtades de otras épocas, estamos convencidos de que la transparencia en la acción pública es el único camino que nos permitirá volver a hacer de la confianza el fundamento de vida social.
CARTA DE HERMES BINNER AL PARTIDO SOCIALISTA
Santa Fe, 31 de enero de 2011
A los compañeros y compañeras del Partido Socialista, A los que se debieron esconder en las dramáticas noches de todas las dictaduras y como la cigarra de María Elena Walsh, volvieron a emerger. A los que enfrentaron a la dictadura asesina de Onganía, desde ese mismo 28 de junio de 1966 y con el tributo del compañero Adolfo Bello fusilado en la galería Melipal de Rosario. A los cientos de jóvenes valientes que portando banderolas rojas con la franja celeste y blanca, ingresaron a Unione e Benevolenza desafiando al “no se puede” oficial del gobierno de facto y ese 23 de abril de 1972 crearon el PSP. A los miles de jóvenes que el genocida Videla condenó a la migración, fueron perseguidos, encarcelados y sospechados por el solo hecho de ser jóvenes que soñaban y luchaban por un mundo mejor desde las filas del MNR. A los que militaron desde su juventud sin pausas y con una convicción creciente de servir al pueblo y no servirse de él. A todas las compañeras y compañeros que nos acompañaron y nos acompañan en las campañas electorales y los que se suman a los equipos técnicos. A las decenas de miles de compañeras y compañeros que en la concepción militante de Guillermo Estévez Boero, ponen al servicio de las ideas socialistas la militancia solidaria de una hora, un mes, un año o toda la vida. Así se forjó un Partido Socialista que permitió llegar a gobernar Rosario por más de veinte años, sin un caso de corrupción, y con el máximo reconocimiento al que puede aspirar un gobierno: el reconocimiento de la gente. Además fuimos distinguidos por Naciones Unidas como “Ejemplo de Gobernabilidad Democrática”. Así, con esa misma convicción, militamos para construir la fuerza política capaz de lograr el consenso social necesario para gobernar la Provincia de Santa Fe. Luego de un tercer intento y superando todas las dificultades que oponía el viejo gobierno (entre otros la ley de lemas) accedimos al Gobierno. ¿Llegamos? Como decía Guillermo, en realidad nunca se llega, porque la lucha por la igualdad es inagotable. Para el socialismo la historia es fundamental para saber que “somos porque fuimos” y porque en este presente se forja el futuro. Todos los quiebres democráticos, desde 1930 en adelante, fueron retrocesos culturales para el país. Así el modernismo bajó al pasado: todo era presente y futuro y el neoliberalismo bajó el futuro, ahora todo es presente. Este es uno de los momentos más críticos de nuestra cultura en general y de nuestra cultura socialista en particular. Podemos decir que todo tiene explicación cuando lo hacemos desde lo conceptual del socialismo. En el prólogo del ABC, Guillermo Estévez Boero rescató a la organización como vencedora del tiempo y de las pasiones circunstanciales y centró en la ideología las diferencias excluyentes. La palabra cambio, para los socialistas tiene contenido y encarnadura, por ello no constituye una mera palabra sino el mensaje inconformista de los que no aceptan las arbitrariedades del presente. Hoy en Santa Fe, como en Rosario, se percibe el Cambio: Cambio en la forma de gobernar. Gobernamos con la participación activa de la gente con un horizonte de una provincia soñada a 20 años junto a más de 20.000 hombres y mujeres de nuestro pueblo que participaron de las Asambleas Ciudadanas. Descentralizamos el Estado llevándolo cerca de la gente creando 5 regiones, en las cuales organizamos el territorio provincial. Cambio en la justicia, haciéndola más cercana a la gente, incorporando la mediación, los juzgados de las pequeñas causas, el juicio oral y un consejo de la magistratura transparente y confiable. Cambio en la educación, con 12.000 docentes titularizados y otros 18.000 a titularizar este año, trabajando con los docentes para los cambios pedagógicos, incorporando internet en todas las escuelas y centrando la educación en el niño y en el docente. El cambio en los programas de formación y capacitación docente es la segura transformación cultural de la educación de calidad para todos. Para hacernos libres. Para hacernos dignos, creamos el Ministerio de Trabajo y junto a los trabajadores logramos crear por ley los Comités Mixtos de Salud y Seguridad en el Trabajo. Miles de trabajadores santafesinos participan en sus fábricas velando por su salud mejorando las condiciones de trabajo y la productividad en las empresas de Santa Fe. Cambio en la salud, con prevención y atención gratuita de todas las complejidades con la construcción de 80 centros de salud y nueve hospitales de los cuales 5 son de alta complejidad y lo que es más importante, por tercer año consecutivo