La interrupción de la respiración mientras dormía y sus consecuecias pueden ser tratadas con cirugía.
La apnea obstructiva del sueño es una afección por la que el flujo de aire de la respiración se pausa o disminuye mientras la persona duerme debido a que la vía respiratoria se estrechó o bloqueó.
Las pausas en la respiración se llaman apnea, algo que es común en casi todas las personas pero sólo como episodios breves.
Una de las consecuencias de la apnea del sueño es el ronquido, generado por el aire que trata de pasar a través de la vía respiratoria estrecha o bloqueada.
Algunos factores que pueden complicar el cuadro son: un maxilar inferiro corto respecto del superior, ciertas formas del paladar o la vía respiratoria que provocan que esta última esté más estrecha o colapse más fácilmente, cuello grande, una lengua grande que puede retraerse y bloquear la vía respiratoria y la obesidad.
Por lo general, quienes sufren apnea obstructiva del sueño generalmente comienzan a roncar muy fuerte poco después de quedarse dormidos. Además, el ronquido se vuelve más fuerte y luego es interrumpido por un largo período de silencio durante el cual no hay respiración.
Muchas personas se despiertan cansadas en la mañana y se sienten adormecidas a lo largo del día. Y pueden actuar malhumoradas, impacientes o irritables, ser olvidadizas, quedarse dormidas mientras trabajan, leen o ven televisión y tener dolores de cabeza difíciles de tratar.
En algunos casos, la cirugía puede ser una solución. Algunas posibilidades son: extirpar el exceso de tejido en la parte posterior de la garganta, corregir problemas con las estructuras faciales en raros casos cuando los pacientes tienen apnea del sueño grave y el tratamiento no ha servido y hasta una traquotomía para crear una abertura en la tráquea con el fin de derivar la vía respiratoria bloqueada si hay problemas físicos, aunque rara vez se hace.
La apnea obstructiva del sueño es una afección por la que el flujo de aire de la respiración se pausa o disminuye mientras la persona duerme debido a que la vía respiratoria se estrechó o bloqueó.
Las pausas en la respiración se llaman apnea, algo que es común en casi todas las personas pero sólo como episodios breves.
Una de las consecuencias de la apnea del sueño es el ronquido, generado por el aire que trata de pasar a través de la vía respiratoria estrecha o bloqueada.
Algunos factores que pueden complicar el cuadro son: un maxilar inferiro corto respecto del superior, ciertas formas del paladar o la vía respiratoria que provocan que esta última esté más estrecha o colapse más fácilmente, cuello grande, una lengua grande que puede retraerse y bloquear la vía respiratoria y la obesidad.

Por lo general, quienes sufren apnea obstructiva del sueño generalmente comienzan a roncar muy fuerte poco después de quedarse dormidos. Además, el ronquido se vuelve más fuerte y luego es interrumpido por un largo período de silencio durante el cual no hay respiración.
Muchas personas se despiertan cansadas en la mañana y se sienten adormecidas a lo largo del día. Y pueden actuar malhumoradas, impacientes o irritables, ser olvidadizas, quedarse dormidas mientras trabajan, leen o ven televisión y tener dolores de cabeza difíciles de tratar.
En algunos casos, la cirugía puede ser una solución. Algunas posibilidades son: extirpar el exceso de tejido en la parte posterior de la garganta, corregir problemas con las estructuras faciales en raros casos cuando los pacientes tienen apnea del sueño grave y el tratamiento no ha servido y hasta una traquotomía para crear una abertura en la tráquea con el fin de derivar la vía respiratoria bloqueada si hay problemas físicos, aunque rara vez se hace.