Es muy triste, muestra cómo la discriminación ha evolucionado para llegar al mundo de las redes sociales.
Fotos de mujeres pobres, morenas, desnudas en posiciones sexualmente sugestivas están inundando las redes sociales en México.
La convergencia de fotos seductoras de celular y los hashtags para compartir y buscar información han propiciado el incremento de una pornografía explotadora y abusiva. #Pobrezafilia, #putipobre, #misseria, y #TanRicaYTanPobre infiltran los feeds de Twitter al minuto, facilitando un movimiento de pornografía generalizada. Las palabras son ligadas a fotos de mujeres Mexicanas y Centroamericanas recostadas seductoramente en colchones andrajosos o posando en frente de lavaderos de concreto. Estas jóvenes mujeres, desnudas o portando ropa muy provocativa, rondan rampantemente por Twitter y Facebook por uno o dos días, hasta que se suben nuevas fotos y las del día anterior son olvidadas.
El sonido de “pobreza” y “filia” (amor por-) agrupadas podría ser casi poético, si la palabra no significara una afinidad sexual por las mujeres pobres y jóvenes.
Las fotos de #Pobrezafilia parecen adherirse a criterios específicos. Las mujeres comúnmente sólo portan una tanga o un . El entorno suele ser cuartos sucios, alumbrados con luz fluorescente: , un cuarto caracterizado por sus , o sin muebles, sólo paredes de y concreto. Las mujeres miran fríamente a la cámara, o tal vez con una sonrisa tímida. Los retratos son excesivamente íntimos, exponiendo no sólo el cuerpo de las mujeres sino también la complejidad de sus hogares. Las fotos son un turismo virtual por los barrios, como dice la Dra. Alethia Fernández de la Reguera, profesora de estudios de género en la Universidad Nacional Autónoma de México. “Estos son casi siempre hogares de un solo cuarto”, me dijo tomando un café en el campus de la UNAM, “cuartos donde ocurre todo de la vida de una persona”.
De manera más crítica, Fernández de la Reguera cree que #pobrezafilia es un símbolo directo de la discriminación en México hacia las mujeres pobres y jóvenes. “#Pobrezafilia es un ejemplo del dominante versus el dominado. Es naturalizar la violencia en contra de las mujeres”, dijo.
Las redes sociales han normalizado la objetivación de las mujeres en la cultura Mexicana, concuerda Paola Ricaurte Quijano, una profesora de investigación que se especializa en políticas de internet y ciber-activismo en el Instituto de Tecnología de Monterrey, en el departamento de Estudios Culturales. “El abuso de género está profundamente engendrado en Twitter”, dice.
Para la mayoría, las identidades de los fotógrafos y sus sujetos son desconocidas. Aún así, tal vez es el elemento de anonimidad que les da impulso a estos hashtags en las esferas de las redes sociales. Contacté a diferentes cuentas de Twitter y Facebook que posteaban retratos #pobrezafilia. Algunos respondieron inicialmente, pero ninguno estuvo interesado en ser entrevistado.
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Fotos de mujeres pobres, morenas, desnudas en posiciones sexualmente sugestivas están inundando las redes sociales en México.
La convergencia de fotos seductoras de celular y los hashtags para compartir y buscar información han propiciado el incremento de una pornografía explotadora y abusiva. #Pobrezafilia, #putipobre, #misseria, y #TanRicaYTanPobre infiltran los feeds de Twitter al minuto, facilitando un movimiento de pornografía generalizada. Las palabras son ligadas a fotos de mujeres Mexicanas y Centroamericanas recostadas seductoramente en colchones andrajosos o posando en frente de lavaderos de concreto. Estas jóvenes mujeres, desnudas o portando ropa muy provocativa, rondan rampantemente por Twitter y Facebook por uno o dos días, hasta que se suben nuevas fotos y las del día anterior son olvidadas.
El sonido de “pobreza” y “filia” (amor por-) agrupadas podría ser casi poético, si la palabra no significara una afinidad sexual por las mujeres pobres y jóvenes.
Las fotos de #Pobrezafilia parecen adherirse a criterios específicos. Las mujeres comúnmente sólo portan una tanga o un . El entorno suele ser cuartos sucios, alumbrados con luz fluorescente: , un cuarto caracterizado por sus , o sin muebles, sólo paredes de y concreto. Las mujeres miran fríamente a la cámara, o tal vez con una sonrisa tímida. Los retratos son excesivamente íntimos, exponiendo no sólo el cuerpo de las mujeres sino también la complejidad de sus hogares. Las fotos son un turismo virtual por los barrios, como dice la Dra. Alethia Fernández de la Reguera, profesora de estudios de género en la Universidad Nacional Autónoma de México. “Estos son casi siempre hogares de un solo cuarto”, me dijo tomando un café en el campus de la UNAM, “cuartos donde ocurre todo de la vida de una persona”.
De manera más crítica, Fernández de la Reguera cree que #pobrezafilia es un símbolo directo de la discriminación en México hacia las mujeres pobres y jóvenes. “#Pobrezafilia es un ejemplo del dominante versus el dominado. Es naturalizar la violencia en contra de las mujeres”, dijo.
Las redes sociales han normalizado la objetivación de las mujeres en la cultura Mexicana, concuerda Paola Ricaurte Quijano, una profesora de investigación que se especializa en políticas de internet y ciber-activismo en el Instituto de Tecnología de Monterrey, en el departamento de Estudios Culturales. “El abuso de género está profundamente engendrado en Twitter”, dice.
Para la mayoría, las identidades de los fotógrafos y sus sujetos son desconocidas. Aún así, tal vez es el elemento de anonimidad que les da impulso a estos hashtags en las esferas de las redes sociales. Contacté a diferentes cuentas de Twitter y Facebook que posteaban retratos #pobrezafilia. Algunos respondieron inicialmente, pero ninguno estuvo interesado en ser entrevistado.
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