Era un viernes 9 de abril, no recuerdo bien pero me parece las dos o tres de la tarde. Me cruzo con el “ Vasco “ Amesgaray, vestido de marinero pero con un bolso, me dice “me voy a pico, a ver a mis viejos y a mi novia, no me dan permiso, pero me voy igual sé que tengo que estar el lunes a formación” que era a las 7 de la mañana y se fue. Me quede ahí dando vueltas, me agarraron muchas ganas de irme, pero no me animaba.
Hasta que se me cruzo el jefe, el oficial guardiamarina Aguirre, le digo que teníamos ganas de irnos a ver a nuestros familiares. En un primer momento se negó, le dije que La Pampa estaba cerca, me miro y me dijo “La Pampa, gente muy buena los pampeanos… AUTORIZADOS”, no lo podía creer. Urgente me prepare todo, salí vestido como estaba. Llego a la salida de la base de puerto Belgrano y subo a un colectivo verde, todo verde, que iba de Punta Alta a Bahía Blanca. Yo pensando en el vasco que seguro ya estaba en Bahía, hasta que un chistido desde el fondo me sonó familiar, y quien era?, el vasco que todavía estaba ahí sin salir de la base.
Cuál era la diferencia de ir con permiso o sin permiso. Una era económica, ya que nos daban una planilla de descuento para los pasajes y la otra era tranquilizadora, puesto que en vez de llegar a formación a las 7 de la mañana. Cosa que para llegar teníamos que ir a Eduardo Castex a tomar un Tus. O tomábamos en Pico al Andesmar y podíamos quedarnos un poco más en casa y llegar a la base naval a la hora de llegada del colectivo. Entonces le dije al vasco nos dieron permiso.
Muy contentos llegamos a Bahía Blanca, tarde, el Andesmar se había ido, perdimos por empezar ese descuento. No quedaba otra que volvernos pero el vasco tozudo decía a Pico me voy como sea. Averiguamos y encontramos un Tus que nos dejaba en Castex, ahí nomás nos subimos. Nos dejó después de la caminera de Castex, hicimos dedo. Nos trajo una camioneta y llegamos felices de ver a los nuestros. Me acuerdo que fuimos a misa y nos sentamos adelante. Sonó una sirena en plena misa de alguna ambulancia, nos asustamos un poco, estábamos como alertas, o no sé, pero nos miramos nada más. Hasta que salimos ese domingo a la base navas. A la una de la madrugada del lunes anterior a que zarpáramos el viernes 16 de abril rumbo a defender la Patria.
Perdón, por este relato, jamás lo había hecho, tenía ganas, me distes la oportunidad y lo hice. Después lo que sucedió está en la cronología, en mi caso, llegue a mi balsa. Nos tiramos al agua, la tratamos de abrir, les avisamos a los de arriba que no se habría. Nadamos hacia otra, se volvió a romper, hasta llegar a una tercera. Balsa que era para 20 personas y éramos 32 contando al segundo comandante del Barco, Pedro Luis Galassi, Carlos Oviedo y Carlos Waispeck (los tres ultimos pampeanos), entre el resto de los 32.
Nos rescataron luego de 38 hs más o menos, volvimos. Los que volvimos contamos la historia, la informamos, la vivimos, solamente, en HONOR a los 323 tripulantes del CRUCERO GENERAL BELGRANO que dieron sus VIDAS por nosotros y por toda la patria en defensa de nuestra bandera, y por todos aquellos que tanto en tierra como en el aire, supieron cubrirse de gloria dando sus vidas por nuestro suelo.
Lo otro, si haber llegado a donde se llegó, a llegar a una guerra, la parte política del tema, si estuvo bien o estuvo mal y todas esas conclusiones, queda para que la misma historia y DIOS la juzgue. Yo como veterano de Malvinas, solo digo, “HONOR a los que dieron sus vidas, no los olvidemos por favor”.
Abel Novillo
fuente: http://www.infopico.com/
Videos
Documental de National Geographic sobre el hundimiento del Crucero General Belgrano
Muchas Gracias!
Orishas!
Hasta que se me cruzo el jefe, el oficial guardiamarina Aguirre, le digo que teníamos ganas de irnos a ver a nuestros familiares. En un primer momento se negó, le dije que La Pampa estaba cerca, me miro y me dijo “La Pampa, gente muy buena los pampeanos… AUTORIZADOS”, no lo podía creer. Urgente me prepare todo, salí vestido como estaba. Llego a la salida de la base de puerto Belgrano y subo a un colectivo verde, todo verde, que iba de Punta Alta a Bahía Blanca. Yo pensando en el vasco que seguro ya estaba en Bahía, hasta que un chistido desde el fondo me sonó familiar, y quien era?, el vasco que todavía estaba ahí sin salir de la base.
Cuál era la diferencia de ir con permiso o sin permiso. Una era económica, ya que nos daban una planilla de descuento para los pasajes y la otra era tranquilizadora, puesto que en vez de llegar a formación a las 7 de la mañana. Cosa que para llegar teníamos que ir a Eduardo Castex a tomar un Tus. O tomábamos en Pico al Andesmar y podíamos quedarnos un poco más en casa y llegar a la base naval a la hora de llegada del colectivo. Entonces le dije al vasco nos dieron permiso.
Muy contentos llegamos a Bahía Blanca, tarde, el Andesmar se había ido, perdimos por empezar ese descuento. No quedaba otra que volvernos pero el vasco tozudo decía a Pico me voy como sea. Averiguamos y encontramos un Tus que nos dejaba en Castex, ahí nomás nos subimos. Nos dejó después de la caminera de Castex, hicimos dedo. Nos trajo una camioneta y llegamos felices de ver a los nuestros. Me acuerdo que fuimos a misa y nos sentamos adelante. Sonó una sirena en plena misa de alguna ambulancia, nos asustamos un poco, estábamos como alertas, o no sé, pero nos miramos nada más. Hasta que salimos ese domingo a la base navas. A la una de la madrugada del lunes anterior a que zarpáramos el viernes 16 de abril rumbo a defender la Patria.
Perdón, por este relato, jamás lo había hecho, tenía ganas, me distes la oportunidad y lo hice. Después lo que sucedió está en la cronología, en mi caso, llegue a mi balsa. Nos tiramos al agua, la tratamos de abrir, les avisamos a los de arriba que no se habría. Nadamos hacia otra, se volvió a romper, hasta llegar a una tercera. Balsa que era para 20 personas y éramos 32 contando al segundo comandante del Barco, Pedro Luis Galassi, Carlos Oviedo y Carlos Waispeck (los tres ultimos pampeanos), entre el resto de los 32.
Nos rescataron luego de 38 hs más o menos, volvimos. Los que volvimos contamos la historia, la informamos, la vivimos, solamente, en HONOR a los 323 tripulantes del CRUCERO GENERAL BELGRANO que dieron sus VIDAS por nosotros y por toda la patria en defensa de nuestra bandera, y por todos aquellos que tanto en tierra como en el aire, supieron cubrirse de gloria dando sus vidas por nuestro suelo.
Lo otro, si haber llegado a donde se llegó, a llegar a una guerra, la parte política del tema, si estuvo bien o estuvo mal y todas esas conclusiones, queda para que la misma historia y DIOS la juzgue. Yo como veterano de Malvinas, solo digo, “HONOR a los que dieron sus vidas, no los olvidemos por favor”.
Abel Novillo
fuente: http://www.infopico.com/
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Muchas Gracias!
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