Hola! Una nota que subí a mi blog, tal vez a alguno le ayude a encontrar un poco de claridad.
Hace poco me puse a pensar en la palabra “cambiar” y todas sus conjugaciones…. ¿Qué es cambiar? ¿Qué significa? ¿Qué trae atrás?
Seguramente habrán escuchado la frase que dice “todo cambio es bueno”; en general estoy de acuerdo.
Un cambio implica una ruptura en la rutina a la que tanto nos aferramos y si bien al principio somos reticentes, cuando miramos en perspectiva podemos apreciarlo verdaderamente.
Algunos cambios son forzosos y con justa razón son los que más nos molestan, nos sacan abruptamente de la comodidad en la que conocemos todo lo que pasa, sabemos cómo movernos, como controlar las situaciones.
Un cambio forzoso es un tirón que nos saca de la ruta que veníamos siguiendo y de la que ya empezábamos a conocer todos los pozos, las curvas y desvíos, por eso tanto nos cuesta adaptarnos.
Por miedo ¿Miedo? Si, miedo, ese que nos hace quedarnos cómodamente en un mismo lugar.
Otras veces el cambio es necesario, sabemos que lo vamos a tomar, nos cuesta pero la decisión es nuestra y eso nos basta para sentir la seguridad de saber lo que estamos haciendo, de creer conocer todas las aristas que trae consigo.
El cambio controlado puede resultar de mil maneras distintas y la incertidumbre nos mata, o peor, las expectativas, esas despiadadas sensaciones del futuro que creemos que van a pasar.
Pero el cambio es bueno.
Hay que darle tiempo, a él y a nosotros; cuando empezamos a conocer de nuevo el lugar en el que nos movemos, la gente que conocemos, las puertas que se abren y las que se cierran, ahí es cuando la perspectiva nos da la razón y nos abraza diciendo “Viste que iba a ser bueno, te lo dije”.
Hay algunos que tardan menos, otros que tardan más; muchos viven en el cambio y saben moverse con agilidad cuando aparecen; otros se resisten y tardan más en ver lo bueno; hay otros tantos que pueden resistirse al principio pero rápidamente se adaptan.
Cada cambio es como cada personalidad, porque el objetivo y la finalidad del cambio es lo que veamos desde nuestra perspectiva, como todo en la vida.
Tiempo al tiempo, que el cambio es bueno, siempre.
Gracias por llegar hasta acá! Si quieren leer más notas, les dejo mi bog:
https://salidalateral.wordpress.com/
Hace poco me puse a pensar en la palabra “cambiar” y todas sus conjugaciones…. ¿Qué es cambiar? ¿Qué significa? ¿Qué trae atrás?
Seguramente habrán escuchado la frase que dice “todo cambio es bueno”; en general estoy de acuerdo.
Un cambio implica una ruptura en la rutina a la que tanto nos aferramos y si bien al principio somos reticentes, cuando miramos en perspectiva podemos apreciarlo verdaderamente.
Algunos cambios son forzosos y con justa razón son los que más nos molestan, nos sacan abruptamente de la comodidad en la que conocemos todo lo que pasa, sabemos cómo movernos, como controlar las situaciones.
Un cambio forzoso es un tirón que nos saca de la ruta que veníamos siguiendo y de la que ya empezábamos a conocer todos los pozos, las curvas y desvíos, por eso tanto nos cuesta adaptarnos.
Por miedo ¿Miedo? Si, miedo, ese que nos hace quedarnos cómodamente en un mismo lugar.
Otras veces el cambio es necesario, sabemos que lo vamos a tomar, nos cuesta pero la decisión es nuestra y eso nos basta para sentir la seguridad de saber lo que estamos haciendo, de creer conocer todas las aristas que trae consigo.
El cambio controlado puede resultar de mil maneras distintas y la incertidumbre nos mata, o peor, las expectativas, esas despiadadas sensaciones del futuro que creemos que van a pasar.
Pero el cambio es bueno.
Hay que darle tiempo, a él y a nosotros; cuando empezamos a conocer de nuevo el lugar en el que nos movemos, la gente que conocemos, las puertas que se abren y las que se cierran, ahí es cuando la perspectiva nos da la razón y nos abraza diciendo “Viste que iba a ser bueno, te lo dije”.
Hay algunos que tardan menos, otros que tardan más; muchos viven en el cambio y saben moverse con agilidad cuando aparecen; otros se resisten y tardan más en ver lo bueno; hay otros tantos que pueden resistirse al principio pero rápidamente se adaptan.
Cada cambio es como cada personalidad, porque el objetivo y la finalidad del cambio es lo que veamos desde nuestra perspectiva, como todo en la vida.
Tiempo al tiempo, que el cambio es bueno, siempre.
Gracias por llegar hasta acá! Si quieren leer más notas, les dejo mi bog:
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