hemos bajado la mortalidad infantil. Cambio en la actitud de diálogo con la gente, que permitió bajar la conflictividad. Quitamos las vallas que rodeaban la casa de gobierno y atendimos las múltiples demandas de policías; inundados de 2003 y 2007; ex bancarios del BSF; familiares de gatillo fácil, ex Combatientes de Malvinas, pueblos originarios. La aceptación de las políticas de cambio a lo largo y a lo ancho de la provincia, son merecedoras de un reconocimiento de la población. Para los socialistas todas estas acciones no son producto de la casualidad o de la “pegada” sino producto del estudio pormenorizado de todos los temas vinculados a la hermosa tarea de darle gobernabilidad a las responsabilidades otorgadas por la soberanía popular. Tampoco se producen sin tiempo. Estamos convencidos que el Proyecto de Cambio que voto la gente en 2007 necesita de otros cuatro años de gobierno para consolidarse y como no hay reelección de gobernador, proponemos la reelección del Programa de Cambio que se viene cumpliendo. Por eso la mayoría de los socialistas santafesinos creemos que el Compañero que puede encabezar esa continuidad, es Antonio Bonfatti. Si estamos de acuerdo con el proyecto, si estamos de acuerdo con los resultados, la reelección del proyecto va de la mano de los compañeros que lo vienen llevando adelante. No es necesario abandonar el cargo de Senador Nacional para continuar con el Proyecto. Hay muchos compañeros y compañeras que garantizan la continuidad. Las distintas polémicas internas de los partidos, y en general de toda institución, lejos de complicar la marcha del mismo, ayudan a pensar, pero tal y cómo se ha dado aquí, que el presidente del Partido a nivel nacional plantee en el distrito Santa Fe, una interna por el poder, sin previo diálogo, nos llama poderosamente la atención. En el año 2009 trabajamos todos juntos para su reelección como senador nacional por otros 6 años, bien merecería reflexionar juntos si el socialismo puede perder la única representación en el Senado de la Nación. El año pasado, por unanimidad lo reelegimos en la Presidencia Nacional del Partido Socialista. Se le reconoce su labor para concretar la unidad del PS. Pero ahora viene a Santa Fe, en un momento exitoso de nuestra gestión para plantear una diferencia que no conocemos en que se basa, ni que consecuencias puede traer. Escuchando al Presidente en el último enero, planteó taxativamente dos caminos: consenso o elección, no apareció el diálogo, condición indispensable para que haya consenso. Estamos en un partido frágil. El socialismo en el marco de los partidos políticos es el más frágil. Prueba de ello son las fragmentaciones que soportó a lo largo de más de cien años. La argamasa para su cohesión es su ideología y hoy la práctica concreta de esa ideología, que estamos plasmando en Santa Fe, enriquece al socialismo en Argentina. En el reinicio de la democracia celebrábamos juntos el triunfo en Casilda y Las Parejas; hoy crecimos en Rosario y en la Provincia de Santa Fe y logramos una senaduría nacional. ¿Qué nos pasa que no podemos seguir construyendo y creciendo cada uno desde su lugar? Hoy el fantasma que recorre la provincia es la posible fractura y la pregunta que se hacen los que nos quieren, que no son pocos, es ¿cómo se explica que en momentos en que gran parte de la población nos ve como un gobierno diferente, se recurre a la pelea interna, para dirimir qué? No nos oponemos a que el compañero que se encuentra al frente de la Cámara de Diputados de la Provincia siga allí, ni la renovación de sus mandatos de todos los intendentes, presidentes comunales y legisladores socialistas, pero tampoco queremos perder la senaduría nacional. Esta contienda innecesaria que se esta produciendo en la Provincia de Santa Fe limita el pensar el Partido Nacional. ¿Cómo hacer para que crezcan todas las federaciones? ¿Cómo integrar a una fórmula presidencial nacional legisladores socialistas de todas las provincias? En definitiva como hacemos para que el Partido Socialista crezca aprovechando la oportunidad histórica que se presenta. Fue difícil lograr la unidad del Partido Socialista, no hagamos fácil el camino inverso. El motivo de esta carta es promover el conocimiento de lo que pasa en Santa Fe a todos los compañeros y compañeras del partido y buscar una instancia institucional que haga posible un diálogo abierto y constructivo. Esperamos que en estos once años de ausencia de Guillermo, podamos no solamente convivir sino ofrecerle al pueblo argentino una opción de gobierno decente, más democrático, más participativo, con menos crispación y más amor que es lo que propone el socialismo.
Un fuerte abrazo en el socialismo. Hermes Binner
Ser solidarios no es dar lo que nos sobra, es construir juntos lo que nos falta.
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