Probablemente, veas en mi algo raro
La mirada esquiva Y un grito que quedó atorado, quizá notes que puedo ver canciones que aún no están escritas y con los ojos cerrados.
También se que puedo divagar en los pensamientos, solo un poco, lo entiendo todo muy claro.
Una vez, mirando el cielo, descubrí un nuevo mundo, caminando conmigo por el campo,
pero al día siguiente no había cielo, solo olores extraños.
Los sentimientos de la mano, parecían tener un swing, un movimiento calculado. Y seguí la corriente como quien muda su casa a otro lado.
note , que la lluvia no molestaba, era mejor estar mojado. Y al llegar la madrugada una fiesta de locos con hippies y soldados cantando a los gritos, Callen las armas que la patria espera, dele un pañuelo limpio a esa abuela, que al che no le falten medicinas y a Maradona unas piernas nuevas, Que lleguen los gordos y le digan que apuesto, que llegue una gorda bailando flamenco.
Y vos de la mano con ese otro
Saludando a un viejo con cara de loco.
Linda fiesta , es esta, hermano
Bien podría cantar una canción de blues ahora,
A lo mejor de ppapo, y poner a bailar los Santos que tenían crucificados, incluso la misma María se iría retorciendo de alegría, ver a su hijo disfrutando.
Pero prefiero ser espectador, comprender el momento, dejar que el pintor ponga en la hoja su acento, que mi viejo me de un consejo y quedé guardado y también, porque no, divulgar su entendimiento.
En estos olores e comprendido, que en cada uno existe un lugar distinto. Y basta cerrar los ojos para ir a un pueblo o un Almacén donde venden suelto el vino.
Si mis ojos cerraran por algún motivó, Se que podría distinguir el olor de un cielo lleno de aves y en las plantas sus nidos
La mirada esquiva Y un grito que quedó atorado, quizá notes que puedo ver canciones que aún no están escritas y con los ojos cerrados.
También se que puedo divagar en los pensamientos, solo un poco, lo entiendo todo muy claro.
Una vez, mirando el cielo, descubrí un nuevo mundo, caminando conmigo por el campo,
pero al día siguiente no había cielo, solo olores extraños.
Los sentimientos de la mano, parecían tener un swing, un movimiento calculado. Y seguí la corriente como quien muda su casa a otro lado.
note , que la lluvia no molestaba, era mejor estar mojado. Y al llegar la madrugada una fiesta de locos con hippies y soldados cantando a los gritos, Callen las armas que la patria espera, dele un pañuelo limpio a esa abuela, que al che no le falten medicinas y a Maradona unas piernas nuevas, Que lleguen los gordos y le digan que apuesto, que llegue una gorda bailando flamenco.
Y vos de la mano con ese otro
Saludando a un viejo con cara de loco.
Linda fiesta , es esta, hermano
Bien podría cantar una canción de blues ahora,
A lo mejor de ppapo, y poner a bailar los Santos que tenían crucificados, incluso la misma María se iría retorciendo de alegría, ver a su hijo disfrutando.
Pero prefiero ser espectador, comprender el momento, dejar que el pintor ponga en la hoja su acento, que mi viejo me de un consejo y quedé guardado y también, porque no, divulgar su entendimiento.
En estos olores e comprendido, que en cada uno existe un lugar distinto. Y basta cerrar los ojos para ir a un pueblo o un Almacén donde venden suelto el vino.
Si mis ojos cerraran por algún motivó, Se que podría distinguir el olor de un cielo lleno de aves y en las plantas sus nidos