Papeles exigentes e intérpretes demasiado entregados
Un Método Peligroso
En noviembre llega a nuestros cines Un Método Peligroso, una película que gira en torno a la relación de Carl Jung y Sigmund Freud, los padres de la psicología moderna. En el filme Keira Knighley es Sabina Spielrein, una joven aquejada de graves trastornos psicológicos y cuya interpretación ha dejado extenuada a la actriz. Y es que hay papeles tan exigentes que llevan al límite a sus intérpretes, como os contamos a continuación.
Gia (1998)

Gia Carangi fue una célebre modelo de los 80, cuya carrera se truncó muy pronto por las drogas y el SIDA. Para interpretar a Gia la actriz Angelina Jolie se sumergió totalmente en el papel, y durante el rodaje llamó por teléfono a su entonces marido, Jonny Lee Miller, para decirle: 'Estoy sola, me estoy muriendo, soy gay, no te voy a ver en muchas semanas'. Poco después la pareja se separaba, y Angelina declaraba públicamente que era bisexual, tal y como lo fue Gia.
El Pianista (2002)

Roman Polanski dirigió esta dura película, basada en sus recuerdos del Holocausto. Para el papel protagonista Adrien Brody adelgazó 13 kilos, aprendió a tocar el piano, se deshizo de su coche y su apartamento y se aisló durante meses. Su novia no pudo soportarlo y le dejó, pero a cambio Brody recibió el Oscar al Mejor Actor con sólo 29 años.
Mi Pie Izquierdo (1989)

Mi Pie Izquierdo narra la historia real de Christy Brown, un artista y escritor irlandés que, nacido con parálisis cerebral, sólo podía mover su pie izquierdo. Una gran historia de superación protagonizada por Daniel Day Lewis, quien ganó el Oscar al Mejor Actor. Para tan duro papel Lewis estuvo ocho semanas en una clínica para enfermos de parálisis cerebral. El actor pasaba días sobre una silla de ruedas, donde le lavaban y daban de comer. Daniel se negó a abandonar la silla y corregir su postura, lo que le costó dos costillas rotas.
Oldboy (2003)
Esta imprescindible película coreana es recordada, además de por su intensidad y dramatismo, por una escena en la que el protagonista se come un pulpo vivo. El actor Min-sik Choi aceptó el reto, pero tuvo que repetir la toma varias veces. Más tarde Choi, como buen budista, rezó por cada uno de los pulpos vivos que tuvo que devorar para esta escena.
El Último Tango en Paris (1972)
Bernardo Bertolucci dirigió esta polémica cinta sobre el sexo y el desamor entre un viudo americano (Marlon Brando) y una joven parisina a punto de casarse. El filme es célebre por cierta escena que implica el uso de mantequilla como lubricante sexual, una secuencia que la actriz protagonista, Maria Schneider, rodó no sin dificultades y de la que se arrepentiría el resto de su vida.
La Vie en rose (2007)
Marion Cotillard obtuvo el Oscar por su asombrosa recreación de Edith Piaf, pero la transformación le paso factura: 'durante cuatro meses mi postura, mi voz, todo era diferente. Tuve que caminar como un pato todo ese tiempo y, de repente, pude volver a andar erguida'.
El Cazador (1978)
Para este intenso drama Robert De Niro estuvo trabajando durante meses en una fábrica siderúrgica, al igual que su personaje, Michael. 'Bob', como se hizo llamar el actor, pasaba noche y día con sus compañeros de trabajo, quienes nunca le reconocieron.
El Maquinista (2004)

De Niro es recordado por sus cambios de peso para sus papeles, pero ni siquiera él ha llegado a los extremos de Christian Bale. Para su papel en el thriller El Maquinista, Bale decidió por cuenta propia adelgazar casi 30 kilos, comiendo cada día sólo una taza de café y una manzana o una lata de atún. El actor se quedó en 54 kilos y quería adelgazar hasta los 45, pero el riesgo para su salud hubiese sido excesivo.
Man on the Moon (1999)
Jim Carrey se empleó a fondo para interpretar al cómico Andy Kauffman. El actor no abandonó el personaje ni siquiera fuera del rodaje, exigiendo que le llamasen 'Andy' y gastando las mismas bromas que hiciera Kauffman. Carrey incluso protagonizó una pelea con Jerry Lawler, el que fuera rival de Andy Kauffman en vida del cómico.
French Connection (1971)

Para pensar y actuar como los policías de sus personajes, los actores Gene Hackman y Roy Scheider acompañaron a dos agentes de Nueva York durante su patrulla. Se les dio tan bien que, en una ocasión, ayudaron a reducir a un sospechoso y a introducirle en el vehículo.
El Caballero Oscuro (2008)

Para su papel del Joker en El Caballero Oscuro, el actor Heath Ledger se aisló durante semanas en un hotel de Londres. Allí escribió un diario y ensayó voces para el personaje, sumergiéndose en su psicología. Ledger falleció a causa de una sobredosis de medicamentos, sin llegar a ver su trabajo en pantalla.

